Algo más que las armas
Leyendo el interesante artículo de Vicente Echerri Conservadores en contra de las armas [Perspectiva, 16 de junio], me preocupa la insistencia sobre los fusiles M-15. Ciertamente muchos podemos discrepar de la autorización general para la compra de esas armas ofensivas, pero antes de hacer otras observaciones, no debemos olvidar que los rifles AK47 –que también tienen mucho poder destructivo– se pueden comprar mucho más baratos y, como dicen los expertos, casi en cualquier esquina donde un contrabandista tenga contactos.
No obstante, sería lógico que la compra de este tipo de armas debiera requerir un permiso especial. Tampoco debiéramos de ser tan políticamente correctos y sí prohibir rotundamente la venta de cualquier arma de fuego a quienes, como es el caso del perpetrador de Orlando, hayan sido fichados por sospechas de extremismo en alguna oportunidad o de grave enfermedad mental, sin importar su status migratorio o nacionalidad.
Como sabemos que los fanáticos buscan hacer daño como puedan, como en el caso de los explosivos artesanales del Maratón de Boston, debiérase programar en todos los estados, ciudades y demás, campañas públicas educativas para mejorar las relaciones humanas con más comprensión y tolerancia, así como para que la población y las autoridades estén más alertas y dinámicas cuando haya sospechas fundadas. Estas campañas debieran incluir a iglesias, sinagogas, mezquitas, pagodas y otras.
Al final, alguna modificación habrá que hacer a las leyes para lograr lo anterior, que es urgente, insoslayable, que hay que hacer ya. Nada de esto violaría la famosa Enmienda Dos de nuestra Constitución; bastaría con aplicar la razón y un poco de sentido común.
Efraín R. Infante
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de junio de 2016, 1:56 p. m. with the headline "Algo más que las armas."