Las portadas de el Nuevo Herald, una enciclopedia de 30 años de historia
Un diario para la libertad. Con ese título se definió, en la portada de su primera edición, el propósito del periódico que aquella madrugada del 21 de noviembre de 1987 salió de las rotativas a circular por las calles de una ciudad que transitaba hacia una realidad bicultural y bilingüe complejas.
“Reconocemos que esta comunidad es extraordinaria, que estamos viviendo en un momento crucial de nuestra historia y creemos que el Nuevo Herald puede ser una fuerza positiva a la hora de apoyar los esfuerzos que realcen nuestro futuro”, escribió Roberto Suárez, el director fundador, en el editorial de bautizo, una promesa a impulsar los principios democráticos de libertad política, religiosa y económica.
Había nacido una institución informativa: el primer diario en español en Estados Unidos editado por una cadena de periódicos en inglés como parte de su oferta noticiosa. Superando la animosidad inicial en el seno de su potencial audiencia, paulatinamente, la publicación se incorporó a las mesas del desayuno de los latinos en Miami.
Amado o renegado, pero jamás ignorado, desde entonces el Nuevo Herald marca la pauta de la cobertura noticiosa de los medios locales en español, revelando las disímiles aspiraciones de este frágil crisol que encarna nuestra ciudad y sus comunidades. Día tras día, deja registro de acontecimientos vecinales, regionales y mundiales; de conflictos, progresos, catástrofes e hitos que marcan un antes y un después en la Historia.
Y lo más trascendente de ese compendio cotidiano de vivencias e ideas queda asentado en un mismo lugar: la portada.
Recuerdo mis primeros años en la redacción a finales de los noventa, bajo la dirección del eminente Carlos Castañeda. Por las tardes, llegaba anunciando a viva voz: “¡Vamos a vestir al muñeco!”. Se refería, con gracia, a la concienzuda selección de informaciones para componer la primera plana y su posterior diseño. Afirmaba Harold Evans, el influyente periodista británico, que la portada “establece la identidad, el carácter y la frescura que puede tener un periódico, según su título, su presentación y su contenido. Induce al público a comprarlo, abrirlo y leerlo”.
En ocasión de su trigésimo aniversario, el Nuevo Herald exhibe este fin de semana en la feria CubaNostalgia un repertorio de sus más emblemáticas portadas; de esas vitrinas expositoras de ponderadas palabras y cautivantes fotografías que captaron el interés de los lectores, y con las que el periódico se jugó su imagen.
Myriam Márquez, directora ejecutiva, explica el criterio de la colección: “Cubre fechas claves sobre la política, la fe y religión, los deportes, la cultura y la música popular y clásica. Además de las noticias más importantes de las últimas tres décadas, escogimos portadas y fotografías que reflejan la lucha por la libertad del pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla”.
Si esas portadas hablaran, ¿qué dirían más allá de lo escrito en el papel?
Probablemente relatarían la historia detrás de cada historia; el juicio detrás de cada foto; el desvelo detrás de cada firma. Darían testimonio del legado de un equipo de editores, redactores, editorialistas, fotógrafos, diagramadores e ilustradores que en diversas épocas apostaron su talento, pasión por el oficio, corazón y alma en el delicado proceso creativo, cuyo resultado ha mantenido a los lectores conectados con su entorno en el Sur de Florida y sus países natales.
Igualmente describirían a una ciudad que, gustara o no, estaba destinada a hablar con acento castellano, aunque muchos pensaron que los hispanohablantes se asimilarían al idioma inglés y a la cultura norteamericana. Los agoreros fallaron. En Miami desemboca lo mejor de tres culturas: el sabor latino, la alegría afrocaribeña y la eficiencia sajona. Pulula el espíritu festivo y auténtico, la llaneza y cordialidad en el trato, y la generosidad hospitalaria importada de nuestros terruños. Pero también gozamos de una sociedad más avanzada en la institucionalidad, el desarrollo económico y la calidad de vida. De todo ello hay pruebas, sí… ¡en las portadas de los diarios!
Con el respaldo de fieles lectores y anunciantes, el Nuevo Herald y sus informadores aspiramos, como siempre, a publicar hoy un mejor periódico que ayer, y, mañana, uno mejor que hoy.
Los invito a visitar el pabellón de el Nuevo Herald en CubaNostalgia, donde estaré presente este sábado y domingo para compartir con mis estimados lectores.
Escritor venezolano, periodista, biógrafo y cronista de Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de mayo de 2017, 8:11 p. m. with the headline "Las portadas de el Nuevo Herald, una enciclopedia de 30 años de historia."