Los inmigrantes más afectados si Trump realmente cumple sus promesas
Desde que lanzó su candidatura a la presidencia el 16 de junio del 2015 hasta su triunfo el miércoles en la madrugada, el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho de la inmigración el tema central de su campaña.
Sus promesas de deportar a los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados que se estima viven en el país, revocar las órdenes ejecutivas del presidente Barack Obama que protegen contra la deportación a jóvenes traídos por sus padres indocumentados cuando eran niños y construir un muro en la frontera con México fue lo que más atrajo el interés de los votantes que le dieron la victoria.
¿Quiénes serían los inmigrantes más afectados si Trump realmente cumple sus promesas?
La gran mayoría de los 11.1 millones de inmigrantes indocumentados que se estima viven en Estados Unidos son mexicanos, unos 5.8 millones, según el más reciente estudio de la prestigiosa organización de investigaciones académicas Pew Research Center.
La mayoría de los 11.1 millones de indocumentados son mexicanos,
estudio de Pew Research Center
De acuerdo con el mismo estudio, el segundo grupo de indocumentados más numeroso es de los centroamericanos, con 1.7 millones, compuesto mayormente por salvadoreños (700,000); guatemaltecos (525,000) y hondureños (350,000), muchos de ellos en la Florida.
El tercer grupo importante son los sudamericanos, con 650,000 integrantes que incluyen ecuatorianos (130,000) y colombianos (también 130,000); peruanos (100,000) y brasileños (también 100,000) – muchos de ellos tambiém residentes de la Florida
Los indocumentados caribeños componen un cuarto grupo significativo. Son 425,000, incluyendo 170,000 dominicanos y 100,000 haitianos, que también residen en la Florida
El resto de los indocumentados provienen de Asia, 1.4 millones, así como del resto del mundo: 600,000 de Europa y Canadá, 140,000 del Medio Oriente y 276,000 de África.
Estos datos, verificados por la oficina de estadísticas del Departamento de Seguridad Interna, muestran que el número de indocumentados mexicanos (5.8 millones) ha decrecido si se compara con el número estimado en el 2007 que era de 6.3 millones. Pew atribuye el descenso a la crisis económica de hace casi 10 años.
“Los mexicanos conformaban el 57 por ciento de los inmigrantes no autorizados, pero para el 2014 había bajado a 52 por ciento”, dice el estudio de Pew. “Un análisis de las cifras muestra que el número de mexicanos ha declinado sistemáticamente desde el 2007, el primer año de la Gran Recesión, pero el número de mexicanos sigue siendo más de la mitad del total de inmigrantes no autorizados”.
La inmensa mayoría de los mexicanos indocumentados reside en Texas y California, aunque también en por lo menos otros 12 estados, mayormente en el oeste y suroeste, además de Illinois, Kansas y Wisconsin.
Aunque Trump mencionó en repetidas ocasiones durante la campaña que su prioridad sería la deportación de todos los indocumentados, la realidad podría interferir con sus planes.
En la actualidad, las autoridades migratorias tienen espacio sólo para detener a entre 31,000 y 34,000 inmigrantes que esperan ser deportados en diferentes centros de detención y otras instalaciones en todo el país, incluyendo el Centro de detención de Krome en el oeste de Miami-Dade.
Pero el jueves una declaración del jefe del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Jeh Johnson, sorprendió a los activistas que defienden los derechos de los inmigrantes con la revelación de que los centros de detención están sobrecargados, con mas de 41,000 extranjeros detenidos, debido a una nueva oleada de indocumentados que ha cruzado la frontera con México, incluyendo menores sin sus padres, mayormente centroamericanos.
Johnson también indicó que el DHS proyecta ampliar el número de instalaciones para la detención de indocumentados debido al aumento de extranjeros sin visa en la frontera.
“He autorizado a la Policía de Inmigración y Aduanas a adquirir más espacio de detención para adultos, para que los detenidos en la frontera sean regresados a sus países lo más pronto posible”, dijo Johnson en su declaración escrita emitida el jueves por la noche.
Entre los detenidos actualmente en Krome se encuentra el colombiano Leonardo Morales que perdió su caso de asilo y recibió una orden de deportación, de la cual no sabía nada.
La familia, acompañada por activistas del grupo “Dreamers Moms”, proyectaba realizar una manifestación de protesta el sábado frente a Krome para pedir su liberación.
“Él es un hombre sin antecedentes penales, sin récord criminal que le ha aportado mucho a la comunidad”, comentó su esposa Yaneth Mejías vía telefónica.
“Lo apresaron en la mañana saliendo con los niños para el colegio. Lo esposaron en frente de mis hijos como si fuera un criminal, los hombres armados con chalecos y armas. Eso fue un momento muy triste”, agregó. Mejías explicó que la vigilia tenía como objetivo mostrar que “a este país que siguen separando familias como la nuestra, buenas, que no hacemos daño”.
Sus dos hijos, de 14 y 16 años, son indocumentados también, pero han recibido protección temporal contra la deportación bajo el programa creado por Obama, más conocido como DACA, siglas en inglés de Deferred Action for Childhood Arrivals o Acción Diferida para Llegadas en la Infancia, que beneficia a los traídos por sus padres cuando eran menores.
Aunque Trump no ha mencionado a DACA específicamente, durante actos de campaña el republicano ha dicho que durante su primer día en la Oficina Oval, después de tomar posesión el 20 de enero, proyecta revocar todas las acciones ejecutivas de Obama. DACA es el resultado de una de esas acciones ejecutivas.
Otra promesa que Trump hizo durante actos de campaña fue deportar a los indocumentados con antecedentes penales lo más pronto posible.
El número total de indocumentados con antecedentes penales actualmente en el país no se conoce con precisión, pero se estima en más de dos millones.
Sarah Saldaña, directora de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) dijo en una reciente declaración al Congreso que de los 235,000 deportados en el año fiscal 2015, un 59 por ciento tenía antecedentes penales.
Saldaña admitió en su declaración que una de las razones por las que ICE periódicamente libera a inmigrantes con antecedentes penales es que algunos de sus países rehúsan aceptar su retorno como deportados.
“Aunque la mayoría de los países del mundo se adhieren a sus obligaciones internacionales aceptando el retorno de sus ciudadanos, ICE ha confrontado desafíos con aquellos países que sistemáticamente rehúsan –o demoran– la repatriación de sus nacionales”, dijo Saldaña.
No mencionó a ninguno de los países, pero Cuba está entre las naciones consideradas “recalcitrantes” que se niegan a aceptar deportados.
Estados Unidos no envía cubanos que tienen órdenes de deportación a la isla –excepto aquellos en una lista negociada con La Habana en 1984.
En esa lista hay 2,746 nombres de cubanos que llegaron durante el éxodo del Mariel y que Cuba se comprometió a aceptar de vuelta. No así a los más de 35,000 cubanos que han recibido órdenes de deportación por antecedentes penales después de 1984.
Trump ha indicado que rehusaría otorgar visas estadounidenses a los ciudadanos de países que no acepten la repatriación de sus nacionales.
Según estadísticas del DHS, en el año fiscal 2014 un total de 43,737 cubanos recibieron visas de turismo para viajar a Estados Unidos, además de las 20,000 visas de inmigrante anuales pactadas entre los dos países.
La reportera Nora Gámez Torres contibuyó a esta historia.
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Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2016, 1:23 p. m. with the headline "Los inmigrantes más afectados si Trump realmente cumple sus promesas."