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Editorial

Es hora de eliminar cláusulas discriminatorias

Varias personas acuden a votar a la Iglesia Episcopal de Todos los Santos, en Atlanta, Georgia (Estados Unidos), hoy, 1 de marzo de 2016.
Varias personas acuden a votar a la Iglesia Episcopal de Todos los Santos, en Atlanta, Georgia (Estados Unidos), hoy, 1 de marzo de 2016. EFE

Los tribunales federales de todo el país finalmente han reconocido que las maniobras legislativas que tienen el propósito de limitar el acceso al voto infringen las leyes federales contra la discriminación. En efecto, los tribunales concordaron con los críticos que han estado diciendo durante años que tales esfuerzos son racistas.

Desde mediados de julio, los tribunales federales han usado la Ley de Derechos Electorales para derogar leyes de Texas, Carolina del Norte, Wisconsin y Dakota del Norte que exigían a los electores presentar una identificación para poder votar. Específicamente, los tribunales se han centrado en las protecciones contempladas en la Sección 2da de la Ley de Derechos Electorales, cláusula que declara ilegal cualquier procedimiento electoral que “resulte en la negación o afectación” del derecho al voto por motivos de raza.

Uno de los fallos más significativos fue emitido por el Tribunal Federal de Apelaciones del 4to Distrito. Un panel de tres jueces denunció un esfuerzo patentemente racista de legisladores de Carolina del Norte para exigir que los electores presentaran una identificación para poder votar y poner fin a procedimientos electorales favorecidos por afroamericanos, como la inscripción en el propio día de las elecciones y la votación adelantada. La ley también prohibía votar fuera de distrito electoral de los votantes.

La Florida tiene una ley que exige la presentación de identificación para votar, pero acepta 12 formas de identificación, lo que se consideró lo suficientemente amplia y flexible como para aprobarse.

Entre las cláusulas derogadas por el fallo del Tribunal de Apelaciones del 4to Distrito está una decisión que impide la votación en un distrito electoral diferente del que está inscrito el elector. Bajo esta ley, votar en el distrito equivocado, por cualquier razón, está prohibido. No sólo no se permiten los votos para cargos del distrito en específico, como los comisionados condales, sino también a la presidencia.

Esto no tiene sentido, la razón por la que el tribunal derogó la ley. Pero sigue en vigor en la Florida, donde la cláusula ha sido confirmada por varios tribunales de circuito de esta región.

Más seria es la inhabilitación de 1.5 millones de electores potenciales de la Florida que han quedado sin acceso a las urnas porque fueron condenadas por un delito, a pesar de haber cumplido su condena.

La Florida es uno de los pocos estados que todavía mantiene en vigor esta odiosa e injusta cláusula, gracias a una regla aprobada por el gobernador Rick Scott y su gabinete en el 2011. Y la Florida es el estado líder en términos del número total de electores inhabilitados por esta razón.

Se calcula que en la Florida el 23.32 por ciento de los afroamericanos han sido inhabilitados por esa restricción electoral contra los que condenados por delitos, el mayor porcentaje de todo el país, que equivale a más de 500,000 votos.

Es hora que la Florida elimine esta cláusula discriminatoria. Si los legisladores no lo hacen, entonces deben hacerlo los floridanos en un referendo. Es una forma difícil de conseguirlo, pero sin duda alguna es lo correcto. Y en términos políticos, pudiera lograr grandes cambios para el Estado del Sol.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de agosto de 2016, 7:24 p. m. with the headline "Es hora de eliminar cláusulas discriminatorias."

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