El Nuevo Herald recomienda para el Senado y la Cámara de EEUU
El senador Marco Rubio sigue siendo popular en la Florida, a pesar de su fracaso en la primaria presidencial frente al candidato republicano Donald Trump.
Rubio no es un candidato sin fallos, y no estamos de acuerdo con él en todos los temas; por ejemplo, en el del Obamacare, al que Rubio se opone. La necesidad de seguro médico en el Sur de la Florida es real. En un código postal en Hialeah –33012– se han inscrito más personas en el Obamacare que en cualquier otro lugar del país. En la inmigración, Rubio formó parte de un equipo bipartidista para buscar una reforma, pero abandonó la batalla cuando se hizo evidente que los conservadores del Tea Party veían la reforma como una amnistía, aunque no lo es.
A pesar de esas diferencias, apreciamos la pasión de Rubio por los derechos humanos y su dominio de la política exterior, sobre todo en América Latina y el Medio Oriente. Ha abogado por reformas democráticas en Cuba, Venezuela y otros países de gobiernos autocráticos. Ha exigido una posición más firme en Siria, Irán y otros lugares, sin poner tropas norteamericanas en el terreno, y ha apoyado firmemente a Israel.
El origen humilde de Rubio –hijo de inmigrantes cubanos– le permite conocer las dificultades que los trabajadores afrontan. Quiere extender los créditos fiscales a los pobres y a la vez mantener un presupuesto federal balanceado. Quiere reformar el sistema de préstamos universitarios para que los estudiantes no se gradúen con una deuda enorme.
Su retador, el representante federal Patrick Murphy, es un demócrata relativamente nuevo en la Cámara, y no tiene mucho que mostrar hasta ahora como legislador.
Rubio puede ser un unificador cuando busca acuerdos bipartidistas, lo que evidenció cuando fue presidente de la Cámara en la Florida. También sabe oponerse a la opinión de su partido cuando la considera equivocada, como demostró este año, cuando apoyó la petición del presidente Obama de asignar $2,000 millones para combatir el virus del Zika.
Si gana un segundo término, debe comprometerse a buscar consenso en el Senado. Rubio podría aportar un equilibrio si Hillary Clinton gana la presidencia. Hay muchas tareas –seguir mejorando la economía, estabilizar el Seguro Social y el Medicare, y fortalecer la seguridad nacional– para levantar obstáculos partidistas.
Si Rubio gana, tiene la posibilidad de ser el estadista de la Florida que logra resultados nacionales. No esperamos menos. El Nuevo Herald recomienda a MARCO RUBIO para el Senado de Estados Unidos.
Distrito 23 de la Cámara
En la primaria de agosto, la representante federal Debbie Wasserman Schultz de 50 años de edad, superó al primer rival creíble en su carrera política y también el legítimo enojo de los partidarios de Bernie Sanders cuando se filtraron correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata que mostraban que Wasserman Schultz favoreció la candidatura de Hillary Clinton.
Wasserman Schultz sigue siendo la mejor candidata para representar a este distrito de mayoría demócrata. La representante responde a las necesidades del distrito. Apoya a Israel. Apoya la Ley de Cuidado Asequible de la Salud, aunque reconoce que no es perfecta. Se opone a los esfuerzos de los republicanos por privatizar la Seguridad Social; y para ella, “el cambio climático es real”.
Ostenta un historial de logros: trajo fondos para proyectos de transporte, y ayudó a negocios de su distrito a extenderse en el extranjero. Es la única demócrata de la Florida en el Comité de Asignaciones.
Wasserman Schultz se enfrenta al republicano Joe Kaufman, de 46 años, que dice que es un experto en contraterrorismo. La titular dijo estar “decepcionada” por el rechazo del Tribunal Supremo de la orden ejecutiva del presidente Obama prohibiendo la deportación de padres indocumentados. Kaufman dijo que fue la decisión correcta, y que “los padres deben ser responsabilizados por los delitos que cometieron”. No le gusta la Ley de Cuidado Asequible de la Salud y dice que no sabe “si los humanos influyen en el cambio climático”. No obstante, apoya el estudio de combustibles renovables.
Por su experiencia, el Nuevo Herald recomienda a DEBBIE WASSERMAN SCHULTZ en el Distrito 23 del Congreso.
Distrito 25 de la Cámara
Al concluir su séptimo término en el Congreso, el representante republicano Mario Diaz-Balart, que busca la reelección en el recién rediseñado Distrito 25, ya es un congresista veterano, que lucha por Miami-Dade en otros temas aparte de Cuba.
El representante Diaz-Balart, de 55 años de edad, es miembro del Comité de Asignaciones y presidente del Subcomité de Transporte, Vivienda y Desarrollo Urbano.
Varios temas vitales para su distrito tienen su huella: no solo los relacionados con Cuba, sino también la restauración de los Everglades, la erradicación del Zika, iniciativas de viviendas económicas y la indigencia en Miami.
Lo desafía la demócrata Alina Valdés, de 61 años, una doctora de la Miami Rescue Mission. Valdés, que es exiliada cubana, será novata en política pero es una candidata impresionante y conocedora, y tiene un futuro en la política.
Dice que el representante Diaz-Balart es ineficaz en el Congreso y que hace falta un cambio. Los dos difieren en la política hacia Cuba. Valdés está a favor del actual deshielo en las relaciones; Diaz-Balart dice que el gobierno de Obama da mucho pero no recibe nada en el tema de la libertad para el pueblo cubano.
El titular mantiene una gran influencia en el Congreso, especialmente para el Sur de la Florida. El Nuevo Herald recomienda a MARIO DIAZ-BALART en el Distrito 25 del Congreso.
Distrito 26 de la Cámara
Este distrito se extiende desde Westchester hasta Cayo Hueso, y en él se enfrentan el demócrata Joe García, de 53 años y que representó al distrito en el Congreso, y el republicano Carlos Curbelo, de 36, que derrotó a García en el 2014.
García es un firme defensor de las causas demócratas, que ha llamado “talibanes” a los congresistas de derecha. Fue director ejecutivo de la Fundación Nacional Cubano Americana, y una vez se consideró un “obispo en la iglesia del embargo [contra Cuba]”. Después llegó a creer que el embargo se debe eliminar para promover el cambio en Cuba.
García apoya el matrimonio entre personas del mismo sexo, la Ley de Cuidado Asequible de la Salud, el derecho al aborto, la reforma de inmigración, los gastos en infraestructura y medidas para detener el cambio climático. Está a favor del libre comercio, pero dijo a la Junta Editorial que “el país no está listo” para apoyar el acuerdo comercial del presidente Obama con países de la Cuenca del Pacífico.
El director de su campaña para el Congreso en el 2010 fue declarado culpable de costear ilegalmente la campaña de un rival falso. En la campaña del 2012, el mismo individuo en la nómina de García se declaró culpable en un caso de manejo ilegal de boletas de voto en ausencia. García nunca fue acusado, pero el problema perjudicó su reputación.
El titular, Carlos Curbelo, muchas veces se ha opuesto a su propio partido cuando cree que la postura del GOP es incorrecta.
Cree, por ejemplo, que debemos reducir la cantidad de abortos, pero votó contra algunas de las medidas más extremistas de su partido. Ha formado un grupo bipartidista para combatir el cambio climático. Ha creado un comité que da dinero a los republicanos que favorecen la reforma de inmigración (aunque también lo han acusado de dar fondos a oponentes de la reforma). Y apoya los derechos de la comunidad LGBT.
Aunque también critica la Ley de Cuidado Asequible de la Salud, no quiere revocarla hasta que se encuentre un reemplazo aceptable. Entretanto, hay que hacerle mejoras a la ley, dice.
En cuanto a Cuba, ha tratado de reformar la Ley de Ajuste Cubano con el fin de reservar sus beneficios solo para los refugiados políticos genuinos. Pero piensa que bajo la normalización, el gobierno de Obama ha sido “demasiado paciente, demasiado generoso y demasiado tolerante” hacia el gobierno de Castro.
El representante Curbelo es una voz razonable en el Congreso que ha trabajado bien en su primer término, busca la colaboración bipartidista y evita los escándalos. Merece la reelección.
El Nuevo Herald recomienda a CARLOS CURBELO en el Distrito 26 del Congreso.
Distrito 27 de la Cámara
La representante republicana Ileana Ros-Lehtinen es la decana de la delegación de Miami-Dade en el Congreso. Fue la primera persona cubanoamericana elegida al Congreso, y ha servido en la Cámara desde 1989.
El retador es el demócrata Scott Fuhrman, recién llegado al mundo de la política.
Fuhrman, de 34 años, ha tenido problemas con la ley, lo cual antes descalificaba automáticamente para ocupar un cargo público. Ha tenido cuatro arrestos, de los que su campaña proporciona documentación. El más grave fue en el 2009 en Colorado. Fuhrman, que entonces tenía 27 años, fue acusado de manejar embriagado y de uso prohibido de un arma. Lo detuvieron por cambiarse impropiamente de carril y admitió que había tomado dos tragos. La policía encontró una pistola cargada en la puerta del conductor. Fuhrman se declaró culpable, pagó una multa y realizó servicio comunitario.
Sus problemas legales locales aparecen en volantes y anuncios de televisión de la campaña de Ros-Lehtinen. El padre de la adolescente Helen Witty, que murió por culpa de un joven borracho, habla contra Fuhrman.
En sus anuncios, Fuhrman critica la conocida oposición de la representante Ros-Lehtinen al régimen de Castro. Pero Ros-Lehtinen ha extendido su base, especialmente en la comunidad LGBT —uno de sus hijos es transgénero— y es una firme defensora de Israel, las reformas ambientales locales, los temas de la educación y la captación de fondos federales para combatir el Zika. Y sigue dando un servicio estelar a los electores.
El Nuevo Herald recomienda a ILEANA ROS-LEHTINEN en el Distrito 27 del Congreso.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2016, 5:57 p. m. with the headline "El Nuevo Herald recomienda para el Senado y la Cámara de EEUU."