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Opinión

Nacionalismo y patriotismo ante otra intervención rusa

¿Podrían los rusos estar interviniendo a favor de Donald Trump en las próximas elecciones, o tendrían la intención de hacerlo nuevamente como en el 2016? Así parece según un informe clasificado presentado recientemente en la Cámara de Representantes por la comunidad de inteligencia de EEUU.

Por supuesto, muchos dirán, “no pudieron con Trump en el impeachment y ahora inventan esto”. Desde luego, nada es a la ligera y todo tiene su explicación como veremos a continuación.

El jueves 13 de febrero, Shelby Pierson, quién es la coordinadora de la comunidad de inteligencia para la seguridad en las elecciones contra las amenazas foráneas, entregó en la Cámara de Representantes la conclusión de las múltiples agencias de inteligencia sobre este tema. En su informe, ella no explica los detalles actuales pero hace referencia a la intención de Rusia de interferir en las próximas elecciones presidenciales de EEUU. Aseguró que Rusia esencialmente había desarrollado una marcada preferencia por Trump y por lo tanto quería verlo reelecto.

Trump se enteró de la existencia de este informe porque Devin Nunes, el republicano con más alto rango en el comité de inteligencia del Congreso, se lo notificó. Esto encolerizó a Trump, quien presentó su propio informe al día siguiente. Allí enfrentó al director de inteligencia interino, Joseph Maguire, increpándolo sobre el por qué tuvo que enterarse a través de un congresista republicano y no a través de sus propios oficiales de inteligencia.

Este tipo de situaciones usualmente tiene consecuencias habida cuenta que a Trump no le tiembla el pulso cuando de despidos se trata. Es así como el pasado miércoles, Trump anunció que reemplazó a Maguire con Richard Grenell, quién a la fecha era el embajador interino de EEUU en Alemania. Este hecho ha despertado preocupación en varias entidades federales toda vez que Grenell no tiene experiencia en asuntos de inteligencia ni trato alguno con las agencias del ramo. Y esta posición es de suma importancia porque involucra actividades de terrorismo y narcotráfico, entre otras.

Durante la presentación de su informe ese viernes, Trump acusó al presidente del Comité de Inteligencia, el congresista demócrata Adam Schiff, de utilizar a la inteligencia como un arma en su contra. Analizando el caso, vemos que la controversia entre ambos viene desde el 2016, cuando Trump se negó a cooperar en la investigación de la interferencia rusa para ese entonces, caso que manejó el fiscal especial Robert Mueller y que culminó que no se pudo comprobar la coordinación rusa con la campaña presidencial del entonces candidato Donald Trump, aunque sí se verificó la injerencia rusa en las elecciones.

Y recientemente los ánimos se volvieron a caldear entre Trump y Schiff toda vez que este dirigió el finalizado proceso de impeachment (juicio político) contra el presidente, del cual salió exonerado por el Senado.

A todas estas, el congresista republicano por Utah, Chris Stewart, dice que no es posible que Rusia respalde a Trump porque este más bien confrontó a Moscú cuando le suplió armamentos antitanques a Ucrania para enfrentar su guerra contra los separatistas rusos, fortaleciendo así la alianza de la OTAN.

Según se sabe, ahora los rusos se han vuelto más creativos en las redes sociales, incluyendo Facebook. O sea, ahora no van a asumir otra identidad como hicieron en el 2016, sino que trabajarán con los servidores internos de EEUU y propagarán desinformación con el objeto que sea compartida en infinidad de ocasiones.

Somos de la opinión que este tipo de injerencia cibernética tiene que ser combatida a fondo, sobre todo cuando se trata de algo tan sagrado para la democracia en EEUU como son las elecciones.

Simplemente aquí cabe una advertencia más que justificada: “quién ose intervenir de cualquier forma en el resultado de la elecciones en EEUU, será perseguido por la justicia americana, y de comprobarse injerencia de otros países, ello estará sujeto a penalidades internacionales, sin descartar cualquier otro tipo de acción en justa defensa de la soberanía nacional”.

Según se comenta, la interferencia Rusa, de concretarse, sería respaldando ahora al candidato Bernie Sanders en las elecciones primarias para lograr la nominación del Partido Demócrata. Así se garantizaría la victoria de Trump debido a que el votante estadounidense ha demostrado que rechaza las ideas socialistas. Respecto a esta posibilidad, Sanders ha expresado “que no se entrometa Rusia”. Debería haber dicho, “ni aceptamos ni toleramos ninguna interferencia extranjera en las elecciones de EEUU”.

Por su parte Trump, pudiera aprovechar la coyuntural ocasión para mostrar su verdadero nacionalismo y patriotismo. Además de argumentar ferozmente con sus opositores, también pudiera adoptar la decisión de enfrentar con firmeza a Rusia.

Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

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