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Opinión

¿A dónde llegaron los fondos de la ayuda federal?

Hasta ahora el Congreso de EEUU ha aprobado cuatro rondas de fondos por $3.3 billones para aliviar la presente recesión causada por la pandemia; sin embargo, muchos negocios y personas no han visto un centavo de esa ayuda.

Según la emisora oficial National Public Radio (NPR) al 15 de mayo, la ayuda a los pequeños negocios ha sido $810,000 millones y para los individuos $784,000 millones, lo que ha determinado que la oficina de Presupuesto Congresional (CBO) haya proyectado un déficit fiscal de más de $3.7 billones para el 2020.

El problema consiste en el criterio utilizado para otorgar los fondos, ya sea en calidad de préstamos o subvenciones. Evidentemente, la magnitud gigantesca de la problemática dificulta, mas no prohíbe, el desglose por estado y por sector, estableciendo los recursos asignados en cada renglón y permitiendo el detalle minucioso llegado el caso.

Los contadores públicos utilizan una técnica denominada “Estado de Origen y Aplicación de Fondos”. Los economistas a su vez utilizan la suya conocida como “Usos y Fuentes”. En el ejemplo que nos ocupa, la controversia surge respecto a la forma en que se usaron o aplicaron esos fondos.

Nosotros somos defensores a ultranza de la democracia y verticalmente acérrimos en contra de todo lo que signifique comunismo. Por eso creemos firmemente que en situaciones de gravedad económica extrema como esta, se impone salvar nuestro sistema siendo completamente transparentes en la asignación de los fondos.

Pero resulta que se conocen muchas situaciones irregulares. Por ejemplo, se acusa de fraude a muchos que reclaman una ayuda de desempleo de $600 semanales por dos meses. Sin embargo, a muchos que han recibido cuantiosas sumas que terminaron invertidas en la bolsa, no se les acusa en absoluto. Por otra parte, un fraude es mucho más factible en organizaciones o entidades financieras que han manipulado más de $1,000 millones cada uno para ayudar en la concesión de los préstamos que un desempleado que aspira a un soporte económico.

Por todos es conocido que los institutos financieros perciben del Estado un 5% de los préstamos que procesan. Desde luego, para ellos es negocio calificar los préstamos mayores. Como consecuencia, los préstamos para pequeños negocios languidecen en los archivos, cuando son ellos los que realmente mueven la economía. No en balde, numerosos negocios grandes han devueltos los préstamos recibidos alegando no necesitarlos.

En abril, el funcionario encargado de supervisar la distribución de los primeros $2.2 billones aprobados, fue despedido tras 20 años de servicio como Inspector General del Departamento de Defensa y del Departamento de Justicia. En su renuncia, efectiva el 1ro. de junio, el citado funcionario, Glenn Fine, declara: “el rol de los Inspectores Generales es la fortaleza de nuestro sistema de gobierno. Ellos proveen una supervisión independiente para ayudar a mejorar las operaciones del gobierno en una forma transparente”. El anterior Secretario de la Defensa, James Mattis, declaró al respecto: “es lamentable que un patriota no partidista y altamente competente, abandone su arduo trabajo consistente en mantener un gobierno honesto y sensible a la situación económica actual”.

Lógicamente, la separación de su cargo de un personaje considerado honorable por muchos, abre una interrogante sobre el destino final de los fondos distribuidos para aliviar la crisis económica.

Pero tratando de resolver las carencias actuales, algunos pretenden que el Fondo de la Reserva Federal (Fed) ayude a las empresas en crisis. Al respecto su jefe, Jerome H Powell, ha advertido que la Fed “presta pero no gasta”, y por esa razón afirma que un mayor soporte fiscal será requerido.

Se comenta con insistencia que terminar prematuramente con los esfuerzos por ayudar a los negocios y a los desempleados sin diseñar una estrategia, pudiera forzar a que la economía observara recuperaciones parciales, siempre con el temor que se incremente el porcentaje de contagiados con el COVID-19. Por eso es que una mayor, efectiva y real ayuda a los más vulnerables negocios y personas es de vital importancia para mantener a flote el país.

En ese sentido, el Director del Consejo Económico Nacional, Larry Kudlow, evaluará el resultado de los fondos actualmente distribuidos y probablemente recomendará un nuevo paquete de ayuda que rondará en los $3 billones.

Solo esperamos que esta vez, dichos fondos lleguen a los lugares más urgentes para reactivar la economía. Por ejemplo, sería bien importante que unos $25,000 les llegara a los pequeños negocios sin exigir ningún otro requisito que no fuera volver a abrir sus puertas al público, tal como hiciera Reino Unido. Así se encamina de nuevo la Economía, por supuesto siempre observando las medidas para controlar un segundo brote de la pandemia.

Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

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