Daniel Shoer Roth

La ciudad de las malas mañas

Vista aérea del Parque South Pointe en Miami Beach.
Vista aérea del Parque South Pointe en Miami Beach. mocner@miamiherald.com

A Miami le fascina el maquillaje. En efecto, mucho de lo que brilla en la ciudad no es sino pintalabios, rímel y sombras.

Acaso será una metáfora de esa superficialidad; de ese proyectar una fachada embellecida artificialmente para saciar las expectativas de otros; el dictamen de un jurado federal, el cual determinó esta semana que el gobierno de la Ciudad de Miami defraudó, una vez más, a inversionistas en Wall Street.

La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) comprobó fehacientemente que el gobierno municipal bosquejó en 2009 un retrato ficticio de sus finanzas con fondos de los contribuyentes, mediante transferencias internas dudosas y declaraciones falsas en las ofertas, como carnada para que los inversores en cartera de bonos mordieran su afilado anzuelo.


Miami se convierte de esta manera en el único municipio en Estados Unidos reprendido dos veces por cometer fechorías bursátiles. Terrible noticia para los residentes de esta “gran capital de las Américas”.

Es inaceptable y atroz que la Ciudad haya facilitado la manipulación a los inversionistas a la sombra de una reprimenda anterior del SEC. Los políticos en el Ayuntamiento han de comprender que el doloso obrar en la política financiera menoscaba la calificación crediticia y credibilidad de nuestro dulce hogar.

Con razón ostentamos la infamia de ser la capital de la superchería en el país, y no solamente por el desfalco multimillonario al Medicare, mediante la facturación de tratamientos artificiosos, y a la compañías de seguros, falsificando accidentes. Hay algo misterioso en los genes que impulsa a estos artistas de la rapacidad. Abundan los robos de identidad para recibir reembolsos tributarios con solicitudes engañosas, así como malversaciones orquestadas por funcionarios de la administración pública. Sobran los miamenses que degustan de los frutos prohibidos del árbol.

La pesquisa del SEC arrancó a finales de la década pasada, cuando el Miami Herald reveló que funcionarios municipales transfirieron millones de dólares del presupuesto para obras capitales al quebrado fondo de gastos operacionales. La habilidosa alteración permitió presentar un presupuesto sano en vísperas de una emisión de bonos por un monto de $153 millones a fin de realizar mejoras de infraestructura. Tal maniobra fue hecha “intencionalmente” o con “grave insensatez”, concluyó el jurado.


La demanda civil presentada en 2013 por la agencia normativa contra la Ciudad ha costado a los contribuyentes $2 millones en gastos legales. Y aún se desconoce qué tan gravosa pudiera ser la consecuente multa ligada a esas dañosas faltas.

En un comunicado, el director de la División de Cumplimiento del SEC, Andrew Ceresney, sentenció: “Estamos muy satisfechos por el veredicto del juzgado al hacer responsable a la Ciudad de Miami, un reincidente transgresor de las leyes federales de valores, y a su exdirector de Presupuesto (Michael Boudreaux), de múltiples delitos de violaciones antifraude”.

Refractario porque el gobierno local ya se encontraba bajo una orden de cese y desistimiento. La disposición fue impuesta en 2001 cuando la Comisión comprobó que Miami había transferido fondos de su presupuesto para obras capitales a fin de cubrir agujeros en los gastos administrativos.

Cabe destacar que los turbios manejos financieros y fraudes bursátiles no corresponden a la administración actual del Ayuntamiento, sino a gobiernos predecesores. “Debemos vivir con los pecados del pasado”, ha declarado el alcalde Tomás Regalado, cuya gestión ha puesto las cuentas claras.


Más que vivir, empero, debemos aprender de los pecados del pasado, para estos no cometerse nuevamente, dada la intrincada burocracia, escándalos y alborotos mayúsculos imperantes en Miami y el resto de los municipios que componen el Condado Miami-Dade. Ojalá esta tacha del SEC nos conceda la oportunidad de superar los tropiezos y tomar las acciones correctas en futuras decisiones financieras. Llegó la hora de resurgir y encaminarse hacia la rectitud de la intención política para que no esté vacía de sentido ético. Más que prestigio, sacrificio.

Escritor venezolano, periodista, biógrafo y cronista del acontecer de Miami.

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