Otra matanza en una escuela, pero seguramente nada va a cambiar en EEUU | Carta del lector
Una vez más, y no será la última, desgraciada y lamentablemente, porque así lo enseña la experiencia reciente, un individuo de 18 años, estadounidense y exestudiante de la escuela Robb Elementary, de Uvalde, Texas, con mayoría de alumnos hispanos entró en esa misma escuela y acribilló a 19 niños de segundo, tercero y cuarto grado; también a dos maestras, vistiendo de luto a decenas de familias y traumatizando a los escolares.
¿Pueden sentirse los padres tranquilos y confiados cuando dejan o envían a sus hijos a las escuelas de que van a regresar a casa? Posiblemente la respuesta es no. Y los alumnos, ¿se pueden sentir seguros cuando entran al plantel de su escuela? Lo más factible es que entren temerosos.
Que se ha hecho desde la masacre efectuada por Nikolas Cruz en la Marjory Stoneman Douglas High School, en Parkland, Florida, en que perdieron la vida 17 personas, el 14 de febrero de 2018. Nada, sencillamente nada. ¡Qué vergüenza! Es más, todavía ni siquiera ha sido sentenciado el victimario. Despacio, como las cosas de palacio.
¿En quién recae la responsabilidad por no llamar culpabilidad de estos terribles altercados? De nuevo surge la polémica de las armas de fuego, no de las pistolas, sino de las que se usan en las guerras, que son las que utilizan estos individuos y que adquieren por la libre en las tiendas especializadas, sin ningún requerimiento.
Da pena que en Estados Unidos las armas que se utilizan en las guerras estén al alcance de la mano de cualquier individuo, sin más identificación ni requerimientos para comprarlas. Pero están los intereses por el medio. Como dice el refrán: poderoso caballero es don dinero.
Y mientras los muertos los pongan familias no influyentes, como dice otro refrán: ande yo caliente y ríase la gente, no habrá cambios.
Tal vez la solución empiece a encaminarse y se le encuentre una nueva definición a la tan cacareada Segunda Enmienda de la Constitución, cuando el hijo de un senador, representante o de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), desafortunadamente, muera en uno de estos asaltos.
Entonces, las cosas podrían comenzar a cambiar y se redefiniría la Segunda Enmienda de la Constitución. Mientras no sean afectados estos grupos, que controlan las armas de fuego, hay que sentarse a esperar.
Jesús Lázaro, Miami.