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Trasfondo

Triatleta cubano en un reto noble y sin locuras

Aunque la idea original era llegar a La Habana, el triatleta cubano residente en Francia Nino Fraguela tuvo que alterar sus planes y ahora el gran desafío de recorrer 287 millas por una causa noble tendrá como meta las islas Bimini en Las Bahamas.

Fraguela llegó a Miami la semana pasada procedente de París para la última etapa de su entrenamiento.

A finales de octubre o principios de noviembre, de acuerdo con las condiciones del clima, Fraguela iniciará la travesía desde la Calle Ocho para una carrera a pie de 13 millas hasta Florida City. Acto seguido cubrirá en bicicleta 168 millas desde ese punto a Cayo Hueso. Y luego, desde Islamorada nadará 106 millas hasta las islas Bimini.

Para este reto supremo, The Crossing 2017, Fraguela cuenta con el patrocinio del capitán Manuel Rodríguez-Lestón y su organización Universo Marino, entre otros auspiciadores, y el apoyo de un equipo de 15 profesionales que incluye a dos capitanes (Rodríguez-Lestón y Dan Carballo), dos médicos, cuatro expertos en protección en el agua, nutricionista, especialistas en corriente marina y cuatro kayakistas con dos canoas.

Además de ser un desafío personal, la travesía tiene como objetivo destacar la importancia de la defensa del medio ambiente y de los derechos de la infancia.

“Todos los beneficios de este reto serán destinados a dos asociaciones”, adelantó Fraguela. “Una parte será para la UNICEF y otra para una asociación en Estados Unidos que se dedique a la defensa de los océanos”.

Con 55 años de edad, Fraguela hace 30 que vive en París, adonde viajó luego de enamorarse y casarse con una ciudadana francesa. En Cuba obtuvo una licenciatura en Bioquímica y en Francia en Deportes.

Desde hace más de dos años viene preparándose para este desafío y el corazón le pedía que la meta de este esfuerzo titánico fuera Cuba. Lamentablemente eso no se pudo lograr.

“Inicialmente el destino de la travesía era La Habana, pero como no hemos recibido los permisos del gobierno de Cuba en tiempo ni en forma decidimos hacer algunos ajustes para no cancelarla”, comentó Fraguela. “Llevamos alrededor de dos años y medio en los preparativos y para no desaprovechar todo ese esfuerzo cambiamos el destino final hacia las islas Bimini”.

Fraguela explicó que la variante supone riesgos mayores.

“Si bien es cierto que las distancias son las mismas, el reto es un poco más difícil porque bordea el Triángulo de las Bermudas”, agregó. “Además la fauna es más peligrosa, en esa zona hay muchos tiburones tigre, toro y blanco, muy agresivos con los humanos; y las medusas, que pueden producir fiebre, irritaciones en la piel y vomitos, capaces de arruinar la travesía”.

Lanzarse a las aguas cerca del Triángulo de las Bermudas no significa que Fraguela haya perdido la razón sino es parte de una pasión que lo empuja a explorar hasta los límites.

“Esto no es una locura ni una improvisación”, manifestó el triatleta. “Nos estamos preparando desde hace cerca de tres años con profesionales de cuatro países, Francia, Estados Unidos, Cuba y España; especialistas en el deporte, la salud y la ciencia”.

Fraguela afirmó que la parte más complicada de estas tres pruebas será la del agua.

“Estaré protegido en el agua con dos escudos magnéticos [Sharker Shields] y brazaletes magnéticos [Sharker Banz] en muñecas y tobillos durante el día para repeler a los tiburones”, dijo Fraguela. “En la noche es casi seguro que usaré una jaula, es muy peligroso nadar sin ella”.

Toda la odisea no llegará a los tres días. La carrera a pie de 13 millas durará alrededor de dos a tres horas. Luego Fraguela se montará en la bicicleta y cubrirá las 168 millas en unas 10 a 12 horas hasta llegar a Cayo Hueso. El traslado en automóvil desde ahí a Islamorada tomará una hora y desde ese punto, el triatleta se lanzará hacia las islas Bimini para nadar entre 50 a 60 horas.

La alimentación y la hidratación se tratará de hacerlas de la manera más sencilla posible

“Mientras Nino nade y si tiene sed o hambre, se arrimará al bote y se le dará agua o algo de comer muy liviano para que pueda digerirlo, puede ser incluso espaguetis, que tienen bastante carbohidratos. No puede salir del agua para nada”, comentó el capitán Rodríguez-Lestón. “Fuera del agua es más fácil. En el armazón de la bicicleta lleva la bebida y emparedados”.

Siga a Luis Sánchez en Twitter: @luisfsanchez6

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2017, 5:09 p. m. with the headline "Triatleta cubano en un reto noble y sin locuras."

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