Les estamos demostrando a los equipos que pueden confiar en los peloteros cubanos
Raisel Iglesias se ajustó sobre la marcha. La temporada no comenzó como esperaba el lanzador cubano, pero por segunda vez en su carrera -ya suma 26- se acerca a los 30 rescates en la temporada, además de contemplar la posibilidad de convertirse en un taponero de 100 salvamentos.
Cuando se piensa en cerrador, lo primero que viene a la mente es su compatriota Aroldis Chapman -muy cerca de sus 40 salvados con los Yankees-, pero Iglesias es uno de los mejores del béisbol, alguien que sin hacer mucho ruido se mantiene en la élite en su posición.
Aunque sus números globales no indiquen una gran contienda -balance de 2 y 9 con 4.17 de efectividad- su porcentaje de ponches y de ponches por cada nueve entradas son los mejores de su carrera y los Rojos valoran mucho lo que el pinero trae al club.
De visita por Miami, accedió a conversar con El Nuevo Herald sobre su carrera y el momento que vive en Cincinnati junto con su amigo, el también cubano José Iglesias. O como les dicen los periodistas que cubren al equipo: los dos Iggies.
Empezaste lento, pero vas por mejor camino, ¿cómo valoras el 2019?
“Sí, comencé un poco desajustado, con falta de confianza. Todas las temporadas no pueden ser buenas, pero luego del Juego de las Estrellas hice un trabajo diferente y gracias a Dios han salido los resultados y he mejorado muchísimo para llegar a este momento’’.
¿Dónde fue el cambio principal, en lo mental o lo físico?
“Todo influyó. Al principio la mente no me estuvo trabajando bien, me equivocaba en muchas cosas, me costaba salir de los problemas cada vez que tenía corredores en base. Necesitaba enfocarme más en salir de esos problemas. Y en cuanto a lo físico trabajé más y mejoró la velocidad, aumentó la resistencia al desgaste’’.
¿Esos problemas superados son parte del aprendizaje sobre la marcha?
“No quiere decir que no haya trabajado, la preparación fue igual, pero en la vida real las cosas no me salían como quería. Creo que fueron esos temas mentales que me llevaron por un camino que no quería al principio’’.
¿Es difícil ese juego de ajustes para sobrevivir en Grandes Ligas?
“Exactamente, conocí el verdadero juego de ajustes, pero para competir en ese juego lo primero es mantenerte saludable y gracias a Dios salud no me ha faltado. Los ajustes vinieron después’’.
Te acercas por segunda vez a los 30 rescates, ¿qué significa para ti?
“Ese es un reconocimiento muy bueno para un cerrador. Uno siempre viene al terreno a rebasar las metas de temporadas anteriors y en lo personal siempre quiero superarme. También estoy a unos 10 rescates de los 100 en mi carrera. Ese es un número que igualmente quiero conquistar’’.
¿Piensas en los 40 rescates? Chapman está cerca de lograrlo.
“Es algo difícil, pero creo que sí, con enfoque y preparación’’.
Cuba tiene dos cerradores de primera, pero es duro encontrar abridores.
“En Cuba el manejo de los lanzadores es diferente. Cuando estaba allá abría, relevaba, descansaba un día y al otro era intermedio o al final del juego. Es un desajuste, es como una locura. Nacimos para jugar pelota y no estamos contentos cuando estamos en el dugout fuera de acción’’.
¿Cómo calificas esta temporada para los cubanos en las Mayores?
“Están arrasando con el béisbol aquí y eso es algo muy bueno, porque les muestra a los equipos que todavía se puede confiar en los peloteros cubanos, que se le pueden seguir dando oportunidades. El béisbol cubano siempre ha estado presente, pero esta vez más’’.
Esta es tu 5ta temporada en las Mayores, ¿cómo se logra la permanencia?
“Gracias a Dios tuve la oportunidad de llegar rápido a Grandes Ligas y me asocié rápido al sistema, a comunicarme con los peloteros, me di a querer e hice un compromiso conmigo mismo de mantenerme como fuera posible. Es un esfuerzo y un sacrificio que han valido la pena’’.
Y una última pregunta, ¿qué le pasa a Candelita que se ha vuelto loco bateando?
“José Iglesias es un fenómeno’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2019, 5:30 p. m..