El drama tan temido por las mujeres, para algunas es el principio de otra vida
Ingrid Macher sabe muy bien que ayudar a otros tiene su recompensa. En el 2017, estaba invitada en el show de la motivadora María Marín para compartir consejos como experta en nutrición cuando la activista Clara Pablo, quien iba a contar su historia como sobreviviente de cáncer de seno, las invitó a hacerse el autoexamen en el programa.
“Fue como si Dios me hubiera mandado a poner la mano en el tumor”, cuenta Macher, que al seguir el procedimiento de examinarse los senos cuidadosamente, que no acostumbraba a hacer con regularidad, detectó una masa preocupante.
Después de varios exámenes, la biopsia arrojó que tenía un cáncer muy pequeño que estaba encapsulado. Siguiendo sus principios holísticos y su experiencia como nutricionista, eligió no seguir el tratamiento médico tradicional de quimioterapia y radiaciones. Optó por uno de medicina alternativa que incluyó una dieta vegana cruda y dejar de consumir azúcar por completo.
Al principio este tratamiento de medicina alternativa no dio resultado, pero después de varios intentos con diferentes médicos, a finales del 2018 las pruebas arrojaron que el cáncer había desaparecido. Sin embargo, para mediados del 2019 el cáncer había regresado, y el tumor tenía el doble de tamaño.
“Puedes seguir jugando a ser una heroína con la nutrición, pero es ahora o nunca”, le dijo la cirujana de Boca Raton que la atendía, quien le aconsejó una mastectomía doble, porque su tipo de cáncer indicaba que era estrógeno positivo, lo que quiere decir que podía aparecer en el otro seno.
“El cáncer me enseñó a ser flexible”, dijo Macher, de 47 años, que hoy está curada, y considera que se encuentra en “la mejor etapa de su vida”.
Aun sigue apoyando los dos tratamientos, el de medicina tradicional y el holístico, con énfasis en una buena nutrición y ejercicios y también en la sanación de las emociones.
“La primera vez que me diagnosticaron, lloraba todo el día, peleaba con Dios, y preguntaba ‘por qué’. Hasta que me vino un pensamiento: yo lo que tenía que decir es ‘para qué’ ”, afirmó Macher, que considera que pasó por la experiencia para ayudar a otras mujeres a prevenir el cáncer.
Una campaña de prevención y detección temprana
De regreso a su rutina de ejercicios y a su vida profesional como escritora de libros de ejercicios y vida sana, e impulsora del reto para adelgazar Fabulosa y fit, que lleva en las redes sociales, donde tiene más de 21 millones de seguidores, Macher se ha sumado a la campaña “Mujer, tocarte las mamas es vida”.
La cirujana plástica dominicana Tania Medina, organizadora de la campaña, invitó a Macher y a 14 figuras de los medios e influencers –algunas sobrevivientes de cáncer–, a llevar el mensaje para motivar a las mujeres a hacerse el autoexamen manual todos los meses. Octubre se dedica a concienciar sobre el cáncer de seno.
“Cada vez es más frecuente que pacientes jóvenes tengan que someterse a cirugías como la mastectomía para salvar la vida”, dijo Medina. “Por eso hoy queremos llevar adelante esta campaña para que el mundo entienda que la clave está en la prevención y el diagnóstico temprano”.
El cáncer de seno es la principal causa de muerte en las hispanas en Estados Unidos, y a consecuencia de la pandemia, muchas personas dejaron de asistir a sus citas médicas de diagnóstico, lo que representa un peligro para la detección temprana del cáncer, indican estudios de Prevent Cancer Foundation.
Macher y Medina también quieren informar a las pacientes de cáncer de seno que se han hecho mastectomía que existe la posibilidad de la cirugía reconstructiva y los implantes.
“La gran virtud de esta cirugía es que nos transforma por dentro para regalarnos el aumento de nuestro amor propio y cambiar la manera en que nos proyectamos ante el mundo”, dijo Medina.
Al mismo tiempo indicó que la reconstrucción no aumenta el riesgo de padecer cáncer y no interfiere con tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia.
La sanación emocional
En el camino a la curación Macher enfatizó su fe cristiana, que antes no practicaba con regularidad, y aprendió a perdonar a su mamá y a mejorar las relaciones con su hija mayor, con quien había sido poco afectiva por las malas experiencias que ella había tenido con su mamá.
“Crecí en medio del maltrato físico y emocional y esas cosas las cargas en tu vida”, reconoció Macher, que entendió que para curarse tenía que estudiar sus relaciones, perdonar a su mamá y establecer una cercanía con su hija Paula, de 25 años.
Fue así que comenzó a ir a unas sesiones de “abrazos” impartidas por un terapista que conminaban a madre e hija a pasar media hora abrazadas. El resultado es que hoy tienen una excelente relación y Macher apuesta por que “a medida que se va sanando el corazón también se va sanando el cuerpo”.
“Hay que vivir con gozo a pesar de estar enfermo”, apuntó Macher, recomendando a quienes se enfrentan al cáncer que no asuman el papel de víctima, que se levanten con una sonrisa porque están vivos y que se enfoquen en la solución y no en el problema.
Ejercicios, nutrición y cáncer
Macher recomienda ejercitarse con regularidad, hacer yoga, bailar, meditar y mantenerse activos de la manera que prefieran, y no fumar.
Como nutricionista aconseja a los pacientes de cáncer elegir alimentos orgánicos, vegetales de estación y de los mercados de agricultores, evitar harina y azúcar refinadas y los lácteos.
También aconseja suplementos de vitamina C, D3, probióticos, Omega 3, cúrcuma, que combate la inflamación, moringa y magnesio, que ayuda a conciliar el sueño, y combatir la ansiedad y los antojos.
“Quiero decirles a las mujeres que tienen una herramienta, que es gratis y es salgo muy sencillo, tocarte los senos cada vez que puedan. Eso te puede salvar la vida”, concluyó.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2020, 1:08 p. m..