Cuba

No más ron ni tabaco ni hospedaje en hoteles. EEUU impone nuevas sanciones a Cuba

Los estadounidenses que viajen a Cuba no podrán comprar ron o tabaco como souvenirs ni podrán hospedarse en hoteles, según una serie de nuevas restricciones anunciadas por el presidente Donald Trump el miércoles.

“Hoy, como parte de nuestra continua lucha contra la opresión del comunismo, estoy anunciando que el Departamento del Tesoro prohibirá a los viajeros estadounidenses alojarse en propiedades del gobierno cubano”, dijo Trump en un discurso en la mañana en honor a los veteranos de Bahía de Cochinos en la Casa Blanca. “También estamos restringiendo aún más la importación de alcohol y tabaco cubanos. Estas acciones asegurarán que los dólares estadounidenses no financien al régimen cubano.“

El Departamento del Tesoro modificó las regulaciones del embargo a Cuba para prohibir las importaciones de ron y tabaco, así como el hospedaje en hoteles o propiedades controladas por el gobierno cubano, funcionarios del gobierno o el Partido Comunista y sus familiares cercanos.

Las propiedades aparecen en una nueva lista creada por el Departamento de Estado. Las compañías de viaje y turismo sujetas a la jurisdicción estadounidense no podrán realizar reservaciones en estas propiedades.

La lista incluye inicialmente 433 hoteles y propiedades, incluidas algunas “casas particulares” o alquileres privados que el Departamento de Estado determinó que no eran independientes del gobierno, según dijo Carrie Filipetti, subsecretaria de Estado para América Latina, en una llamada con periodistas.

Entre las negocios privados incluidos se encuentra Casa Vida Luxury Holidays, una propiedad que se anuncia en Airbnb que se le atribuye a Vilma Rodríguez, la nieta del ex presidente Raúl Castro, actual secretario del Partido Comunista.

Las medidas tendrán un duro impacto en el turismo, pues todos los hoteles en la isla son propiedad del gobierno cubano y muchas compañías que ofrecen reservaciones tienen operaciones en Estados Unidos, por lo que se verán afectadas por la medida. Anteriormente la administración había prohibido el alojamiento en hoteles manejados por empresas militares pero ahora la restricción abarca todos los hoteles del estado.

Miles de cubanoamericanos que viajan todos los años a la isla usualmente pagan vacaciones a sus familiares en estos hoteles.

“La prohibición del uso de hoteles propiedad del gobierno de Cuba también resultará en menos vuelos de aerolíneas de Estados Unidos a Cuba,” comentó John Kavulich, presidente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council.

Filipetti dijo que las restricciones tienen como objetivo cortar el flujo de dinero que llega al gobierno, que controla la industria hotelera así como la producción de tabaco y ron. Al mismo tiempo, añadió que la política intenta beneficiar a los dueños de negocios de alquiler particulares.

“El gobierno cubano obtiene ganancias de sus propiedades en la industria hotelera ... a expensas del pueblo cubano, que continúa enfrentando la represión a manos del régimen”, dijo el secretario de Estado Mike Pompeo en un comunicado. “En cambio, los viajeros autorizados deberían alojarse en alojamientos privados o casas particulares, propiedad de empresarios legítimamente independientes”.

El Tesoro también eliminó una política de autorización general para la participación u organización de conferencias, seminarios, exhibiciones y eventos deportivos. Los ciudadanos, residentes y compañías sujetas a las leyes estadounidenses deberán solicitar una autorización o licencia específica para estas actividades.

Actualmente los viajes a Cuba están paralizados debido a la pandemia de coronavirus.

Las nuevas reglas entrarán en vigor el jueves, cuando serán publicadas oficialmente en el Registro Federal.

Sanciones contra Cuba

En la tarde, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel denunció en Twitter las nuevas medidas “del imperio... que violan los derechos de los cubanos y también de los norteamericanos. Su cruel, y criminal política será derrotada por nuestro pueblo que no renunciará nunca a su soberanía”.

En los últimos dos años, la administración ha intensificado su campaña de máxima presión contra el gobierno cubano, al que acusa de violaciones de los derechos humanos y de sostener a Nicolás Maduro en Venezuela.

En junio, el gobierno de Trump incluyó a Fincimex, una compañía controlada por el conglomerado militar GAESA, en una lista de entidades vinculadas a los militares cubanos. Las personas sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos tiene prohibidas las transacciones financieras directas con estas entidades.

Estados Unidos también suspendió todos los vuelos chárter y comerciales a Cuba, exceptuando los vuelos a La Habana. También limitó el envío de remesas a $1000 por trimestre. Y ha sancionado a compañías que participan en los envíos de petróleo venezolano a Cuba.

Las sanciones estadounidenses, la pandemia de coronavirus y la disminución de la ayuda petrolera de Venezuela, han sumido en una profunda crisis a la ineficiente economía socialista de Cuba. La población sufre actualmente una profunda escasez de alimentos, medicamentos y productos de higiene, y aunque el gobierno ha prometido algunas reformas económicas, ninguna parece ser inmediata.

Díaz-Canel se quejó en el martes ante la Asamblea de General de las Naciones Unidas del aumento de la “agresividad del bloqueo” estadounidense. “No pasa una semana sin que ese gobierno emita declaraciones contra Cuba o imponga nuevas restricciones”.

Los funcionarios estadounidenses han rechazado la narrativa del gobierno cubano y las críticas de quienes creen que las sanciones pueden agravar la situación en la que vive el pueblo cubano.

“Lo que está atravesando el pueblo cubano es una grave preocupación desde el punto de vista humanitario. El embargo tiene disposiciones específicas para permitir que Cuba importe alimentos de Estados Unidos; tiene excepciones para alimentos y suministros médicos”, dijo Mara Tekach, coordinadora de asuntos cubanos en el Departamento de Estado en una entrevista el miércoles con el Herald.

Citando la incapacidad de Cuba de alimentar a su población desde hace mucho tiempo, Tekach agregó que “el régimen es el que en última instancia le está fallando a su pueblo”.

Las sanciones y la dura retórica contra el socialismo le han asegurado al presidente Trump el apoyo de una parte importante de votantes cubanoamericanos.

“La administración Obama-Biden hizo un trato débil, patético y unilateral con la dictadura de Castro que traicionó al pueblo cubano y enriqueció al régimen comunista”, dijo Trump en el discurso en la Casa Blanca. “Hoy reafirmamos nuestra férrea solidaridad con el pueblo cubano y nuestra eterna convicción de que la libertad prevalecerá sobre las siniestras fuerzas del comunismo.”

Filipetti negó que el momento escogido para anunciar las nuevas sanciones estuviera relacionado con las próximas elecciones presidenciales, como han sugerido los críticos de la administración.

“Este anuncio, pocas semanas antes de las elecciones presidenciales, muestra de qué se trata realmente la política hacia Cuba de la Administración Trump”, dijo Collin Laverty, presidente de Cuba Educational Travel. “Se trata del sur de Florida y no le da absolutamente ninguna importancia al bienestar del pueblo cubano, la democracia, los derechos humanos o el avance de los intereses nacionales de Estados Unidos en la región. “

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2020, 10:20 a. m. with the headline "No más ron ni tabaco ni hospedaje en hoteles. EEUU impone nuevas sanciones a Cuba."

Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
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