DANIEL SHOER ROTH: La nueva gallina de los votos de oro
En el sazonado menú de los dirigentes políticos del Estado de Florida, el pan con bistec, la media noche y el rabo encendido han sido reemplazados, en un santiamén, por el pabellón criollo, la arepa y el pelao de gallina.
No se trata de cambios en los hábitos de alimentación. En un año electoral, siempre es recomendable mejorar la figura con una “dieta milagrosa”.
Entre los funcionarios públicos locales y estatales la “causa cubana” se ha complementado robustamente por “la causa venezolana”.
En sus apariciones ante las multitudes se atavían con la bandera amarillo, azul y rojo, colocada como bufanda o capa, y otros símbolos patrios cuyo significado desconocen. Enarbolan esta lucha conscientes de la relevancia que ha cobrado el tema de Venezuela en el electorado y del apoyo categórico que el pueblo oprimido por un régimen sanguinario recibe de los votantes hispanos en el Estado –identificados con el sufrimiento y consternados de ver repetirse la dolorosa historia de Cuba.
Nutrida en años recientes por la fuga de cerebros del país sudamericano, la comunidad venezolana en el sur de Florida se ha movilizado rápida y eficazmente para exhortar a los representantes y senadores en el Congreso a tomar acciones perentorias a fin de castigar a funcionarios del régimen totalitario de Nicolás Maduro que engullen las instituciones democráticas y violan los derechos humanos de la juventud venezolana, de espíritu noble, que fragua una trascendental batalla por la libertad en el hemisferio.
La política es de naturaleza oportunista y las consignas contra Maduro, lógicamente, son semilleros de votos en Miami. Sin embargo, los esfuerzos de nuestros legisladores en Washington, de surtir efecto, son una de las mayores esperanzas que subsisten para combatir la ferocidad represiva de los soldados y sicarios que juraron lealtad al comandante Chávez y amedrentan a la indiscutible mayoría de los venezolanos opuesta al sistema castro-comunista.
Activistas venezolanos dan testimonio de la presencia de políticos locales que han abrazado la bandera de Venezuela desde el comienzo del conflicto en el año 2000 y aúpan la autenticidad de sus principios. Empero, otros funcionarios que ahora incluyen a Venezuela en su discurso aprovechan la coyuntura para sacar puntaje.
Patricia Andrade, directora de Venezuela Awareness, organización que aboga a favor de las víctimas de derechos humanos y los inmigrantes venezolanos, afirma: “Hubo puertas que se me abrieron hasta el día de hoy, y hubo otras que me las tiraron en la cara con palabras como ‘ustedes los venezolanos no dan votos’, ‘ustedes los venezolanos son un fastidio para nuestra oficina’. Hoy, esos que nos repudiaron se cortan las venas por Venezuela. Es una hipocresía porque están buscando votos, desde congresistas hasta autoridades en los gobiernos locales”.
No cuestiono las posturas genuinas de los políticos sobre la crisis que atraviesa Venezuela –menos ahora que es menester su respaldo, tanto por el futuro de los que se mantienen en pie de lucha, como por los numerosos perseguidos políticos que han arribado a Miami en los últimos tres meses, algunos de ellos con un bolso de mano solamente y nada en los bolsillos.
Sin embargo, esta tendencia en el discurso político ciertamente muestra que la tragedia venezolana ha adquirido un punto de plataforma y ha generado interés en los candidatos que se alistan para hacer campaña. Provee un púlpito para destacarse; mantenerse vigente ante los ojos de la opinión pública, particularmente en Miami.
También es un asunto de dinero. Se percibe una creciente presencia de un círculo de inmigrantes venezolanos acaudalados, algunos portadores de fortunas amasadas antes de Chávez, producto de su trabajo, y otros nuevos ricos, los “boliburgueses”, beneficiados por sus nexos con la revolución. En ambos casos, son potenciales donantes de campaña.
Venezuela atraviesa por una aterradora crisis, abatida por el látigo del madurismo, una fuerza oscura que contamina todo lo que toca. Destruye las instituciones públicas y privadas, el ejercicio de las libertades civiles, los principios democráticos y el núcleo familiar. Promueve los valores revolucionarios: la violencia, el odio, el anarquismo, la sustitución de valores y principios.
Verdaderamente afortunados somos los venezolanos que residimos aquí. Y también muy agradecidos. Se ha desatado una ola de solidaridad en la comunidad con el perseguido político, cooperación mutua que ilustra el espíritu natural del venezolano que la revolución jamás podrá extinguir.
Los invito cordialmente a visitar el puesto de exposición de el Nuevo Herald en Cuba Nostalgia, donde estaré presente el domingo 18 de mayo a partir del mediodía y hasta las 8 p.m. para compartir una tarde de fraternidad con nuestros lectores.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2014, 7:38 p. m. with the headline "DANIEL SHOER ROTH: La nueva gallina de los votos de oro."