Cuba

Biden prometió revertir las políticas de Trump hacia Cuba. ¿Volverá la era de Obama?

Durante la campaña, el presidente electo Joe Biden prometió revertir las políticas de Donald Trump hacia Cuba, especialmente con respecto a las remesas y los viajes. Pero no ha dicho cuán lejos irá su administración en restaurar las políticas de acercamiento promovidas por el ex presidente Barack Obama.

Para reescribir la política hacia Cuba, algunos expertos creen que Biden tendrá que navegar por las peligrosas aguas de la política de Florida, un estado donde los cubanoamericanos se han vuelto cada vez más republicanos. El panorama en Cuba tampoco es el mismo desde que Obama y el ex gobernante Raúl Castro anunciaron el acuerdo para restablecer las relaciones en diciembre de 2014.

“La política en el sur de la Florida ha cambiado y también Cuba. No es la misma Cuba de hace cuatro años”, dijo Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo de las Américas y ex funcionario del Departamento de Estado. “Creo que habrá una reevaluación seria sobre si los cambios de política anteriores produjeron cambios significativos”.

Las políticas de acercamiento promovieron la circulación de personas, ideas y bienes entre los dos países y apostaron por expandir el sector privado y la creación de una clase media que eventualmente abogaría por más libertades en la isla. El presidente Obama dijo que a Estados Unidos no le costaba mucho probar el nuevo enfoque porque la isla era un “pequeño país” que no presentaba riesgos de seguridad significativos para los intereses estadounidenses.

Pero la prueba solo duró un poco más de dos años antes de que Trump comenzara a revertir lo que él llamó un acuerdo “terrible y equivocado” y a castigar al gobierno cubano con una serie de sanciones debido a su apoyo a Nicolás Maduro en Venezuela.

El tema divide tanto al Congreso como a la comunidad cubanoamericana. El equipo de transición de Biden declinó responder las preguntas enviadas por el Miami Herald sobre las políticas de la administración entrante con respecto a Cuba. Las entrevistas con expertos, defensores de políticas y exfuncionarios estadounidenses apuntan a lo que probablemente será un tema polémico para Biden.

“No podemos mantener, en mi opinión, la misma política que tuvimos durante los últimos 50 años o más”, dijo el presidente entrante del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el representante Gregory Meeks. “Eso no ha cambiado las cosas“.

Por el contrario, el senador republicano de Florida, Rick Scott, dijo que planea realizar manifestaciones y otros eventos en toda Florida en los próximos cuatro años para oponerse a la presunta flexibilización de Biden de las restricciones a los viajes y el comercio con Cuba.

Scott le dijo al Herald que haría “todo” en su poder para hacer saber al mundo que Biden “apacigua a los dictadores”.

El legado de Obama a debate

Muchos cubanoamericanos apoyaron el acercamiento pero se sintieron defraudados por la ausencia de mejoría en la situación de los derechos humanos en la isla y al ver que artistas pro-gubernamentales y funcionarios se aprovecharon del acuerdo para viajar o hacer dinero en EEUU.

Tanto durante los años de Obama como de Trump, la represión estatal contra los disidentes y críticos no ha disminuido, de acuerdo con reportes de prensa y organizaciones de derechos humanos, lo que sugiere que el uso del gobierno de tácticas represivas tiene más que ver con el sistema comunista de la isla que con quién está sentado en la Casa Blanca.

No obstante, la retórica de Trump fue popular entre los cubanoamericanos, quienes lo ayudaron a conseguir la victoria en Florida en las elecciones presidenciales del 2020.

U.S. President Donald Trump signs Cuba policy changes at the Manuel Artime Theater in the Little Havana neighborhood on June 16, 2017,in Miami, Florida.
U.S. President Donald Trump signs Cuba policy changes at the Manuel Artime Theater in the Little Havana neighborhood on June 16, 2017,in Miami, Florida. Joe Raedle Getty Images

Si bien según una encuesta reciente realizada por la Universidad Internacional de Florida, la mayoría de los cubanoamericanos de Miami-Dade quiere viajar a la isla y poder enviar dinero, alimentos y medicinas a sus familias, también apoyan el embargo estadounidense, pese a admitir que no ha funcionado.

Los resultados del breve experimento de Obama también son muy debatidos.

Algunos activistas y académicos que favorecen la restauración total de las políticas de acercamiento a Cuba han apuntado a varios aspectos positivos, entre ellos que el gobierno cubano comenzó a expandir el servicio de Internet en la isla en los últimos años después de las negociaciones con la administración Obama.

Pero las autoridades cubanas rechazaron las ofertas de Google y otras compañías estadounidenses para expandir significativamente el acceso, confiando en cambio en la tecnología china. Y no fue hasta 2018, bien entrados los años de la administración de Trump, que las autoridades acordaron proporcionar acceso a Internet en los teléfonos celulares.

La llegada de cruceros y turistas estadounidenses y la relajación de los viajes ayudaron a una incipiente clase empresarial a prosperar. Pero el gobierno también revirtió o ralentizó las prometedoras reformas del sector privado. Agobiado por una severa crisis económica este año, el líder cubano Miguel Díaz-Canel dijo que el país haría algunas reformas de mercado, pero una muy esperada ley de empresa privada se ha retrasado hasta 2022.

“Es justo decir que todo el mundo comparte un poco de decepción por la dirección que eligió tomar el gobierno de Cuba” después de la normalización de los lazos entre ambos países, dijo el ex secretario de Estado John Kerry al Herald. “Cuba pareció endurecerse después de que se tomaron los pasos iniciales”.

Si bien Kerry dijo que seis décadas del embargo estadounidense no lograron cambios democráticos en la isla y que las recientes sanciones de Trump deberían revertirse, añadió que esperaba que la nueva administración se centre en los derechos humanos.

El foco en los derechos humanos

El reciente aumento de la represión en la isla contra artistas, activistas y periodistas independientes podría complicar un nuevo acercamiento con Cuba para el equipo de Biden.

El mes pasado, cientos de jóvenes artistas y activistas se reunieron frente al Ministerio de Cultura para exigir un diálogo con el gobierno y más libertad de expresión. La rara manifestación pública fue provocada por el arresto de miembros del Movimiento San Isidro, un colectivo de artistas disidentes que abogan por las libertades civiles en la isla. Desde entonces, el gobierno ha detenido y acosado repetidamente a muchos manifestantes, calificándolos de mercenarios y terroristas. La retórica anti-estadounidense vuelve a ser protagonista de los programas y discursos de la televisión estatal, ya que el gobierno cubano acusó a Estados Unidos de tramar las protestas.

Artists protest in front of the Ministry of Culture on Nov. 27, 2020, in Havana, Cuba.
Artists protest in front of the Ministry of Culture on Nov. 27, 2020, in Havana, Cuba. YAMIL LAGE AFP via Getty Images

Durante la campaña, Biden y la vicepresidenta electa Kamala Harris caminaron por una línea muy fina, prometiendo la revocación de las sanciones y las políticas de inmigración que perjudican al pueblo cubano, y a la vez subrayando que serían firmes defensores de los derechos humanos en la isla.

“Daremos marcha atrás a las políticas fallidas de Trump”, dijo Harris a la agencia española EFE. “Y como hizo anteriormente como vicepresidente, Joe Biden también exigirá la liberación de los presos políticos y hará de los derechos humanos una pieza central en la relación diplomática“.

En este escenario, algunos observadores de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, como John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba, creen que no habrá presiones políticas internas para que la administración Biden revierta todas las políticas de la administración Trump hacia Cuba, especialmente las sanciones contra los militares cubanos. En cambio, su equipo buscará “oportunidades de quid pro quo”, dijo.

Varios expertos coinciden en que levantar el límite a las remesas, ahora establecido en $1,000 por persona trimestrales, y permitir que los vuelos vayan a ciudades distintas de La Habana probablemente serán algunos de los primeros pasos que tomará la administración Biden con respecto a Cuba. Existe consenso en que se necesita con urgencia ampliar los servicios consulares en la embajada, quizás basándose en tecnología remota, para reunificar a miles de familias separadas.

No es probable que tener una embajada en la isla con todo su personal sea una realidad pronto, ya que los incidentes aún sin explicación que enfermaron a diplomáticos estadounidenses y agentes de la CIA en La Habana entre 2016 y 2017 “seguirán siendo una carga gigantesca en la base de cualquier acercamiento significativo”, dijo Kavulich.

Pero hay otros pasos más modestos que puede tomar la nueva administración.

La nueva administración podría tomar otras medidas para “fomentar la confianza”, como suspender el derecho en la Ley Helms-Burton a demandar a las empresas acusadas de tráfico de propiedades incautadas por el gobierno de Fidel Castro y proponer nuevas negociaciones de las reclamaciones pendientes de Estados Unidos, dijo Ric Herrero, el director ejecutivo del Cuba Study Group, una organización que ha promovido el acercamiento con la isla.

Si bien revertir las órdenes ejecutivas de Trump sería bastante fácil, lograr un progreso más profundo en la normalización “llevará tiempo”, dijo Herrero, y señaló que “mucho depende de los cubanos. Si alinean todas las reformas económicas que han anunciado, se abren muchas oportunidades “.

El analista dijo que el gobierno de la isla debería hacer más para permitir que las empresas estadounidenses inviertan en la isla, incluidos los empresarios cubanoamericanos. Las autoridades también deben brindar igualdad de derechos a todos los cubanos, dondequiera que vivan. El progreso del lado cubano ayudaría al equipo de Biden a mostrar que “esto no es un regalo unilateral, pero los cubanos deben hacer su parte”, dijo.

El rol de Cuba en Venezuela

Pero no todos proponen un acercamiento gradual y mesurado.

Afirmando que “una nueva política de acercamiento implica relativamente poco riesgo político”, un memorando publicado por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos en colaboración con el Centro para la Democracia en las Américas (CDA) pide a la administración de Biden que revierta todas las sanciones de la era Trump retrocediendo el reloj a enero de 2017.

El memo también aconseja a la nueva administración que “detenga la campaña diplomática para presionar a otros países para que rechacen la cooperación médica con Cuba”.

Los autores del memorando citan la crisis en Venezuela y el papel potencial de Cuba en la solución, como una razón por la que Biden debería hacer del acercamiento con la isla una prioridad. Si bien los expertos tienen propuestas para ofrecer a Cuba intercambios de petróleo o esquemas de ayuda para que saque a sus agentes de seguridad de Venezuela, no todos aceptan esa idea.

“A medida que el régimen [de Maduro] se vuelve más nefasto, Cuba ha duplicado su continuo apoyo”, dijo Jason Marczak, director del Centro Latinoamericano del Atlantic Council, durante una video llamada con periodistas. “No veo un papel para Cuba a menos que el discurso de Cuba sobre Venezuela comience a cambiar”.

El memorando se envió a los miembros del equipo de transición de Biden. La directora de CDA, Emily Mendrala, ex asesora legislativa del NSC de Obama que ha trabajado en la política hacia Cuba, es miembro del equipo de transición en el Departamento de Estado.

Durante la presentación del memorando, los autores del informe y otros participantes desestimaron las preocupaciones sobre las consecuencias políticas de un nuevo deshielo en las relaciones con Cuba en el momento actual.

“Biden no le debe nada a los cubanoamericanos. Florida es ahora un estado rojo ”, dijo el profesor y ex diplomático de la Universidad de California Richard Feinberg refiriéndose a la victoria de Trump en Florida.

Pero Biden ha hecho repetidamente acercamientos a los cubanoamericanos, señalando durante la campaña que los ve como una parte importante de cualquier política estadounidense exitosa. Si bien la administración Obama enmarcó el deshielo de las relaciones con La Habana como un tema heredado, Biden puede tener menos incentivos para buscar una nueva apertura de alto perfil.

“Creo que los resultados de las elecciones fueron aleccionadores para mucha gente y aparentemente han reducido el espacio para un cambio de política dramático, al menos en el corto plazo”, dijo Farnsworth. “Debido a los resultados de las elecciones van a adoptar un enfoque más incremental”.

El reportero del Miami Herald Alex Daugherty contribuyó a esta historia.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de diciembre de 2020, 6:30 a. m. with the headline "Biden prometió revertir las políticas de Trump hacia Cuba. ¿Volverá la era de Obama?."

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Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
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