En defensa del presidente Trump
Quisiera agradecer a el Nuevo Herald que publique esta nota de felicitación a Anólan Ponce, por su artículo “Pandemia y elecciones: los demócratas sabotean a Trump” (el 17 de mayo), en el cual hace un ponderado análisis de la situación reinante en esta nación con motivo del coronavirus, lo que ha suscitado la movilización de distintos tipos de recursos para enfrentarla, todo ello cuando el país venía sustentando un crecimiento sostenido en una pujante economía como hacía tiempo no disfrutaba.
Nadie puede cuestionar al presidente Trump su persistente esfuerzo por el bienestar del país y de que sea respetado internacionalmente. La pandemia que nos salpicó no puede ser obstáculo para que el pueblo norteamericano continúe su confianza en la actual administración y su presidente y así reelegirlo para un segundo mandato.
La articulista expresa con claridad que “Los demócratas siguen el mismo libreto desde hace tres años: negar, ignorar o distorsionar la verdad para crear una falsa realidad que les permita invalidar las elecciones del 2016”.
Y lleva razón porque a toda esa amalgama de insostenible cuestionamiento, con sus frustraciones, ofensas y permanente diatriba contra el presidente se extiende más allá de su persona, sino a quienes lo siguen porque tenían la intuición de que trataría de enmendar la plana al presidente saliente que, incluso, fue a darse la mano con el sanguinario dictador cubano y restablecer un vínculo diplomático con únicos beneficios para el régimen castrista.
Existe la presunción de que el presidente Trump no tendrá mayores obstáculos para ser reelegido y con ello dejar el camino expedito para que los norteamericanos reconozcan que ha sido uno de los presidentes más fructíferos que ha tenido esta nación, a despecho de sus calumniadores.
Orestes Rodríguez, Miami.