Hizo época con sus jonrones y muchos lo llaman el Babe Ruth cubano, pero su leyenda quedó marcada por una gran injusticia
En su época de esplendor fue el principal jonronero de la pelota cubana.
Sin embargo, por solo recibir unos cuantos dólares regalados por un atleta venezolano en un torneo en la isla , este sensacional bateador que rechazó ofertas millonarias para jugar en Grandes Ligas fue suspendido tres años por la Federación Cubana, en una de las medidas más arbitrarias conocidas en el deporte de la isla.
Cuando regresó al terreno después de esa injusta sanción lo hizo sin incentivos y con la pérdida de sus facultades, llevándolo al retiro como jugador.
Pedro José Rodríguez nació el 26 de noviembre de 1955, en Cienfuegos.
Murió el 13 de febrero del 2021 en la misma ciudad. Se le conocía como “Cheíto’’.
Y también el narrador deportivo Roberto “Bobby’’ Salamanca le llamó en sus transmisiones: “Pase usted, Señor Jonrón’’.
Está considerado por todos los expertos como uno de los más bateadores más poderosos del béisbol cubano en cualquier etapa de la historia.
Sumó 287 jonrones y remolcó 969 carreras en 4,171 veces al bate para una frecuencia de un cuadrangular por cada 14.6 turnos oficiales y una carrera impulsada por cada 4.3.
En eventos internacionales su frecuencia fue de un jonrón cada 7.3 turnos y una remolcada por cada 2.8.
Rodríguez pudo haber superado los 400 jonrones en Series Nacionales y solamente tres razones hicieron posible que no lo hiciera: el pitcheo en su etapa era más fuerte, los torneos más cortos y la suspensión del béisbol cuando aún estaba en plenitud de condiciones físicas.
Desde niño exhibía poder en sus muñecas y sus frecuentes jonrones comenzaron en la etapa juvenil cuando a los 16 años en un torneo internacional de esta categoría celebrado en Venezuela conectó cinco cuadrangulares en once partidos, encabezando también el promedio de bateo y las impulsadas.
Su debut en Series Nacionales ha sido una de las más productivas entre todos los peloteros. Terminó tercero en jonrones con 11, estableciendo nueva marca para novatos que duró 27 años. Actuó con Cienfuegos y Las Villas formando con Antonio Muñoz uno de los dúos más temibles en la historia de las Series Nacionales.
Implantó récord de jonrones para un campeonato nacional en la Serie Selectiva de 1978 con 28 en 60 partidos.
En el juego final del campeonato disparó su jonrón 100 ante el serpentinero estelar Oscar Romero para que Las Villas empatara en primer lugar con Pinar del Río.
Después, en el choque decisivo ante los pinareños decidió con otro cuadrangular frente a Rogelio García.
Hasta el momento de su injusto castigo estaba ubicado con 29 años y doce Series Nacionales como el segundo en jonrones con 276, a solo 15 de Antonio Muñoz, pero con seis series y años menos que su compañero de equipo.
También estaba entre los primeros en otros renglones ofensivos: número uno en slugging, elevados de sacrificios, pelotazos recibidos y frecuencia de impulsadas por veces al bate.
Era segundo en jonrones, tercero en impulsadas, tercero en bases recorridas, cuarto en impulsadas, quinto en extrabases y con average de .290.
Cuando arribó a los 1,000 incogibles fue el que lo logró en menos series, empatado con Pedro Jova, y el más joven con 28 años.
Terminó su carrera entre Series Nacionales y Selectivas (1973-1991) con 4,171 veces al bate, .287 de promedio, 1,196 imparables, 188 dobles, 16 triples, 286 jonrones y 969 impulsadas.
También compiló 699 anotadas, 642 pasaportes, 129 bases intencionales, 69 elevados de sacrificio, 2,278 en total de bases, slugging de .546 y 114 pelotazos recibidos.
A nivel internacional brilló en mundiales, Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y Copas Intercontinentales.
En los Centroamericanos de Medellín implantó un récord de jonrones con 15 y remolcadas con 37 en 45 veces al bate.
Lideró en jonrones en los dos Juegos Centroamericanos que estuvo, en un Panamericano, una Copa Intercontinental y un mundial.
Es el segundo con más jonrones en Juegos Centroamericanos.
En el Mundial de Italia fue el héroe en el desafío contra Estados Unidos al remolcar las carreras del empate y la ventaja con jonrón ante el rapídísimo lanzador Tim Leary.
En los Juegos Panamericanos de 1979 en San Juan, Puerto Rico, fue el líder de los bateadores con .500 (22-11) igualado con su compatriota Armando Capiró.
También guió en jonrones (5). En la IV Copa Intercontinental celebrada en Cuba estableció marca de tres vuelacercas en un juego contra Panamá, siendo de nuevo el héroe frente a Estados Unidos cuando en el primer partido dio dos enormes cuadrangulares por el bosque central ante el zurdo Ken Dayley.
Al concluir la Copa fue el líder en incogibles (18), anotadas (15), jonrones (7) e impulsadas (17). Resultó seleccionado el Más Valioso del torneo.
Por segundo año consecutivo fue elegido entre los diez atletas más destacados de Cuba y América Latina.
Entre mundiales. Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y Copas Intercontinentales promedió .337 en 78 juegos con 353 veces al bate
Sumó 119 imparables, 18 dobletes, un triple, 48 jonrones, 126 impulsadas, 94 anotadas, 27 pasaportes recibidos, siete bases intencionales, 11 elevados de sacrificio, 283 en total de bases, slugging de .943 y seis pelotazos recibidos.