José Ureña mejora en el montículo, pero no es suficiente para vencer a Boston en Miami
No es que su puesto peligrara, pero alrededor de José Ureña se sentía la presión. El dominicano, que llegó a este encuentro con Boston con una efectividad de 7.71 y que el sábado pasado permitió cinco carreras limpias a Filadelfia, necesitaba una apertura de calidad.
Y la tuvo, pero no fue suficiente para impedir el jueves en la tarde la victoria 5-3 de los Medias Rojas, que no tienen otra misión en la temporada que no sea cumplir el calendario.
Si en aquella ocasión Sandy Alcántara lanzó lo suficientemente bien para llevarse el triunfo, pero se marchó con las manos vacías luego de seis entradas, ahora Ureña pareció hacer méritos suficientes durante 5.2 capítulos de actuación en busca de su primer triunfo de la temporada.
Pero el dominicano históricamente ha sido víctima de un mal momento que descarrila su trabajo, como sucedió en la sexta entrada cuando con dos outs y luego de un tremendo enfrentamiento personal, Kevin Plaweck disparó un metrallazo al jardín central que remolcó dos carreras.
“No siento que mi puesto en la rotación estuviera en peligro, no veo así las cosas’‘, comentó el serpentinero. “Trato de mejorar en cada salida y creo que hoy lo hice bien. Yo pasé por el contagio del COVID-19 y pasé mucho tiempo fuera. Trataré de ayudar al máximo al equipo en lo que me quede’‘.
Una entrada más tarde, y con Ureña fuera, Boston aumentaría la ventaja con un cuadrangular de tres carreras de Rafael Devers que sería determinante en el encuentro, porque estos Marlins -a diferencia de otros equipos en el pasado- no se cansan de luchar hasta el último out.
Miami rebajaría tres de diferencia en los bates de Jorge Alfaro, quien salió de emergente y disparó sencillo impulsor, un doble de Chad Wallach y una jugada de selección sobre batazo de Starling Marte, pero esa acción ofensiva llegaría cuando Natan Eovaldi se había marchado.
Eovaldi, quien estuvo por estos lares del 2012 al 2014 antes de irse a Nueva York, Toronto, Tampa Bay y eventualmente a Boston, estuvo impecable durante cinco episodios sin carreras ni bases por bolas, con apenas dos hits permitidos y siete ponches.
Dentro de lo positivo para Miami fue la presencia de Alfaro más allá de su remolcada, pues el receptor debió abandonar el juego del miércoles por la noche debido a un pelotazo de foul que pegó en plena mascota y lo estremeció por completo.
Pruebas de Rayos X demostraron que el colombiano no sufría de una conmoción cerebral, como sucedió en el caso de Francisco Cervelli, quien se encuentra fuera para el resto de la temporada por ese motivo.
Los Marlins intentarán volver a la senda del triunfo este viernes en su propia casa con una doble jornada ante los Nacionales de Washington, donde el sensacional novato Sixto Sánchez está programado para actuar en el primero.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2020, 4:24 p. m..