¿Cree que la cuarentena es dura? En Cuba no usar una mascarilla puede llevarlo a la cárcel
Si no usas una máscarilla en Publix, podrían mirarte con mala cara y hasta pedirte que salgas de la tienda. En Cuba eso podría enviarte directo a la cárcel.
Un video publicado el jueves por el Tribunal Supremo de Justicia de Cuba proporcionó varios ejemplos de cubanos condenados en juicios rápidos a un año de prisión, trabajo correccional o pago de fuertes multas bajo los cargos de “propagación de epidemias”.
Dormir en un parque sin mascarilla, socializar con amigos pasada la medianoche en una estación de servicio que funciona como cafetería, o dejar el aislamiento sin autorización son algunos de los pequeños actos de desobediencia que le están costando a los cubanos su libertad durante la pandemia de coronavirus.
En un caso, un hombre que estaba aislado bajo sospecha de estar infectado con COVID-19 en un hospital en El Cerro, un barrio de La Habana, fue sentenciado a un año de prisión, la pena máxima, porque se resistió al personal médico y abandonó el edificio.
En Santa Clara, la policía dispersó a una multitud de 15 a 20 personas reunidas después de la medianoche en una estación de servicio (en muchas pueblos y ciudades, las estaciones de servicio también sirven comida y alcohol y funcionan como espacios sociales para jóvenes aburridos). La mayoría huyó, pero cuatro fueron detenidos y sentenciados a “trabajo correccional con internamiento” entre seis meses y un año porque estaban violando las órdenes de aislamiento social.
“Tres de ellos no llevaban un nasobuco”, según una diapositiva que se muestra en el video.
El gobierno cubano ha ordenado cuarentenas donde se ha detectado la transmisión local del virus. También cerró escuelas y el espacio aéreo. Pero algunas de estas medidas llegaron a finales de marzo, cuando ya muchos países las habían implementado.
La isla ahora tiene 1,285 casos confirmados de coronavirus, y las autoridades de salud han reportado 49 muertes hasta el viernes.
Esta semana, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel advirtió que el gobierno emitió una orden de “aislamiento social” para que la gente no deambule por las calles y los parques sin una razón justificada.
“Vamos a actuar más directamente contra todas esas personas”, dijo.
En el video, Otto Molina, presidente de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema, dijo que la celeridad de estos juicios no “viola ningún derecho”, ni su transmisión pública porque estas audiencias “son públicas”.
El video mostró imágenes de una de esas audiencias. Pero el gobierno cubano rara vez transmite juicios a menos que quiera enviar un mensaje político.
“Tenemos que lograr hacer la prevención para mandar un mensaje de rechazo social a esa conducta y que además sea persuasivo y disuasivo”, dijo Molina.
En un país donde las autoridades esperan el pleno cumplimiento de todas las órdenes gubernamentales, ser “desafiante” puede agravar los cargos.
Un hombre que también dejó el aislamiento en la provincia de Las Tunas fue multado 4,000 pesos cubanos ($183) porque su conducta no era “tan desafiante, pero tenía una baja percepción” de los riesgos asociados al coronavirus, dijo Molina.
Otro hombre que fue encontrado durmiendo en un parque sin mascarilla no recibió la misma benevolencia.
“Estaba en la casa de mi madre e iba para mi trabajo caminando desde [un barrio de La Habana]. Cuando iba por Jalisco Park (en el barrio El Vedado), yo empecé a sentirme mal. Las personas que estaban allí...m e recuestan y me dan un vaso de agua”, dijo el hombre durante el juicio. Su rostro aparece borroso en el video para evitar su identificación.
Pero una mujer no identificada testificó que el hombre había sido multado el 10 de abril por no usar una mascarilla y beber alcohol en público. El video del juicio no tiene fecha, pero un comentario hecho por la jueza que presidió el tribunal sugiere que tuvo lugar el 13 de abril, una semana antes de que Díaz-Canel hablara de medidas más duras contra quienes violaran las órdenes del gobierno.
La jueza agregó que el hombre tenía antecedentes penales por “actividades ilícitas”, un cargo general que puede significar muchas cosas diferentes en la isla, y que el tribunal consideró su comportamiento como “desafiante”.
“Sé que es peligroso. No quiero morir. No quiero infectar a nadie. Tengo hijos ”, suplicó el hombre.
Fue sentenciado a un año de prisión.
En un intercambio notable, el presentador del video le preguntó a Molina, el juez de la Corte Suprema, “dónde estaba escrito en la ley” que usar una mascarilla era obligatorio o que las reuniones de personas pasada la medianoche estaban prohibidas.
El juez respondió, reconociendo que “no era posible” que todas las medidas de salud se convirtieran en ley. “Por eso el derecho, además de ser norma escrita, porque es muy cambiante la realidad, tiene que ser acompañado en sus valoraciones de aspectos lógicos, racionales,” dijo.
El artículo 187 de la ley penal cubana también proporciona carta blanca con respecto a la aplicación de las medidas de salud pública, ya que castiga a quienes “violen las medidas o disposiciones emitidas por las autoridades sanitarias apropiadas para la prevención y el control de enfermedades contagiosas”, con multas o penas de prisión de hasta un año.
Pero el gobierno no está castigando solo a aquellos que no cumplen con los consejos de las autoridades de salud, sino también a los periodistas independientes que informan durante la crisis del coronavirus e incluso a los ciudadanos que comparten críticas en las redes sociales.
La galardonada periodista independiente Monica Baró fue recientemente multada 3,000 pesos cubanos ($137) por publicar contenido en Facebook considerado “contrario al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas”.
En una carta firmada por varios intelectuales y ex presidentes latinoamericanos, el escritor peruano Mario Vargas Llosa advirtió que algunos gobiernos están utilizando la pandemia para obtener más poder y suspender los derechos civiles.
“En las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua la pandemia sirve de pretexto para aumentar la persecución política y la opresión”, escribió Vargas Llosa.
El gobierno cubano dice que está protegiendo vidas.
“Va quedando un segmento reducido [de la población] que con su actuar, unas veces por no tener la percepción de riesgo y otras veces totalmente desafiante, continúa violando esas medidas y exponiendo la vida de ellos y la colectividad”, dijo Molina. “Y eso no lo vamos a permitir”.
Sigue a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de abril de 2020, 5:44 p. m. with the headline "¿Cree que la cuarentena es dura? En Cuba no usar una mascarilla puede llevarlo a la cárcel."