Nadar, montar bicicleta, correr: un evento familiar
Para su 50mo cumpleaños, José F. Font escaló hasta la cima del Monte Kilimanjaro en cinco días, el próximo día corrió un medio maratón en Tanzania y, luego de un viaje trasatlántico de 18 horas de regreso al sur de Florida, compitió en un triatlón.
Aunque pueda parecer extenuante o hasta un poco descabellado, para Font, cirujano torácico y cardiovascular, era cuestión de probar sus límites.
“Es asombroso lo que el cuerpo puede manejar”, dice Font, quien trabaja en Palmetto General Hospital, Hialeah Hospital y Palm Springs General Hospital. “Me di cuenta de que puedes hacer cualquier cosa que te propongas”.
Con 72 años cumplidos el pasado miércoles, Font se pone a prueba nuevamente. A pesar de haber tenido un remplazo de cadera y haber sobrevivido cáncer de pulmón hace diez años, Font competirá el domingo en el 2014 Mack Cycle Escape to Miami Triathlon, una ardua competencia que incluye nadar, montar bicicleta y correr.
Font no va a participar solo. Estará compitiendo en la carrera más corta, estilo relevo, con dos de sus cinco hijos adultos. El equipo comenzará con el nado de .25 millas a lo largo de la costa en la Bahía de Biscayne.
“Es algo que podemos hacer y disfrutar juntos”, dice Font.
Font tuvo la idea del relevo hace tres años. Su hija, médico pediatra de sala de emergencia, y su hijo, abogado del condado Broward, se unieron de inmediato. Ahora se ha convertido en una tradición.
Su hijo José P. Font, de 37 años, sabe cuánto significa para su padre que hagan esto juntos. “Él no pide mucho”, comenta. “Esto es lo menos que podemos hacer”.
El Escape to Miami Triathlon, que inició hace diez años, tiene competidores en distintas categorías. El mismo puede durar de dos hasta más de cuatro horas. Los Font competirán en la categoría corta de velocidad, en la que los atletas nadan una distancia de .25 millas, seguido por un tramo de bicicleta de 13 millas que va por el Julia Tuttle Causeway hasta Miami Beach y luego, una carrera de 3.1 millas por MacArthur Causeway hasta Jungle Island y de regreso.
Para aquellos que compiten en el circuito olímpico es un poco más difícil. Los participantes son transportados desde Margaret Pace Park en Biscayne Boulevard hasta una isla en la Bahía de Biscayne desde donde nadarán .9 millas de regreso a la costa. Cuando salgan del agua montarán sus bicicletas para un recorrido de 24.8 millas por Julia Tuttle Causeway hasta Miami Beach, cruzándolo dos veces y pasando sobre ocho puentes. Entonces correrán 6.2 millas cruzando sobre MacArthur Causeway hasta Star Island y de regreso. La carrera atrae a más de 2,000 personas de todas las edades y destrezas.
“Hoy en día, las personas encuentran diferentes formas para mantenerse saludables”, dice Javier Sánchez director de la carrera. “Es fantástico ver competir a personas de diferentes edades”.
Font, quien nació en Guatemala, se mudó con su familia a la ciudad de México cuando tenía cinco años. A los 23 se graduó de la escuela de medicina y se fue a Nueva York para adiestrarse. De allí fue al Hospital Henry Ford en Detroit, donde conoció a su futura esposa, Athina. La pareja se casó en 1971 y en 1976 se mudaron al sur de Florida cuando Font consiguió trabajo en el Mercy Hospital. Tres meses más tarde se cambió a los hospitales en los que trabaja actualmente.
Cuando se mudaron a Miami Lakes, se unió a un club de corredores y le gustó. En la década de 1980, una enfermera que era corredora le presentó los triatlones.
Su primer triatlón fue en 1982. Desde entonces ha participado en más de 40 triatlones y 14 maratones, incluyendo el maratón original en Grecia y dos medias competencias de Ironman, un triatlón de larga distancia que cubre unas 70 millas corriendo, montando bicicleta y nadando.
Ha logrado establecer una rutina de entrenamiento a pesar de haber tenido algunos contratiempos de salud. Cuando tenía 60 años, acudió a un examen médico donde le dijeron que había algo que no se veía bien en los rayos X del pulmón. Entonces Font se realizó una tomografía axial computarizada (TAC). Resultó que ese pulmón estaba bien pero había una mancha en el otro. A pesar de que otros médicos decían que no había que preocuparse, él ordenó removerla. Resultó que la mancha era cancerosa. Pudo atenderla antes de que tuviera oportunidad de propagarse.
“Tuve mucha suerte”, dice Font, que por haberlo atendido a tiempo no tuvo que someterse a quimioterapia ni radiación. Lo más importante es “escuchar el cuerpo”, dice.
Ann Marie Font dice que creció viendo a su papá activo.
Ella corría en la pista en escuela secundaria y comenzó a participar en triatlones cuando tenía 19 años. En la época universitaria estaba en el club de triatlón de la Universidad de Miami. Ha corrido en maratones, triatlones y carreras de obstáculos. Participar en el triatlón con su papá es otra forma de crear recuerdos.
“Sé lo feliz que lo hace”, dice antes de comenzar una carrera.
El hijo de Font, quien también se llama José, compitió en triatlones y carreras en bicicleta a lo largo de su vida. Antes de cumplir 13 años, fue nombrado uno de los mejor triatletas de su edad en Florida. Dice que sus padres siempre lo llevaban a vacaciones llenas de aventuras, incluyendo a Costa Rica y África.
Para más información sobre eventos futuros de Mack Cycle Escape to Miami Triathlons, visite escapetomiami.com
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2014, 5:27 p. m. with the headline "Nadar, montar bicicleta, correr: un evento familiar."