Salud

Perdió más de 100 libras entrenándose para el triatlón


Nelly Farra, profesional de desarrollo de negocios en la firma de contabilidad con base en Miami, Morrison, Brown, Argiz & Farra, ha perdido más de 100 libras al cambiar sus hábitos alimenticios y comenzar a ejercitarse adecuadamente. Actualmente está entrenando para correr un triatlón.
Nelly Farra, profesional de desarrollo de negocios en la firma de contabilidad con base en Miami, Morrison, Brown, Argiz & Farra, ha perdido más de 100 libras al cambiar sus hábitos alimenticios y comenzar a ejercitarse adecuadamente. Actualmente está entrenando para correr un triatlón. MIAMI HERALD STAFF

Nelly Farra sabía que tenía que hacer algo para perder peso.

Desde escuela elemental ha jugado tenis, volibol, softbol y balompié, y practicaba yoga pero aun así estaba sobre peso lo que le provocaba latidos rápidos del corazón. Esto también afectó su habilidad para hacer ejercicio.

Entonces, luego de un encuentro casual con una entrenadora de triatlón, decidió entrenar. El triatlón es una competencia atlética que consiste en nadar, montar bicicleta y correr. Compitió por primera vez en uno en septiembre del 2013 y desde entonces ha participado en otros cuatro. Su entrenamiento ha dado frutos, ha perdido más de 100 libras en un año.

“Soy una persona a quien le gusta la competencia, así que el entrenamiento para el triatlón realmente encaja bien conmigo”, dice la profesional de desarrollo de negocios en la firma de contabilidad con base en Miami, Morrison, Brown, Argiz & Farra.

Farra, de 36 años, llegó a los triatlones a través de Tiffany Gust, entrenadora certificada de triatlón y dueña de TG Triathlon and Fitness Coaching en Utah. Farra conoció a Gust mientras estaba de vacaciones en Utah en febrero del 2013. Gust, quien entrena competidores alrededor del mundo, le envió planes estructurados de entrenamiento para ella a través de correo electrónico y hablan todas las semanas sobre el entrenamiento y la estrategia de pérdida de peso de Farra.

Ambas comparten retos similares de salud. Farra descubrió que sufre de taquicardia supraventricular, o un ritmo rápido en el corazón. Lo descubrió luego de participar en un torneo de tenis cuando estaba en sexto grado. Comenzó a ver puntos negros y se puso pálida. Los médicos le dieron medicamentos para tratar la condición, pero sus días de practicar deportes terminaron y ganó peso.

Gust, de 46 años, luego de sufrir tres accidentes cerebrovasculares en el 2010 descubrió que tenía un hueco en el corazón y un trastorno de coagulación en la sangre. Fue sometida a cirugía para insertar un oclusor septal cardíaco, un dispositivo que cierra la apertura en la pared entre las dos cavidades superiores del corazón. Este oclusor fue implantado para cubrir el hueco y permitir que crezca el tejido. Dos años más tarde Gust completó el triatlón Ironman, el más difícil de los triatlones que consiste en 2.4 de millas nadando, 112 millas en bicicleta y 26.2 millas corriendo (un maratón completo). Desde entonces ha completado ocho carreras de Ironman.

“Siempre le dijeron a Nelly que no podía hacer ejercicio y estar físicamente en forma debido a su corazón”, explica Gust. “El momento decisivo para ella fue cuando vio que si una se enfoca en lo que puede hacer y no en los obstáculos de salud, puede alcanzar tus metas”.

Guts creó un plan de ejercicio semanal para Farra basado en su nivel de eficiencia, metas y habilidades en ese momento. Comenzó utilizando la máquina elíptica y nadando, lo que le permitía hacer ejercicio sin poner mucha presión en las articulaciones. Luego de dos meses, Farra comenzó a trotar. Primero por 30 segundos que fue aumentando gradualmente. También hizo entrenamiento de intervalo, donde corría por dos minutos y luego descansaba por otros dos.

“El entrenamiento de intervalo aumenta el nivel de eficiencia y es una forma muy buena de sacar el cuerpo del estancamiento”, explica Gust.

Ella también incorpora entrenamiento de resistencia con pesas livianas de forma que Farra pueda desarrollar masa muscular y fortalecer su centro. Gust grabó sus carreras para asegurarse que Farra utilizaba la forma adecuada para prevenir lesiones. “Me encanta”, dice Farra. “No era solamente perder peso sino tener una meta adicional. Según el peso comenzó a desaparecer, comencé a estar más y más fuerte”.

Farra es vice directora de la conferencia WellBeingWell, del Centro Integral de Cáncer Sylvester de la Universidad de Miami, que se celebrará el 6 de noviembre. La conferencia se enfoca en cómo practicar un estilo de vida saludable y aprender más sobre el cáncer.

Actualmente, Farra hace ejercicios seis días a la semana, que incluye una rutina diaria de 60 minutos con una rutina de dos horas los sábados. Los sábados, usualmente hace dos de tres: montar bicicleta de 10 a 12 millas, media milla de nado o cuatro millas corriendo.

Una novicia del triatlón debe tener la autorización de un médico antes de comenzar el entrenamiento, dice el Dr. Michael Swartzon, quien se especializa en cuidados primarios de medicina deportiva en Baptist Health Medical Group y Doctors Hospital Center for Orthopedic and Sports Medicine (centro de ortopedia y medicina deportiva).

Swartzon también recomienda desarrollar un programa de entrenamiento estructurado, ya sea uniéndose a un club de triatlón o contratando a un entrenador certificado por USA Triathlon, el cuerpo rector oficial de triatlones en Estados Unidos.

“No es tan simple como decir ‘Yo he corrido antes, monté bicicleta cuando niña y sé nadar, por lo tanto, puedo participar en un triatlón’ ”, dice Swartzon. “Es una competencia extenuante que requiere un entrenamiento muy específico”.

Aprender cómo nadar en agua abierta con una multitud, así como montar bicicleta en grupo son algunas de las dificultades que una novicia puede evitar si entrena con un entrenador o en club de entrenamiento, dice Swartzon.

Descansar también es importante, comenta Swartzon, quien recomienda al menos un día a la semana de descanso completo. Tampoco intente hacer más del diez por ciento de cualquier ejercicio que ha hecho en el pasado.

“Si usted corre una milla, no vaya el próximo día y corra dos”, expresa Swartzon. “Una progresión lenta y gradual en un programa estructurado, es la forma más segura de entrenar. Especialmente, para una novicia que no tiene la experiencia de lo que su cuerpo es capaz de hacer”.

Escuchar su cuerpo ayuda a prevenir lesiones. Si un atleta nota que está más fatigado, deprimido y su rendimiento ha disminuido, debe prestar atención. Estas son señales claves de que ha sobre entrenado. Swartzon recomienda reducir la intensidad del entrenamiento y tomar unos días libres. “No es que su cuerpo no pueda hacerlo”, dice. “Es que el cuerpo está cansado y necesita retroceder un poco”.

El dolor muscular tardío o mialcia de inicio tardío, puede ser un indicador de que el músculo se ha roto y necesita descanso. La inflamación dolorosa de pies y manos indica que los riñones necesitan limpiar el daño muscular. Un daño grande puede causar que los riñones fallen.

Si una persona experimenta dolor muscular intenso, inflamación en las manos o pies o nota que la orina está roja o color café, necesita buscar atención médica de inmediato para prevenir daño permanente al riñón.

La dieta también es importante cuando se entrena para un triatlón, dice Swartzon. Un triatleta serio puede comer entre 5,000 y 7,000 calorías al día, en comparación con las 2,000 calorías de una persona promedio.

“Si usted está entrenando para un triatlón, tiene que ingerir miles de calorías”, explica. “Usted está exigiendo mucho del cuerpo y para poder reponer necesita echarle el combustible adecuado”. Una dieta adecuada debe incluir carnes bajas en grasa tales como pescados y pollo, vegetales y carbohidratos tales como granos enteros, pan de trigo y arroz integral, explica el médico.

Gust trabajó con Farra para diseñar una dieta similar de carbohidratos saludables, proteína y vegetales. Una de las comidas favoritas de Gust es la pechuga de pollo sin grasa en una cama de hojas verdes con vinagre balsámico. Un carbohidrato saludable sería arroz integral, hummus o aguacate. Para merendar durante el día y balancear los niveles de azúcar en la sangre, Gust sugiere un huevo duro o una manzana. “Yo creo en comer alimentos altos en valor nutritivo pero bajos en calorías”, dice Gust.

También recomienda planificar las comidas por adelantado. Durante los fines de semana, Farra asa suficientes vegetales y pechugas de pollo para tres comidas de la próxima semana.

“Tener los alimentos preparados ayuda a tomar buenas decisiones”, dice Farra. “Cuando decide salir a comer fuera trata de comer saludable como pescado asado en vez de empanado”.

Gust no recomienda dejar de ingerir ningún alimento mientras se está perdiendo peso. “La restricción alimenta la rebelión”, dice Gust.

“Se supone que disfrute lo que come”, dice Farra, ya sea un pedazo de chocolate oscuro o una galleta de 100 calorías. “La cosa es saber cuándo comerlo y acomodar esas calorías adecuadamente. Se trata de tener un balance”.

Si va

Qué: UConferencia sobre bienestar de la Universidad de Miami Sylvester Comprehensive Cancer Center’s Well Being.

Cuándo: 8:30 a.m. a 3:30 p.m., 6 de noviembre.

Dónde: JW Marriott Marquis Miami, 255 Biscayne Boulevard Way

Costi: $125 por persona

Más información: Katie Repici (305) 243-9088 o krepici@med.miami.edu.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2014, 5:18 p. m. with the headline "Perdió más de 100 libras entrenándose para el triatlón."

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