La alcaldesa de Miami-Dade Levine Cava sabe como ser líder en tiempos de tragedia | Opinión
El primer día, cuando se preguntó acerca de la responsabilidad por el catastrófico colapso de los condominios de Surfside en las reuniones informativas, demasiados funcionarios elegidos —incluido el gobernador de Florida— respondieron inicialmente con alguna versión de la frase condescendiente: “Este no es el momento”.
Cuando se les preguntó qué se haría para cerciorarse de que otro derrumbe de los edificios de 40 años similares a Champlain Towers South no estuviera en el horizonte, las respuestas similares carecían de ningún plan de acción claro.
Concentrémonos en las víctimas, en sus familias y en las labores de búsqueda y rescate, instó un desfile de funcionarios electos de la Florida frente a las cámaras, esquivando con ello respuestas a preguntas clave y relevantes.
Pero no fue así con la alcaldesa del Condado Miami-Dade, Daniella Levine Cava, la máxima ejecutiva del condado.
La responsabilidad por lo sucedido y la prevención de otra terrible tragedia ya estaban presentes en la mente de Levine Cava, y no tuvo ningún problema en reconocerlo desde el principio. Igualmente mostró preocupación genuina por las víctimas y sus familias y comprometió a las agencias estatales y federales para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes y más.
En las reuniones informativas diarias, ha respondido con respeto a las preguntas de los medios de comunicación, al mismo tiempo que ha preparado planes para implementar medidas preventivas de inmediato.
Acertó diciendo que ordenaría una auditoría de los edificios antiguos y exigiría reparaciones y presionaría para que un gran jurado investigara el colapso de Champlain Towers.
Y no son solo palabras. Todo esto está en marcha.
Auditoría de construcción
Ya el sábado, dos días después del colapso, la primera alcaldesa en la historia del condado anunció que se iniciaría inmediatamente una auditoría de construcción de 30 días para todas las propiedades residenciales de más de cinco pisos que no hubieran cumplido con el proceso de certificación estructural de 40 años.
Si bien lo exige la ley de la Florida, el proceso de identificar y hacer reparaciones costosas para solucionar problemas estructurales a menudo se prolonga, como fue el caso de Champlain, que comenzó el proceso previamente, pero necesitaba generar millones para solucionar una gran cantidad de problemas.
Y Levine Cava fue más allá.
Hizo un llamado a todos los municipios de Miami-Dade para que “realicen rápidamente auditorías similares en sus ciudades”.
“Estamos listos para ofrecer toda la asistencia necesaria para completar este proceso”, tuiteó.
Una catástrofe de esta magnitud (hasta el lunes se habían confirmado 27 muertos y todavía hay 121 desaparecidos) no es el tipo de reto que los líderes quieren tener que enfrentar, pero Levine Cava, de 65 años, está en el meollo de la calamidad.
Aunque no quiere hablar de sí misma, es importante señalar que, a pesar de haber sido elegida recientemente para el cargo en noviembre, está demostrando un liderazgo notable, sin mencionar aplomo —y en dos idiomas.
Su habilidad en el idioma español no es nativa. Lo aprendió mientras vivía con sus padres en América Latina y lo puso en práctica cuando se desempeñaba como trabajadora social en Miami. Le fue muy útil en la campaña electoral, primero como comisionada, luego durante la amarga y partidista contienda por la alcaldía en la que su oponente republicano usó tácticas provocadoras para pintarla como izquierdista.
Líder que marca la pauta
En la primera sesión informativa del día, Levine Cava marca el cronograma.
“Aquí estamos, día 12”, dijo el lunes antes de dar detalles de la demolición de lo que quedaba del edificio la noche antes para que rescatistas pudieran tener acceso a más victimas.
Resulta conmovedora la dignidad con que trata temas difíciles por todo lo que ello representa en cuanto a la remota posibilidad de encontrar sobrevivientes, reunir familias, días tras días de dolor inclemente y esfuerzos heroicos.
Rápidamente aborda los puntos importantes, luego se aleja del centro de atención para permitir que los expertos profundicen.
A veces, no se trata solo de lo que hace, sino de lo que no hace.
Cuando un periodista preguntó si el gobernador Ron DeSantis había tardado demasiado en firmar una declaración de emergencia por desastre para poder disponer de considerables recursos estatales y federales de emergencia, criticó al gobernador.
Levine Cava había solicitado la orden.
El presidente Joe Biden dijo que el gobierno federal estaba listo para ayudar a la Florida tan pronto como el gobernador declarara el estado de emergencia, pero estaba esperando que DeSantis actuara.
“Le digo a la gente de la Florida, cualquier ayuda que deseen, que el gobierno federal pueda proporcionar, estamos esperando; solo pídanla, estaremos listos”, dijo Biden.
La orden de DeSantis no llegó hasta la tarde, pero Levine Cava no iba a jugar a la política.
Aunque se ha enfrentado a DeSantis previamente por levantar las restricciones de COVID-19 demasiado pronto, esta vez elogió al gobernador y la ayuda y presencia del estado en el sur de la Florida, y dijo que estaba agradecida.
Bravo.
La gente ha tomado nota de su liderazgo.
“Usted muestra fortaleza, compasión y tranquilidad para abordar esta situación”, tuiteó la agente inmobiliaria de Aventura, Adriana Faerman a la alcaldesa.
Levine Cava también es modesta.
“No está ocupándose de sí misma en este momento, porque esto no se trata de ella”, explicó Rachel Johnson, la portavoz de la alcaldesa. “Ella no es el tema”.
También en esto, Levine Cava acierta.
Lo que importa son las víctimas, sus familias y la seguridad de sus electores, cuyos edificios, gracias a su liderazgo, están siendo auditados sin demora.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de julio de 2021, 2:34 p. m. with the headline "La alcaldesa de Miami-Dade Levine Cava sabe como ser líder en tiempos de tragedia | Opinión."