Fabiola Santiago

La táctica de Marco Rubio: promover el miedo en una ciudad de víctimas del socialismo

Marco Rubio manda mensaje de apoyo a Venezuela

El senador republicano de la Florida Marco Rubio mandó un mensaje a través de sus redes sociales a los venezolanos que esperan un cambio en su país tras la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.
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El senador republicano de la Florida Marco Rubio mandó un mensaje a través de sus redes sociales a los venezolanos que esperan un cambio en su país tras la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Tal vez el aspirante a salvador de nuestro hemisferio, el senador de la Florida Marco Rubio, no prestó suficiente atención en la clase de ciencia política.

Parece que no conoce las diferencias básicas entre socialismo y comunismo.

Pero lo más probable es que Rubio simplemente está siguiendo el manual de estrategias de Donald Trump y el Partido Republicano para el año 2020 y alimentando el miedo y la ignorancia de la gente sobre el socialismo. No hay mejor lugar para hacerlo que en su ciudad natal de Miami.

En el momento en que Rubio se enteró que la NBC será la anfitriona del primer debate presidencial demócrata de las elecciones de 2020 en Miami, el senador republicano de West Miami se apoderó de su púlpito favorito, Twitter, para advertirnos del gran mal que se nos avecina durante dos noches, el 26 y 27 de junio.

“El primer debate presidencial demócrata será en Miami. Lo que significa que tendremos más de una docena de candidatos para Presidente que promueven el socialismo en una ciudad que alberga a cientos de miles de víctimas del socialismo en #Cuba #Nicaragua #Venezuela”, escribió.

Esa es una mentira colosal, equivalente a los señuelos raciales en esta comunidad, y lanzada con la intención de engañar y distraer a los votantes de los problemas reales. (Y, no, “presidente” en medio de una oración no se escribe con mayúscula por mucho que usted quiera el cargo. Es un sustantivo. No se cobra la lección de gramática).

Entonces, ¿cuál es el objetivo? ¿Atizar a la base para provocar a los agitados partidarios cubanos de Trump para que pongan en escena, frente a las cámaras nacionales de televisión, esas protestas trastornadas que dan mal nombre a Miami?

Lo que es más importante, senador Rubio, explique esto a sus electores:

Los expertos llaman a la política de Trump de cambio de régimen de Maduro “la Doctrina de Rubio” y, seguramente, usted merece el crédito por poner a Venezuela en el radar de los estadounidenses.

Pero aquí lo tenemos, el defensor de la democracia en Venezuela, que intenta adelantarse al debate de sus adversarios políticos al considerar a Miami como un lugar inadecuado para ello.

No es lo que escuché de parte del líder de la oposición/presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, quien convocó a la unidad y dijo que hay espacio en una era posterior a Maduro para todos los puntos de vista. Sería infantil creer que una Venezuela futura no incluiría alguna versión de los subsidios del gobierno cuando las personas se mueren de hambre y las instituciones no funcionan.

La hipocresía salta a la mente.

Aquí, también, está el defensor de la democracia para la Cuba totalitaria unipartidista, que miente para subvertir la base del pluralismo estadounidense, el cual exige que diferentes grupos de personas expresen opiniones e ideas diferentes.

No hay una docena de candidatos demócratas para la presidencia que “promuevan el socialismo” —solo el candidato por segunda vez, Bernie Sanders, el senador de Vermont que ni siquiera es demócrata, sino candidato independiente postulado como demócrata. Alexandria Ocasio-Cortez, quien comparte ideas similares, es una congresista principiante. Las posiciones de otros candidatos abarcan toda la gama del espectro político demócrata.

Pero, ¿y qué si hay más demócratas que quieren hablar sobre las felices democracias sociales de países como Suecia y Finlandia? O incluso si quieren vender un socialismo bazofia.

A pesar de los edictos del autoritario Trump y sus seguidores, a pesar del papel que juega el dinero en las elecciones con la bendición de la Corte Suprema de Estados Unidos, este sigue siendo un país libre.

Quienes se postulan para el cargo pueden presentar sus puntos de vista, sean cuales sean, y nada está prohibido. Los votantes son los que tienen el poder de decidir lo que les gusta, lo que les disgusta, lo que encuentran ofensivo, lo que encuentran inspirador, y luego lo demuestran en la urna electoral.

Simplemente busque en Google “gran tienda” y vea cómo la noción de incluir ideas moderadas y de izquierda y a la derecha del centro se ha convertido en un cliché tanto de los esfuerzos del Partido Demócrata y del Partido Republicano por atraer a una amplia gama de votantes. Ambos partidos quieren que los codiciados independientes encuentren acogida bajo su tienda. Esta es la verdadera razón, senador Rubio, por la cual usted está demonizando a los demócratas en lugar de debatir los problemas.

Pero la realidad cuenta una historia distinta.

Los esfuerzos para llevar la paz y la democracia al hemisferio no son solo suyos. Son bipartidistas, respaldados por las acciones de la mayoría de los demócratas en el Congreso, incluidos todos los miembros de la Cámara Demócrata del sur de la Florida. Han copatrocinado medidas y resoluciones sobre asuntos venezolanos y están luchando fuertemente por ellos, tan fuertemente o más que algunos republicanos porque no tienen el acceso suyo al presidente.

Pero usted no está interesado en contar esa historia.

Otra corrección: muchos de nosotros en Miami somos víctimas del comunismo, del castrismo, del chavismo, del sandinismo. No somos víctimas de nada de lo que Sanders está proponiendo, como Medicare para todos y matrícula universitaria gratuita.

Para que conste, usted, nacido en Miami de padres inmigrantes cubanos que vinieron antes de Castro, no es verdaderamente una de esas víctimas. Quizás esta es la razón por la que le resulta tan fácil jugar con los sentimientos de las verdaderas víctimas de regímenes represivos a fin de obtener ganancias políticas en las elecciones de Estados Unidos.

Estoy aquí para decirle que se trata simplemente de una argucia política repugnante. Las verdaderas víctimas merecen algo más que gesticulaciones políticas para lograr votos y promesas vacías de una libertad que usted no puede otorgar.

Siga a Fabiola Santiago en Twitter: @fabiolasantiago.

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