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Cuba: Colapso de Maduro provocaría una crisis económica en la isla, opinan expertos

¿Qué está pasando en Venezuela? Una guía para entender la crisis política

Durante años, la oposición no pudo trancarle el juego a Maduro. Ahora, Juan Guaidó parece haber despertado a la población en tan solo un par de meses.
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Durante años, la oposición no pudo trancarle el juego a Maduro. Ahora, Juan Guaidó parece haber despertado a la población en tan solo un par de meses.

Desde que Juan Guaidó asumió la presidencia interina, el gobierno cubano no ha dado señales de disminuir su apoyo al régimen de Nicolás Maduro.

La apuesta del gobierno de La Habana es riesgosa, pues el apoyo de la comunidad internacional a Guaidó es creciente, pero tiene en la economía de la isla de 11 millones de habitantes su principal razón: si el régimen de Maduro colapsa en Venezuela, Cuba estaría abocada a una nueva crisis económica, conciden varios destacados economistas cubanos que hablaron con el Nuevo Herald.

“Si Maduro cae, no sé cómo pueden salir de esto”, comentó el laureado economista Carmelo Mesa Lago. Mesa Lago cree que el gobierno de Cuba maquilla las cifras del crecimiento económico para esconder la crisis que ya vive el país y la pérdida de los subsidios del chavismo solo podría empeorar las cosas.

“La crisis de los años 90 [del siglo pasado, conocida como Periodo Especial] fue mucho peor porque había más dependencia de la Unión Soviética, pero el golpe va a ser tremendo”, opinó.

A partir de cálculos basados en las cifras oficiales —de dudosa exactitud—, los expertos estiman que Cuba podría perder súbitamente entre un 10 y 12 por ciento de su PIB.

En 2017, el último del que se tienen estadísticas oficiales, Venezuela fue el principal socio económico de Cuba, con un intercambio comercial de más de $2,200 millones, cerca del 12 por ciento del PIB de ese año.

“Si Venezuela colapsara totalmente, evidentemente el impacto sobre Cuba es significativo, ya que la mayoría del combustible que recibe Cuba viene de ese origen. Pero lo más importante son las condiciones en que se recibe, con precios diferenciados a los del mercado internacional”, comentó el economista Omar Everleny, ex profesor del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana.

Gracias a un acuerdo alcanzado entre los fallecidos Fidel Castro y Hugo Chávez, el gobierno cubano recibe de Venezuela petróleo a precios subsidiados y paga con servicios médicos y medicamentos. El gobierno de Chávez destinó $1,200 millones para modernizar una refinería en Cienfuegos, en el centro de la isla, para procesar el crudo venezolano, lo que permitía a Cuba también reexportar derivados.

En su punto más alto, Cuba recibió 100,000 barriles diarios de petróleo, cifra que se redujo al menos a la mitad en años recientes debido al descenso de la producción petrolera bajo la administración de Maduro.

Del 2012 a 2017, las importaciones desde Venezuela —principalmente petróleo— cayeron en $4,500 millones, mientras que las exportaciones de servicios profesionales (mayormente servicios médicos) cayeron en $1,500 millones, estimó el economista Pavel Vidal.

La disminución de la dependencia implica que el eventual shock no sería tan grande como el que experimentó la economía cubana tras la desintegración de la Unión Soviética, cuando Castro decretó un “Periodo Especial” y la economía se contrajo un 35 por ciento. A diferencia de los años 90 del siglo pasado, la economía cubana recibe más inversión extranjera e ingresos a través del turismo y las remesas. Más de medio millón de personas trabaja en el sector privado.

Aún así el impacto sería grande, coinciden los expertos.

“La dependencia [de Venezuela] ha venido disminuyendo, aunque sigue siendo alta y deja a Cuba en una situación vulnerable”, dijo Vidal, profesor de la Universidad Javeriana en Colombia.

A corto plazo, Cuba tendría que comprar petróleo a precios reales o buscar acuerdos más favorables con países como Rusia, Argelia o México.

En el 2017, Rusia comenzó a enviar cerca de 200,000 toneladas de petróleo y diesel a Cuba pero los analistas creen que las cuentas eran pagadas por PDVSA. Funcionarios rusos han dejado claro que quieren una fuente segura de financiamiento para enviar el petróleo a Cuba.

Everleny cree que en el gobierno de izquierda de Andrés Manuel López Obrador en México, Cuba quizá podría encontrar un nuevo aliado.

“El escenario es complejo, y hay pocas opciones si Venezuela sufriera una mayor crisis política”, dijo Everleny. “Cuba podría analizar qué pudiera ofrecer México a partir de lo que Cuba le pudiera ofrecer a México, ya que el país tiene una crisis de divisas, y la única opción es lograr ingresos por exportaciones cubanas”.

Pero ni Rusia ni México estarían dispuestos a ofrecer los multimillonarios subsidios que ofreció el chavismo.

Los economistas consultados advierten, además, que las estrategias que ha usado el gobierno hasta ahora para compensar las pérdidas de los subsidios venezolanos —la disminución de importaciones, el aumento del gasto fiscal y la apuesta al crecimiento del turismo así como a la expansión del sector privado— no serán suficientes si se cancela el acuerdo con Venezuela súbitamente.

El sector privado sufrió una contracción el año pasado debido a nuevas regulaciones para frenar su desarrollo. En 2018, el país no llegó a los cinco millones de turistas como se esperaba y los ingresos también disminuyeron, sobre todo en relación a los viajeros estadounidenses, quienes ahora arriban principalmente en cruceros. Y a fines de año, el gobierno cubano perdió a Brasil como mercado de sus servicios médicos.

A ello se suman los bajos precios del azúcar y otras exportaciones, el estancamiento de la agricultura y un clima de tensiones con Estados Unidos, que ha amenazado con imponer más sanciones al gobierno de la isla por su apoyo a Maduro.

Antes de que estallara la crisis política en Venezuela en enero de este año, Guaidó asumió la presidencia interina en ese país, el gobierno cubano no tenía más planes que la austeridad. En la Asamblea Nacional a fines del 2018, el gobernante Miguel Díaz-Canel llamó a utilizar los recursos internos y actuar “sin formalismos” para potenciar “todas las formas de ingreso”. Aunque llamó al aumento de la inversión extranjera, no explicó cómo.

Mesa Lago advierte que la pérdida de la alianza con Venezuela llevaría a más impagos de la deuda externa que renegoció el ex gobernante Raúl Castro con varios países del Club de París y Rusia. A eso se sumaría una mayor reducción de las importaciones por falta de recursos, lo que llevaría a la contracción de la producción y el consumo de la población. La escasez de alimentos y medicamentos, ya rampante en la isla, se haría aún más notoria.

“La economía viene con varios años de estancamiento/recesión del PIB, las exportaciones no crecen, ya se han acumulado demasiadas deuda e impagos internacionales, el déficit fiscal ya está en nivel récord, y ya se han venido ajustando al mínimo las importaciones”, alertó Vidal. “Y lo más preocupante [es que] una parte de las familias todavía depende de los salarios reales estatales y pensiones reales que no aguantan otra reducción, aunque sea menor que en los años noventa”.

“Sería una situación de difícil manejo económica y socialmente”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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