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Editorial

EN NUESTRA OPINIÓN: Hillary Clinton para la primaria demócrata

La candidata demócrata Hillary Clinton preside el miércoles un acto de campaña en el Centro de Convenciones Jacob K. Javits en Nueva York.
La candidata demócrata Hillary Clinton preside el miércoles un acto de campaña en el Centro de Convenciones Jacob K. Javits en Nueva York. TNS

En la primaria demócrata de la Florida, la elección es entre Hillary Clinton —una candidata con gran experiencia y claridad de ideas— y el senador Bernie Sanders, que ha galvanizado a una legión de seguidores al dar voz a su ira por lo que consideran el fin del Sueño Americano.

El movimiento Ocupemos Wall Street surgió como una explosión de resentimiento contra la codicia, y esa explosión ha encontrado un eco viable en la campaña de Sanders y en su indignación contra un sistema que devalúa al individuo común.

Sanders entiende mejor que nadie en la contienda de cualquiera de los dos partidos que muchos norteamericanos se sienten estafados porque el gobierno no ha enjuiciado a nadie por la crisis de Wall Street. Muchos jóvenes han entrado en la campaña de Sanders por esa razón. En noviembre, el nominado del partido necesitará a esos votantes para ganar la Casa Blanca.

¿Cómo mantener viva esa energía y, al mismo tiempo, ofrecer soluciones prácticas y viables para arreglar la economía y otros problemas, nacionales e internacionales?

Sanders está a la cabeza de un movimiento de personas que piensan como él. Su partido necesita atraer a más seguidores, y ese papel le pertenece a Hillary. La ex secretaria de Estado tiene más seguidores entre los demócratas y en el electorado norteamericano en general. También ha logrado más éxitos en el Capitolio que su colega de Vermont.

Hillary exhibe un conocimiento detallado de una gran variedad de temas, desde la atención médica hasta la política exterior. Habla por generaciones de mujeres que han sufrido discriminación en el centro de trabajo, defiende con energía la reforma de la salud (su plan del 2008 habría cubierto a todo el mundo) y tiene el carácter necesario para enfrentar a sus críticos en el Congreso, o llegar a un acuerdo.

Pero a pesar de su experiencia, no está exenta de problemas. Hay muchos electores que dicen que nunca votarían por ella. Y no está ganando más simpatizantes por no prestar más atención a algunos problemas muy reales.

Debe resolver eso lidiando honestamente con sus críticos.

Primero, debe divulgar los discursos privados que ha dado a ejecutivos de Wall Street a cambio de cientos de miles de dólares. Es la única manera de asegurar a los escépticos que no está diciendo una cosa en público y otra en privado a sus partidarios adinerados.

Segundo, debe tomar en serio la controversia de los correos electrónicos. Sí, el escándalo fue alentado por sus habituales detractores, y, sí, sus predecesores en el Departamento de Estado hicieron más o menos lo mismo. Pero esa lógica no basta. Un juez federal ha determinado que se puede interrogar a sus asistentes bajo juramento, de modo que todo eso puede pasar en este año de elecciones. Hillary debe reafirmar al público que no tiene nada que ocultar.

Si lo hace, puede enfrentarse con confianza al nominado republicano.

Sanders es el candidato para los que quieren protestar por la desigualdad. Pero Hillary también ha denunciado la desigualdad y tiene más probabilidades que Sanders. En la primaria demócrata de la Florida, nuestra elección para la nominación presidencial es Hillary Clinton.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de marzo de 2016, 1:48 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Hillary Clinton para la primaria demócrata."

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