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Fabiola Santiago

Difícil creer: republicanos cubanoamericanos rechazan reunificación de familias cubanas

Marque este día en el calendario político: 19 de noviembre de 2019.

Se podría explicar lo que ocurrió en la reunión de la Comisión Miami-Dade el pasado martes como política puramente partidista, y lo fue. Pero tomando en cuenta nuestra posición en este país como una ciudad de refugiados excepcionalmente exitosa, particularmente para los cubanos, la decisión tiene un matiz surrealista.

Después de décadas de abordar la política estadounidense-cubana desde el estrado municipal, los comisionados republicanos cubanoamericanos rechazaron una resolución de apoyo a un proyecto de ley en el Congreso que restablecería el Programa de Reunificación Familiar de los Cubanos.

La idea misma de que los políticos cubanoamericanos negaran a otros cubanos la oportunidad de reunirse con sus seres queridos en los Estados Unidos es repugnante en su esencia.

¿No se suponía que la malvada labor de mantener a nuestras familias separadas le tocaba a los hermanos Castro?

Ese giro irónico solo debería haber atenuado el circo político partidista en un órgano de gobierno supuestamente no partidista.

Pero el proyecto HR4884 está patrocinado por la congresista Debbie Mucarsel-Powell, una demócrata de Miami nacida en Ecuador que derrotó a un republicano cubanoamericano y ha defendido las causas de los inmigrantes. Otros cuatro demócratas del Congreso de la Florida se han registrado como copatrocinadores, pero ningún republicano lo ha hecho todavía.

El proyecto de ley agilizaría las solicitudes de familiares cubanos de ciudadanos estadounidenses, que han permanecido en el limbo desde el desmantelamiento de la Embajada de Estados Unidos en La Habana luego de que diplomáticos y personal estadounidense y canadiense informaran sobre el padecimiento de misteriosas enfermedades neurológicas.

La congresista de la Florida, Debbie Mucarsel-Powell presentó un proyecto de ley en el Congreso que restablecería el Programa de Reunificación Familiar de los Cubanos. En esta foto denuncia que le negaron la entrada al Refugio Temporal en Homestead Para Menores Migrantes No Acompañados, el 8 de abril de 2019, en Homestead, Florida.
La congresista de la Florida, Debbie Mucarsel-Powell presentó un proyecto de ley en el Congreso que restablecería el Programa de Reunificación Familiar de los Cubanos. En esta foto denuncia que le negaron la entrada al Refugio Temporal en Homestead Para Menores Migrantes No Acompañados, el 8 de abril de 2019, en Homestead, Florida. MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

Se suponía que los comisionados debían votar a favor de una resolución simbólica para expresar su apoyo a las sufridas familias cubanas.

Al negarse, los comisionados Rebeca Sosa, Esteban “Steve” Bovo y Javier Souto exhibieron las fisuras que existen entre ellos y la diversa comunidad cubana en constante evolución a la que deben atender.

Estos son los exiliados que disfrutaron durante unos 60 años de privilegios de la política de inmigración de Estados Unidos que nadie más tenía, y ahora le niegan ese mismo derecho a la reunificación familiar a ciudadanos estadounidenses nacidos en Cuba que enfrentan obstáculos sin precedentes, establecidos por el presidente antiinmigrante Donald Trump.

“Esto huele a política de D.C.”, dijo Bovo, un crítico de la política cubana del presidente Barack Obama, como si él no apareciera constantemente con el contingente republicano del Congreso del sur de la Florida y nunca hubiera promovido sus temas y puntos de vista ante la comisión.

“Nunca he usado el dolor del pueblo cubano para hacer política”, dijo Sosa, quien tampoco tuvo reparos en criticar la política de Obama o cualquier otra cosa que tuviera pinta de estar a la izquierda de la línea dura con respecto a asuntos cubanos, desde su puesto en el condado.

“No está dentro de nuestra jurisdicción”, dijo Souto, reconociendo cómo ha sido criticado por hablar sobre “política federal”. Activista habitual de asuntos cubanos que se jacta de ser veterano de la invasión de Bahía de Cochinos, solo hace excepciones para la política republicana que apoya.

A lo largo de sus discursos, los comisionados dejaron en claro que están de acuerdo con el aislamiento de Cuba promulgado por Trump y sus políticas de inmigración, aunque no mencionaron su nombre. Crearon la teoría de que al facilitar la reunificación familiar “simplemente se apacigua al gobierno cubano”, como dijo Bovo, “y se afloja la válvula de presión”.

Es una posición particularmente arriesgada para Bovo, que se postula para alcalde.

Con su rechazo a la reunificación familiar, puede complacer al segmento de su base de Hialeah que rechaza a los recién llegados, pero renuncia a la representación de la nueva generación de Hialeah en edad de votar. Debe verificar quiénes venden casas en la ciudad (herederos de una generación anterior) y quiénes compran y alquilan (los cubanos recién llegados).

La hipocresía de los discursos de los comisionados fue profunda.

Huyeron de Cuba, pero cuentan con que otros se queden allá para matar al dinosaurio del comunismo que escupe fuego.

Rechazan mezclar las políticas del condado con asuntos extranjeros, cuando ha sido su marca registrada desde que se postularon por primera vez.

Durante los años de relación de Obama con Cuba, de hecho, no hubo un solo aspecto que los comisionados cubanos tuvieran timidez de tratar mediante la legislación del condado.

Intentaron evitar que los cruceros usaran a el Puerto de Miami para navegar a Cuba. Exigieron que no se abriera ningún consulado cubano aquí, el sitio en Estados Unidos donde la gente podría aprovecharlo al máximo. El alcalde, sabiendo cómo se sienten, prohibió al embajador del zoológico de Miami establecer una relación oficial con sus homólogos cubanos.

Y el pasado martes, convirtieron la discusión política sobre una resolución meramente simbólica en un espectáculo tal que la presidente Audrey Edmonson inmediatamente procedió a convencer a la comisionada Daniella Levine Cava, que la había patrocinado, para que la retirara.

Edmonson argumentó que, en asuntos relacionados con la comunidad cubana, los deseos de los cubanos en la comisión deben ser respetados como lo son los de los afroamericanos en lo que respecta a la sensibilidad racial. Porque así es como repartimos los votos en esta ciudad y mantenemos la paz, como si todos los cubanos y los negros se suscribieran a un pensamiento monolítico unidireccional.

Maduren de una vez, comisionados de Miami-Dade.

Cava, quien también es candidata a la alcaldía, quería diferir la resolución para su posterior estudio, pero Edmonson insistió en retirarla.

Finalmente, el voto para rechazar el Programa de Reunificación Familiar de los Cubanos fue unánime.

Y con ello, los comisionados enviaron un contundente mensaje desde la comodidad de su democracia estadounidense a los cubanos que buscan huir de la isla: No los queremos aquí. Quédense y luchen por nuestra guerra.

Vergonzoso.

Twitter: @fabiolasantiago. Correo: fsantiago@miamiherald.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de noviembre de 2019, 9:31 a. m..

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Fabiola Santiago
Opinion Contributor,
Miami Herald
Award-winning columnist Fabiola Santiago has been writing about all things Miami since 1980, when the Mariel boatlift became her first front-page story. A Cuban refugee child of the Freedom Flights, she’s also the author of essays, short fiction, and the novel “Reclaiming Paris.” Apoye mi trabajo con una subscripción digital
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