Opinión

¿Copiará México la fatalidad de Venezuela?

Una pancarta gigante colocada por diputados del Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso le dejan saber al gobernante Nicolás Maduro que no es bienvenido para la toma de posesión del presidente Andrés Manuel López Obrador, el 1 de diciembre de 2018, en Ciudad de México.
Una pancarta gigante colocada por diputados del Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso le dejan saber al gobernante Nicolás Maduro que no es bienvenido para la toma de posesión del presidente Andrés Manuel López Obrador, el 1 de diciembre de 2018, en Ciudad de México. AFP/Getty Images

Ya se están viendo indicios que el comunismo intenta apoderarse de México, tal como vemos en varios sectores de ese país, especialmente en la educación y la atención médica.

Sobre el particular, publicamos una columna en El Nuevo Herald el 7 de mayo del 2018, titulada, “¿Será López Obrador otro Hugo Chávez?”. Allí visualizamos varios aspectos que nos hacían temer sobre el rumbo que pudiera tomar México bajo el mandato del presidente socialista Andrés Manuel López Obrador. Posteriormente, ese mismo año, conversando en la Cumbre Latinoamericana con el ex presidente boliviano Jorge “Tuto” Quiroga, coincidimos en que la posición que asumiera AMLO sería clave para el desarrollo de sociedades democráticas en América Latina, sobre todo en Venezuela.

Lamentablemente, lo que estamos empezando a ver nos desalienta. Por ejemplo, como parte del Programa Democrático de Educación y Cultura para Michoacán, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) distribuirá 48 libros en 6,000 centros de enseñanza, de los cuales 28 serán para escuelas primarias y 20 para colegios de secundaria. Los textos vienen fuertemente cargados con ideología bolivariana ya que pregonan las supuestas virtudes del “socialismo del siglo XXI”.

Además de incluir capítulos especialmente dedicados a Hugo Chávez utilizando términos como “sentimiento patrio” y “rebelión popular”, también destacan favorablemente la revolución sandinista en Nicaragua, donde según la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se han contabilizado 322 asesinatos desde abril del año pasado.

Los libros, que contemplan las enseñanzas fanatizantes de Carlos Marx, sin duda, pretenden inculcar la ideología comunista en las mentes más jóvenes, para así lograr adoctrinarlos y atraerlos hacia su nefasto movimiento. Precisamente es allí donde surge una interrogante importante. ¿Qué estamos haciendo nosotros para contrarrestar este tenebroso avance?

Sucede que no solo es justificable, sino que es absolutamente necesario que los amantes de la libertad hagan exactamente lo mismo que los comunistas, pero en sentido contrario. Esto es, divulgando las bondades del modo de producción mercantil y del sistema democrático, a la vez que se comparan los resultados de dictaduras socialistas con repúblicas democráticas, donde evidentemente se podrá visualizar que mientras los demócratas progresan y viven mejor, los comunistas se hunden en la miseria y son fuertemente reprimidos.

En ese sentido, nosotros hemos propuesto en varios foros de Miami la necesidad de crear una asignatura escolar que simplemente nos enseñe a defendernos del acoso comunista. Nos hace falta urgentemente que nuestros hijos y nietos comprendan y defiendan la democracia, a la vez que conocen que el comunismo los empobrece y aterroriza. A tales efectos, escribimos el 13 de junio la columna “Escuelas anticomunistas para las generaciones de relevo”.

Siguiendo con el caso mexicano, nos enteramos que el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, se reunió el pasado 29 de junio con el ministro de Salud Pública de Cuba, Ángel Portal Miranda, con el propósito de firmar un acuerdo de cooperación entre ambos organismos. Aunque después fue desmentido por las dos entidades, circuló la especie que 6,000 médicos cubanos llegarían a ese país y en consecuencia para darles cupo sería necesario despedir a muchos médicos mexicanos.

Sea verdad o falso que se firmara ese documento, nos preguntamos, ¿y qué tiene que hacer el director de salud mexicano con su contraparte cubano? Ya es conocido por todos el negocio cubano de rentar sus médicos, como sucedió en Brasil, donde de paso, muchos se dedicaron a la labor proselitista de vociferar su siniestra ideología.

Por todo lo que se está viendo en México, debemos estar ojo avizor con los avances de AMLO allí. Sería desastroso para la región y un soporte financiero para Nicolás Maduro si AMLO toma las riendas frontales del socialismo. Y para EEUU sería catastrófico porque se trata del socio comercial hispano más importante que tiene el país, a la luz del acuerdo USMCA que abarca a EEUU, México y Canadá.

Por eso nuestra labor como periodista es alertar, como hiciéramos hace 19 años, exactamente el 7 de octubre del 2000, cuando escribimos en el Nuevo Herald una opinión titulada “Un mal negocio para Venezuela”. En esa ocasión señalamos que la supuesta “colaboración” de Cuba con Venezuela a cambio de petróleo barato, en las áreas azucareras, médica, educativa y turística, terminarían por permitir que Cuba colonizara a Venezuela, tal como acontece hoy en día.

Actualmente nuestra alerta es con México.

¡Mucho cuidado allí!

Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

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