Imágenes en 3D del corazón: nuevos procedimientos salvan vidas
Candace Estep, residente de Key West, se había estado sintiendo fatigada durante meses pero no quería reconocer el problema. Representante de vinos y divorciada, trabaja desde su hogar, asiste a eventos de vino en las noches, se ocupa de su hijo adulto y sus perros y mantiene su casa al día. Sin embargo, dejó de asistir a la clase semanal de yoga y a las clases de Pilates, porque decía que se mareaba.
Luego de regresar de un viaje de negocios a Italia, Estep estuvo cansada durante varias semanas y tenía dificultad al respirar. Pensó que se debía al jetlag. Pero el problema se agudizó.
“Comencé a llorar”, dice Estep, quien actualmente tiene 51 años. “Sabía que algo estaba muy mal. No sabía si era cáncer o qué, pero no sabía que era el corazón”.
Estep hizo una cita con la Dra. Nanette Bishopric, cardióloga del Hospital de la Universidad de Miami. Luego de examinar a Estep, Bishopric supo de inmediato que había un problema: cada tercer latido era irregular. Pero, ¿qué estaba causando el problema?
Para tratar de determinarlo, Bishopric le ordenó un halter (un monitor) que grababa cada latido durante 24 horas. Los resultados del estudio la dejaron atónita.
La mayoría de los problemas del corazón son causados por la “tubería” del corazón o las arterias que conducen a él. Ya sea por arterias que están bloqueadas y que requieren cirugía, bypass o desvíos y stents para abrir las arterias obstruidas. Sin embargo, hay otras condiciones menos conocidas causadas por el sistema eléctrico del corazón. Ese fue el caso de Estep.
Durante las 24 horas en que llevó puesto el monitor, el corazón de Estep experimentó más de 40,000 latidos irregulares. Una persona saludable experimenta entre cinco y diez mil.
Los latidos rápidos e irregulares no son fatales, pero con el tiempo, pueden debilitar el corazón y producir insuficiencia cardíaca. Ese fue el caso de Estep. El corazón no estaba proveyendo oxígeno adecuadamente al cuerpo, que era la razón para la fatiga. Ya se encontraba en una etapa temprana de insuficiencia cardíaca.
“Algunas células en el corazón se disparaban a su antojo”, dice Bishopric. “Laten a su propio ritmo. A ese nivel de latidos adicionales, tenía que haber preocupación”. Tanto Estep como su médico estaban impresionadas. Ella se veía saludable y joven, tenía una vida activa, estaba trabajando, no sufría de presión sanguínea alta o de colesterol alto y no tenía historial familiar de enfermedades del corazón.
Bishopric refirió a Estep a su colega, el Dr. James Coffey, electrofisiólogo cardíaco de la Universidad de Miami, quien se especializa en problemas eléctricos del corazón.
“El problema de electrofisiología del corazón no se entiende ni se conoce bien, pero es un problema muy grande”, dice Coffey, quien cree que existen entre 20 y 30 electrofisiólogos que practican esa disciplina en el sur de la Florida.
En agosto del 2013, Coffey utilizó la sofisticada tecnología en 3D de la Universidad de Miami para crear un mapa y hacer imágenes de las células del corazón de Estep. Así descubrió el problema. Este equipo reciente de tecnología avanzada permite a los médicos hacer un mapa del lugar exacto donde se producen los latidos adicionales en el corazón. Lo hace a través de un catéter que sube por la pierna, y se realiza bajo anestesia local.
En la gran mayoría de estos casos, los médicos descubren un lugar defectuoso dentro del corazón. En el caso de Estep, por razones que él no puede explicar, había numerosos lugares defectuosos, y no estaban dentro del corazón sino fuera. Lo que quería decir que él nunca iba a poder corregir completamente el problema.
Afortunadamente para Estep, Coffey tenía una solución alternativa para estas situaciones, y al menos podría mejorar considerablemente la calidad de vida. Coffey fue entrenado por un cardiólogo brasileño que inventó un procedimiento en el que se podía perforar con una aguja a través del pecho y entrar al saco que rodea el corazón, para entonces poder quemar cuidadosamente el lugar maligno o defectuoso fuera del corazón.
Sin embargo, este procedimiento se realiza con anestesia general y es considerado riesgoso. Si accidentalmente la aguja perforaba el corazón, se necesitaría realizar una cirugía de corazón abierto de emergencia para poder repararlo.
“Con la mayoría de las personas, no hubiese sido siquiera seguro intentarlo”, dice Coffey. “Es un procedimiento de mucho, mucho riesgo”. El es uno de los pocos médicos que realiza este inusual procedimiento.
Estep fue sometida a esta cirugía en el 2014 obteniendo buenos resultados. Los latidos irregulares fueron reducidos de más de 40,000 diarios a entre 16,000 y 18,000. Esto significa que aunque Estep no siente que ha vuelto 100 por ciento a la normalidad, ha recuperado la energía. Ha recuperado su vida.
“Me siento un 80 por ciento mejor”, dice. “No estaría viva si no fuera por el Dr. Coffey. Él me dijo que otros electrofisiólogos puede que no hubiesen tomado mi caso y ni siquiera hubieran intentado corregir mi situación con ablación. Si no hubiésemos perseverado, yo hubiera sufrido insuficiencia cardíaca eventualmente. Por lo que estoy profundamente en deuda con mis dos médicos”.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2015, 5:18 p. m. with the headline "Imágenes en 3D del corazón: nuevos procedimientos salvan vidas."