Raúl Castro celebra su cumpleaños 95 en público, desafiante tras la acusación de EEUU
Raúl Castro reapareció en público por primera vez desde su inculpación en Estados Unidos para celebrar su cumpleaños 95 en un evento oficial en La Habana que se convirtió en una muestra de desafío ante la creciente presión de la administración Trump sobre los líderes cubanos para que implementen cambios democráticos.
Castro, visiblemente más delgado con su uniforme militar verde olivo, entró en un teatro lleno de los altos mandos militares y funcionarios del gobierno que le aplaudieron de pie. Apareció rodeado por dos de sus bisnietas y por su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el hombre que ha estado negociando con el gobierno de Trump.
Imágenes del acto celebrado en la noche del viernes y de otro evento al que asistió Castro para condecorar a funcionarios del Ministerio del Interior el sábado se emitieron durante el fin de semana.
Castro cumplió 95 años el 3 de junio y se le había visto por última vez en público durante el desfile del 1 de mayo. El 20 de mayo, fue acusado por un tribunal federal en Miami por la muerte de cuatro hombres durante el derribo en 1996 de dos aviones de la organización de exiliados cubanos Hermanos al Rescate.
En un discurso desafiante, su sucesor designado como presidente, Miguel Díaz-Canel, calificó la acusación de “calumnia vil” y prometió luchar si el gobierno de EEUU intenta capturar a Castro.
“Los enemigos históricos de la nación pretendían humillar a Cuba con la acusación a su líder y todo lo que han logrado es desatar la legendaria rebeldía de este pueblo que los repudia y condena, mientras canta felicidades al General de Ejército en una de los cumpleaños más celebrados que se recuerde”, dijo.
¡Raúl es Cuba, y a Cuba no se toca!”, añadió. “No se toca mientras queden una cubana o un cubano dignos con vida para poner escudo donde el enemigo pretenda poner la bala”.
El presidente Donald Trump ha afirmado en repetidas ocasiones que cree que podrá propiciar un cambio en Cuba. Su administración ha intensificado las sanciones contra funcionarios del Gobierno cubano y sus familiares, así como contra empresas extranjeras que hacen negocios con el conglomerado militar GAESA o invierten en sectores económicos clave. Los vuelos de vigilancia militar alrededor de Cuba han aumentado significativamente mientras el Pentágono actualiza planes para distintos escenarios que incluyen la isla.
Díaz-Canel dijo que la administración estaba fabricando un pretexto para atacar militarmente la isla bajo el “ridículo y patético relato” de que Cuba es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. “Con tal propósito difunden las imágenes imprecisas de unas bases chinas o rusas que no existen en Cuba,” dijo.
El gobernante dijo que Cuba desea la paz y no provocaría un ataque estadounidense. Pero si eso ocurriera, “¡Habrá combate decidido y firme!”, afirmó.
Díaz-Canel también acusó a la administración Trump de cometer “genocidio” por aumentar la presión sobre los proveedores de petróleo de Cuba y las empresas extranjeras que invierten en la isla. Afirmó que las medidas habían provocado que el país recibiera solo un envío de petróleo —procedente de Rusia— en cinco meses, y que varias empresas extranjeras abandonaran el país.
Reconoció que la población sufría apagones “insoportables” y escasez de alimentos y medicinas, pero dijo que la culpa era de las sanciones de EEUU y que la isla gobernada por el Partido Comunista no cedería a la presión de Trump.
“Es un castigo colectivo que busca doblegar y poner de rodillas a toda una nación que, pese a los difíciles momentos que vive, no renuncia a su independencia ni cede ante las pretensiones de convertir a Cuba en un Estado tutelado por ellos,” afirmó. “Esa es la verdad incómoda: ¡Cuba no se rinde! ¡Cuba insiste y resiste! ¡Y esa insistencia es intolerable para el imperio!”
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de junio de 2026, 2:09 p. m..