Manifestación del sábado contra Maduro podría poner en jaque el liderazgo de Guaidó
El dirigente venezolano Juan Guaidó, cuyo movimiento luce estancado a 10 meses de juramentarse como presidente interino de Venezuela, debe mostrar que aún puede inundar las calles con seguidores en la marcha de protesta que convocó para el sábado, en momentos en que su liderazgo es acosado por las dudas y las divisiones entre opositores, dijeron analistas.
“Guaidó se está jugando su capital político este sábado”, comentó desde Washington Antonio De La Cruz, director ejecutivo de la firma de asesores InterAmerican Trends. “Si no logra que el pueblo se movilice masivamente a esta convocatoria, Guaidó va a tener un descalabro muy acelerado en su capital político”.
El dirigente, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de medio centenar de países, había lanzado el mes pasado una nueva convocatoria para salir a las calles para protestar contra el gobernante Nicolás Maduro, cuyo régimen continúa de pie pese a las sanciones impuestas por Washington y la Unión Europea.
Pero las últimas convocatorias realizadas por Guaidó han contado con una deslucida participación de los ciudadanos, y el dirigente ha comenzado a ser criticado abiertamente por otros dirigentes opositores quienes le acusan de haber pasado más tiempo velando por los intereses de los partidos políticos que le rodean que tratando de crear un movimiento que logre sacar al régimen de Maduro.
La popularidad de Guaidó también ha caído con el transcurso del tiempo. Según los datos de la encuestadora Meganalisis, más del 80 por ciento de los venezolanos reconocían a Guaidó como el presidente de la república en los días siguientes que asumió el cargo el 23 de enero. Hoy ese número ronda cerca de la mitad.
“La popularidad de Guaidó debe estar cerca del 40 por ciento”, dijo De La Cruz. “Pero si le va mal el sábado, ese número puede caer en unos 10 puntos, y podría caer en otros 10 puntos para diciembre, por la guerra que le va a venir después de esto. Si fracasa lo va a tumbar hasta el 19 o el 18 por ciento”, advirtió De La Cruz.
Si Guaidó deja de ser el líder de referencia, su posición como presidente de la Asamblea Nacional, y en consecuencia como presidente interino, puede ser cuestionada y puesta a prueba en enero por otro integrante de la oposición venezolana, agregó De La Cruz.
La prueba de ácido se produce a los pocos días de que manifestaciones masivas condujeran al presidente de Bolivia, Evo Morales, a renunciar, en momentos en que intentaba extender su período presidencial a través de unas elecciones que fueron calificadas por la Organización de Estados Americanos como amañadas.
La destitución de Morales genera interrogantes sobre si los acontecimientos de Bolivia pueden repetirse en Venezuela, donde la legitimidad de Maduro es desconocida por más de 50 países y enfrenta duras sanciones económicas de Europa y Estados Unidos.
Los venezolanos han salido a protestar masivamente contra el régimen cientos de veces con el correr de los últimos meses y los enfrentamientos con las fuerzas de represión del régimen han sido mucho más intensos que los registrados en Bolivia.
Para algunos observadores éstos han fracasado en provocar la salida de Maduro en parte por el férreo control que ejerce el régimen sobre el estamento militar, pero también por fallas de la dirigencia opositora.
“En Venezuela el liderazgo político nunca se comprometió realmente con una salida, y al no enfrentar al régimen de una manera clara y frontal, eso ha generado que la sociedad pierda confianza en ellos y con el tiempo deje de manifestar”, opinó desde Miami José Antonio Colina, presidente de la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilios.
Por otro lado, esa falta de compromiso de los partidos tradicionales de la oposición ha sido una de las razones por las cuales integrantes de las fuerzas armadas que podrían estar en descontento con Maduro han resistido el llamado realizado por los opositores para que se sumen a las fuerzas de Guaidó.
“Muchos de ellos temen que les traicionen”, dijo Colina.
A diferencia de las posiciones emprendidas por el liderazgo venezolano, la oposición en Bolivia se negó a participar en los pedidos de diálogo realizados por Morales y al final creó una situación de crisis política que terminó inclinando la balanza de los militares en contra del ahora ex gobernante, opinó Colina.
En Venezuela, Maduro ha podido salvarse de más de una situación de peligro precisamente porque la oposición accedió a sentarse en la mesa de conversaciones con el régimen, agregó.
El ex ministro boliviano Carlos Sánchez Berzaín dijo que los esfuerzos por sacar del poder las autocracias socialistas como las de Morales en Bolivia y la de Maduro en Venezuela requieren de un compromiso que debe dejar de lado los intereses de los partidos políticos.
“Se requiere de unidad, unidad y unidad. Y esa unidad requiere pasarse por encima de los liderazgos políticos y los intereses de los partidos”, dijo Sánchez Berzaín. “Lo que pasó en Bolivia dejó de ser un tema de los políticos”, agregó, para convertirse en un clamor que adoptó toda la sociedad.
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2019, 4:25 p. m. with the headline "Manifestación del sábado contra Maduro podría poner en jaque el liderazgo de Guaidó."