Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Una ayuda a los enfermos mentales

Alarmado por los millones de dólares de los contribuyentes que se gastan cuando los enfermos mentales y los desamparados infringen la ley, muchos condados de la Florida se están uniendo para buscar la forma de lidiar con estos transgresores con problemas. Los dirigentes de los condados tienen razón: la mayoría de esos infractores necesitan ayuda, y la cárcel no es el lugar donde la recibirán.

En el próximo período de sesiones de la Legislatura, la Asociación de Condados de la Florida quiere que los legisladores revisen la forma en que el sistema de justicia penal atiende a esta población vulnerable.

“Necesitamos despenalizar el desamparo y la enfermedad mental”, dijo Barbara Sharief, comisionada de Broward, a la Junta Editorial esta semana. Sharief es presidenta de la Asociación de Condados. Se han ofrecido varios remedios en Tallahassee, y la Asociación se merece un elogio por dar un paso al frente en este tema crucial.

La entidad dice que aumentar los fondos y la coordinación de programas y servicios para personas con problemas de salud conductual es necesario para mejorar su salud y su calidad de vida, y para reducir la carga sobre las cárceles de los condados, las salas de emergencia de los hospitales y la billetera de los contribuyentes.

La penosa situación de los floridanos con problemas mentales, en un estado donde el cuidado integral no es el mejor, ha sido un desafío constante. La Florida todavía ocupa un lugar vergonzoso, el número 49, en fondos per cápita para programas de salud mental, que deben sumar $420 millones este año, la misma cifra que el año pasado. El estado gasta $40 por cada persona con enfermedad mental, mientras que el promedio nacional es de $122. Sin embargo, se calcula que unos 3.9 millones de floridanos tienen algún tipo de problema mental.

El dinero adicional ayuda indirectamente a agencias como Camillus House en Miami, que ofrece albergue a desamparados, muchos de los cuales padecen de drogadicción y de problemas psiquiátricos, dijo el director ejecutivo Shed Boren a la Junta Editorial. A través de programas como su Proyecto Lazarus, Camillus House identifica a los enfermos mentales entre la población desamparada y los dirige a programas de servicios sociales.

Los fondos para la salud mental en la Florida llegan a través de varias agencias estatales y otras organizaciones, incluidos $1,000 millones al año a través del Departamento de Niños y Familias. Pero con frecuencia, los floridanos con enfermedades mentales no reciben el cuidado que necesitan en el ambiente más efectivo.

Si los legisladores de la Florida logran obtener los fondos apropiados, y deben lograrlo, Camillus House y agencias similares en el estado desempeñarían un papel crucial. Con vistas a ese objetivo, la Asociación de Condados dijo que concentrará sus esfuerzos legislativos en estas áreas:

▪ Servicios de salud conductual: La Asociación apoyará esfuerzos para incrementar el apoyo a iniciativas de vivienda, empleo y educación para personas con problemas de salud conductual.

▪ Ley Baker: La organización pedirá fondos apropiados para conseguir albergue para personas con problemas mentales y de drogadicción en todo el estado.

▪ Desamparo: La Asociación busca una fuente de fondos del estado para programas para desamparados.

La Asociación dice que la Florida debe dejar de dar un cuidado inadecuado para los residentes con enfermedades mentales solo en emergencias, lo cual puede dar lugar a problemas con las autoridades y terminar en sentencias de cárcel o en tragedias mortales cuando chocan con la policía. El gobernador Scott ha propuesto $19 millones en el presupuesto del 2016 para coordinar mejor todos los programas. Es un buen primer paso.

Los legisladores deben seguir el consejo de la Asociación de Condados y mejorar el sistema de atención médica de la Florida. Ahorrará dinero de los impuestos y reparará vidas destruidas.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios