Gracias a los médicos por el liderazgo durante el COVID que le falta a los políticos
Gracias, universo, por el Dr. Anthony Fauci, el primordial especialista en enfermedades infecciosas del país.
¿Dónde estaríamos en la Florida, mal dirigida y devastada por el COVID-19, sin el consejo coherente de Fauci de tomar en serio este virus extremadamente infeccioso?
Estaríamos todos nadando en un platillo de Petri de ignorancia y negación que nuestros mediocres líderes locales, estatales y federales han cultivado minimizando los hechos nefastos.
Pero Fauci y nuestro propio dúo dinámico de expertos en enfermedades infecciosas, las doctoras Aileen Marty y Lilian Abbo, están reemplazando al gobernador Ron DeSantis y, en el punto álgido del coronavirus de Miami-Dade, al alcalde Carlos Giménez, con claridad y veracidad.
Miami, epicentro pandémico
“Miami ahora es el epicentro de la pandemia”, dijo Abbo durante una conferencia de prensa virtual el 13 de julio.
Mientras tanto, DeSantis y Giménez se enganchan con más mensajes mixtos y despectivos que han caracterizado sus gobiernos.
Claro que es grave, pero es porque estamos haciendo más pruebas, dijo el gobernador.
“En la Florida, hemos realizado más pruebas en un día que en algunos países”, se jactó DeSantis mientras los floridanos hacen filas durante horas esperando las pruebas y nuevamente aguardan al menos varios días para obtener los resultados.
Claro, que es grave, pero es por las fiestas en casa y los alquileres de vacaciones, dijo Giménez, ignorando otras razones, incluida su apertura prematura y sus confusos cambios en las pautas.
De cara a la verdad y la realidad, estaba Abbo, que dirige el equipo de enfermedades infecciosas en el sistema de salud de Jackson.
Fue directamente al meollo del asunto.
“Lo que estábamos viendo en Wuhan hace seis meses, ahora lo estamos viviendo aquí”, dijo Abbo, evocando las primeras imágenes de enfermos y moribundos que mucha gente es reacia a relacionar con la Florida, el nuevo epicentro de la pandemia de coronavirus en Estados Unidos.
Pero eso es lo que somos ahora, Wuhan reempaquetado. Innecesariamente.
Esto es para enloquecerse.
Gracias, universo, por la doctora Lilian Abbo.
¿Negadores, ahora entienden la urgencia de usar máscaras, de mantener la distancia social, de lavarse las manos?
Si las constantes malas noticias de la Florida no lo sacan de la complacencia, entonces probablemente no esté disponible emocionalmente para recibir ningún consejo.
Hace una semana, el estado experimentó el pico más alto en un día de casos confirmados de coronavirus que cualquier estado haya experimentado durante la pandemia.
Con 15,300 casos, rompimos el récord establecido en Nueva York.
Como “extremadamente grave”, calificó nuestra situación la epidemióloga de la Universidad Internacional de Florida, Dra. Aileen Marty, señalando que el público no está tomando el virus lo suficientemente en serio.
La gente ignora las reglas contra la participación en grandes reuniones, sobre el distanciamiento social adecuado y el uso de máscaras en lugares públicos, dijo Marty, quien ha compartido su experiencia en otras partes del mundo. Antes del coronavirus, pasó un mes trabajando con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la epidemia de ébola en Nigeria.
Como consecuencia, los hospitales y los trabajadores de la salud nuevamente se encuentran bajo presión en Miami-Dade, esta vez incluso peor que durante la primera etapa en la primavera. ABC News obtuvo un memorando de FEMA que informa que 56 hospitales en la Florida no tienen camas disponibles en las unidades de cuidados intensivos (UCI).
En Miami-Dade, los pacientes con COVID-19 ocupan el 98% de las camas de la UCI, y se ha llamado a la Guardia Nacional para manejar un hospital de campaña en el Centro de Convenciones de Miami Beach.
Gracias, universo, por los médicos profesionales que nos dicen la verdad, como la doctora Aileen Marty.
Necesitamos a estos expertos.
Deberían ser ellos quienes dirigen las normas a seguir, no los políticos que convierten una enfermedad mortal, que puede dejar daños permanentes en los órganos, en un concurso de preferencias políticas.
Triste récord en la Florida
Todos deberíamos estar unidos en esto, Florida, pero no lo estamos, y el 14 de julio rompimos otro récord sombrío. Agregamos 132 muertes al número de 4,409 fallecimientos en todo el estado, y ya vamos en cuestión de días, por 5,072.
Al momento de este escrito el lunes, Miami-Dade tenía 87,035 casos confirmados y 1,309 muertes.
La provincia china de Wuhan reportó 50,000 casos y 3,800 muertes antes de que las cifras comenzaran a disminuir en abril.
Algo anda mal en la cima del poder en la Florida cuando los expertos tienen que sacudir a las personas y a los políticos por las solapas, midiendo nuestro sufrimiento contra el del lugar de nacimiento del COVID-19.
Algo anda mal cuando el presidente de Estados Unidos deja de lado a Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y veterano de la guerra contra el VIH, y lanza una campaña encubierta para manchar su reputación.
Algo anda mal cuando los líderes siguen buscando ser el centro de atención, celebrando conferencias de prensa y sin resolver nada.
“¡Debería darte vergüenza!”, le gritó el activista Thomas Kennedy a DeSantis, quien estaba manejando la crisis torpemente mediante otro esfuerzo de relaciones públicas en Jackson Memorial, que necesita más personal y fondos, y no solo palabras.
Ataques a credibilidad de Fauci
Después de entregar una lista de citas manipuladas de Fauci a varios medios de comunicación, diseñadas para socavar su credibilidad y de que uno de los principales asesores del presidente escribiera un mordaz artículo de opinión contra Fauci en USA Today, la Casa Blanca insistió el pasado miércoles en que no ha habido ningún esfuerzo concertado para desacreditar a Fauci.
En entrevistas con The Atlantic, Fauci calificó la crítica de “estrambótica” y “completamente equivocada”.
Instó: “Dejemos estas tonterías” y enfoquémonos en el creciente coronavirus.
Por lo tanto, levántese y dé una gran ovación a quienes nos dicen la verdad, pase lo que pase, a los mejores médicos de la nación.
En Fauci, confiamos, y en los principales médicos de Miami-Dade, las doctoras Marty y Abbo también.
Escúchelos, ahora más que nunca.
Twitter: @fabiolasantiago. Correo: fsantiago@miamiherald.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2020, 7:00 a. m..