Viajó a Cuba unos días para ver a su madre pero ahora el gobierno no lo deja salir del país
Lidier Hernández Sotolongo dejó su vida en Uruguay en pausa el pasado 18 de enero para viajar de regreso a Cuba a visitar a sus padres y su abuela. Pensaba pasar unos días junto a sus seres queridos y retornar a Montevideo, donde tiene trabajo, un alquiler y su esposa. Pero el gobierno cubano le tenía preparada una sorpresa: la prohibición de salir del país.
“El sábado iba a regresar a Uruguay y en el aeropuerto me dijeron que no podía viajar, que tenía una prohibición de salida del país”, dijo Hernández desde Cruces, un pequeño pueblo en la central provincia de Cienfuegos, donde vive su familia.
El lunes, Hernández se personó en las oficinas de Inmigración en Cienfuegos y, después de largas horas de espera, un oficial del Ministerio del Interior le dijo que la prohibición de salida del país, o regulación, como también se le conoce a esta medida en la isla, obedecía a su activismo social en Uruguay.
Días antes la Seguridad del Estado lo había interrogado y amenazado con prohibirle la salida del país si continuaba manifestándose en Uruguay, dijo Hernández.
Hernández, quien hace parte del movimiento Somos+, que encabeza el opositor Eliécer Ávila, ha reclamado en diversas ocasiones por el respeto a los derechos humanos en Cuba con manifestaciones frente a la embajada de la isla en Montevideo.
Hernández vivía en Uruguay desde 2016, como decenas de miles de cubanos. Allí tejió una red de amistades, conoció la libertad y “abrió los ojos” a la realidad cubana, dijo.
“Uruguay me ha permitido tener la oportunidad de vivir el proceso de elecciones presidenciales. Conocer personas que se identifican con diferentes partidos políticos y aún así comparten en fiestas, comidas o fútbol, sin que el tema de la política los divida”, contó hace algún tiempo a este diario.
Hernández regresó de visita a Cuba en 2018 y 2019. Según la Ley Migratoria cubana, quien regresa al país antes de que transcurran 24 meses de su partida conserva la residencia en la isla, por lo que está sujeto a las leyes del país, incluyendo la posibilidad de que le prohíban volver a salir.
Para el abogado Eloy Viera, la prohibición de salida del país impuesta a Hernández “es una muestra de que nadie escapa del poder del sistema mientras esté bajo su jurisdicción”.
Diversas organizaciones que velan por los derechos humanos en la isla han recopilado testimonios de más de 200 personas a las que se les ha impedido viajar al exterior, entre ellos periodistas independientes, opositores, líderes religiosos y defensores de derechos humanos.
“El fin de quienes definen las regulaciones (...) ya no es sólo lograr que los incómodos emigren sino también que nunca regresen”, dijo Viera en Facebook.
DE EMIGRADOS Y REPATRIADOS A CUBA
Bajo la Ley Migratoria cubana, quienes pasan más de 24 meses seguidos fuera del territorio nacional, pasan a ser considerados “emigrados”. En esta categoría, los ciudadanos cubanos, a pesar de tener que pagar por un pasaporte considerado entre los más caros del mundo, pierden los derechos políticos y civiles en la isla, como votar o recibir una herencia.
El Estado tiene la potestad de impedirles la entrada si considera que son una amenaza al status quo, como ha ocurrido con cientos de cubanos que residen en el exterior y han sido privados de regresar de visita a su país.
Bajo la actual Ley de Emigración, los cubanos que residen en el exterior también pueden repatriarse, es decir, establecer nuevamente su domicilio en la isla después de pagar $100 y hacer algunos trámites burocráticos. En este caso, el Estado puede prohibirles la salida del territorio nacional.
“La intención del gobierno cubano es la de ‘dialogar’ sólo con el sector de la diáspora obediente y escasamente cuestionador. La otra parte, la que como Lidier, tiene cuestionamientos irreconciliables sobre el sistema, no es emigración y por ende no es digna de diálogo”, agregó el abogado Viera.
El gobierno cubano, luchando contra la caída del turismo internacional y las sanciones estadounidenses, ha convocado a una conferencia con la diáspora del 8 al 10 de abril de 2020. El ejecutivo cubano ha dicho que esta reunión servirá para condenar la política de la Administración del presidente estadounidense Donald Trump hacia la isla. Se estima que más de tres millones de cubanos residen en otros países.
Hernández dijo que “no queda más que mantener la calma” y tomar acciones legales para impugnar la prohibición de salida que le impuso el gobierno. Por otra parte, activistas de Somos+ han impulsado una campaña en las redes sociales con el hashtag #FreeLidier y han convocado a manifestaciones frente a las embajadas de Cuba en otros países.
Para Viera “no puede esperarse que funcionen herramientas de derecho en un sistema que no responde a las lógicas de un estado de derecho”.
“Lidier, amparado en la Constitución y una Instrucción del Tribunal Supremo, puede interponer una demanda ante el Tribunal Provincial correspondiente. Podría exigir [que le devuelvan] el dinero perdido al impedirle salir del país y el que perderá al no retomar su vida y su trabajo en Uruguay”, agregó Viera.
El abogado manifestó que el proceso puede demorar “meses” sin que haya garantías “favorables”.
“Cualquiera que sea la decisión de Lidier, ya el daño y el mensaje tanto a él como a todos los que desde la diáspora se oponen abierta y activamente al sistema, está enviado”, añadió Viera.
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Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2020, 4:51 a. m. with the headline "Viajó a Cuba unos días para ver a su madre pero ahora el gobierno no lo deja salir del país."