Denuncian irregularidades en el juicio al opositor cubano José Daniel Ferrer
El gobierno cubano prometió que José Daniel Ferrer, uno de los opositores más conocidos de la isla y al que acusa de golpear a un hombre, tendría un juicio justo. Muchos activistas han denunciado que los cargos son falsos y que el caso tiene un matiz político.
Luego, el mismo día del juicio, el Ministerio de Justicia declaró que Ferrer es “un delicuente”.
Esa no fue la única irregularidad asociada con el juicio, que se realizó a puertas cerradas en Santiago de Cuba el miércoles y duró más de 12 horas. El tribunal emitirá el veredicto el 12 de marzo, según dijeron familiares de Ferrer a el Nuevo Herald.
Ferrer y otros tres disidentes miembros de la opositora Unión Patriótica de Cuba (UNPACU)—Fernando González Vaillant, José Pupo Chaveco y Roilán Zárraga Ferrer — fueron acusados por otro opositor, Sergio García, de haberlo golpeado y secuestrado en la sede de la organización el 20 de septiembre. La fiscalía pidió al juez que sentenciara a Ferrer a nueve años por causar lesiones leves a García y por el delito de “privación de libertad”.
Pero activistas y familiares han denunciado que el encarcelamiento de Ferrer se debe a sus críticas al gobierno y sus actividades políticas al frente de la UNPACU.
El caso contra el opositor “es un show”, dijo la esposa de Ferrer, Nelva Ortega a el Nuevo Herald. Ortega ha sido detenida en varias oportunidades por protestar la encarcelación de su esposo desde el 1 de octubre.
Según relató Ortega desde Santiago de Cuba, el presidente del Tribunal impidió la presentación de evidencia clave y que se mencionaran palabras como “oposición” y “UNPACU”. Varios testigos de la defensa fueron amenazados para que no testificaran y la sala estaba repleta de agentes de la Seguridad del Estado y la policía.
Ortega declaró que durante todo el proceso, García, quien presentó la acusación, ha cambiado su declaración al menos cuatro veces y que varios testigos dijeron en el juicio que lo habían visto salir a la mañana siguiente sin lesiones visibles.
La fiscalía presentó testigos que escucharon algunos gritos pero ninguna que hubiera presenciado la supuesta golpiza o hubiera constatado las lesiones de García, dijo Ortega.
Según su descripción del juicio, el policía instructor del caso dijo que los opositores acusados habían infligido lesiones graves a García. Pero el abogado “de oficio” que el gobierno cubano asignó a la defensa de los disidentes cuestionó por qué este acudió al hospital tres días después. Una doctora que testificó como experta dijo que de haber sido tan graves las lesiones, García hubiera necesitado tratamiento urgente.
Ortega también dijo que el juez que presidió el tribunal no permitió la presentación de una grabación de una llamada telefónica en la que la esposa de García declaró que él le había dicho que las lesiones se debían a un accidente en una motocicleta y que agentes de la seguridad del Estado lo estaban presionando para que acusara a Ferrer.
Según la versión de los disidentes acusados, García había acudido borracho a una de las sedes de la UNPACU, había amenazado a uno de ellos y se había lanzado a la calle a proferir consignas contra el gobierno. Roilán Zárraga Ferrer declaró que fue su idea sujetar a García en una cama con pedazos de tela hasta que pasaran los efectos del alcohol, dijo Ortega.
El Nuevo Herald no pudo verificar de modo independiente los testimonios en el juicio, pero según Ortega, el gobierno puede publicar el video íntegro de la audiencia, pues fue grabado con tres cámaras.
El hermano de Ferrer, Luis Enrique, quien reside en Miami, dijo haber estado en comunicación con los familiares de los detenidos y confirmó varios de los detalles principales de la declaración de Ortega. La organización Prisoners Defenders también publicó un relato preliminar del juicio basado en los testimonios de los familiares de los opositores acusados.
El juicio contra Ferrer ha suscitado la condena internacional.
El jueves, la Unión Europea (UE) — que ha firmado un acuerdo de cooperación con Cuba que incluye el tema de los derechos humanos— emitió una declaración en la que afirma que las autoridades cubanas violaron “los derechos constitucionales” de Ferrer antes del juicio y que la información disponible sugiere que está siendo enjuiciado “por la expresión pacífica de sus opiniones”.
El gobierno lo mantuvo preso más de un mes sin presentar cargos, lo que viola las leyes del país. También denegó un recurso de habeas corpus para su liberación.
La delegación de la UE en Cuba y Amnistía Internacional solicitaron acceso a el juicio pero no recibieron respuesta del gobierno de la isla.
“Esperamos que Cuba revise, con carácter de urgencia, todos los casos de encarcelamiento relacionados con el ejercicio de los derechos fundamentales, y que libere a todos los involucrados, de acuerdo con los compromisos internacionales de Cuba,” señala el comunicado de la Unión Europea.
El secretario de Estado Mike Pompeo también envió una carta el lunes al canciller cubano Bruno Rodríguez pidiendo la liberación inmediata del disidente.
Pero Ortega no tiene muchas esperanzas de que el tribunal dicte un veredicto favorable a los opositores.
“Si esto no fuera más que un show, si se hiciera justicia... si ellos se atreven a poner el juicio completo, se demuestra que son inocentes”, dijo. “Pero en Cuba no hay división de poderes”.
Los medios de prensa estatales han llevado a cabo una campaña contra Ferrer, al que acusan de recibir órdenes de la embajada de Estados Unidos en La Habana. En un video, mostraron imágenes en las que este parece golpearse contra una mesa en la prisión y luego acusa a un oficial de los golpes.
Pero uno de los ejemplos más claros de la parcialidad del sistema judicial cubano ocurrió el mismo día en que se celebraba el juicio contra Ferrer, cuando el Ministerio de Justicia declaró en Twitter que el disidente “tendrá un juicio justo en el cual se le garantizará el debido proceso, más de lo que tuvo el hombre que secuestró propinándole una severa golpiza.”
La cuenta oficial del Ministerio de Justicia añadió que Ferrer “es un delincuente común, no un preso político” y copió la etiqueta #FerrerPresoPorDelicuente.
La cuenta también retuitió varias publicaciones de cuentas que reproducen propaganda del gobierno cubano y que llamaron a Ferrer “asalariado del imperio” y “vulgar delincuente”.
El jueves, todos los mensajes habían desaparecido de la cuenta del Ministerio.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de febrero de 2020, 0:54 p. m. with the headline "Denuncian irregularidades en el juicio al opositor cubano José Daniel Ferrer."