Jugó poco y brilló mucho con su brazo de hierro y coraje por arrobas. Es uno de los mejores pitchers en la historia de la pelota cubana
Por su calidad en la lomita ha sido uno de los mejores lanzadores en la historia de las Series Nacionales de Cuba y en eventos internacionales.
Por sus dos triunfos ante la selección de Estados Unidos en el Mundial de 1970 se le comenzó a llamar “El Héroe de Cartagena’’.
José Antonio Huelga nació en el central Tuinucú el 14 de marzo de 1948.
Murió con solo 26 años (4 de julio de 1974) cuando se encontraba en el pináculo de su carrera en un accidente automovilístico en el pueblo de Mariel, La Habana.
Cuando tenía 11 años de edad, su familia se trasladó a Sancti Spíritus y aquí inició sus pasos en el béisbol.
Luego de brillar en la etapa juvenil pasó a formar del equipo Azucareros para la Serie Nacional.
EN SERIES NACIONALES
José Antonio Huelga con el número 1 en su uniforme ayudó al equipo Azucareros dirigido por Servio Borges a ganar dos títulos en Series Nacionales, en 1969 y en 1972.
En este último año, Mineros y Azucareros finalizaron igualados necesitando un juego extra para decidir.
Huelga había estado ausente de la lomita debido a dolencias en una pierna, pero le pidió la bola a su mánager Servio Borges y este accedió
.El derecho, con un control impecable al tirar 71 strikes en 96 envíos, superó por blanqueada 2-0 al estelar serpentinero Braudilio Vinent para darle al campeonato a los Azucareros.
En el X Juego de Estrellas de Series Nacionales, Huelga abrió por la zona oriental lanzando 20 entradas y realizando 267 lanzamientos en el partido que duró seis horas y 30 minutos, cerrando el choque con un ponche frente a Urbano González (el hombre tacto), que solo había recibido 27 en siete temporadas.
Su carrera en Series Nacionales solo duró siete temporadas debido al accidente que provocó su muerte, pero en ese periodo de tiempo fue una superestrella de este torneo realizando proezas que permanecen en los libros de la historia.
Terminó con marca de 73 victorias y 32 reveses para ocupar el cuarto mejor promedio de ganados y perdidos con .695, es el líder de todos los tiempos en efectividad con 1.50.
Tuvo 91 aperturas, 17 blanqueadas, 56 juegos completos, 69 relevados, se enfrentó a 3,433 bateadores, permitió 555 incogibles y ponchó a 722 en 871.1 entradas. Su promedio de ponches por cada nueve entradas fue de 8.3.
EN EVENTOS INTERNACIONALES
José Antonio Huelga realizó una de las mejores actuaciones de un lanzador en la historia de los equipos cubanos en campeonatos mundiales amateurs cuando en la ciudad de Cartagena, Colombia, logró dos victorias decisivas en los playoffs sobre Estados Unidos que le permitió a Cuba retener el cetro.
Cubanos y estadounidenses terminaron igualados en victorias y derrotas (10-1) durante el calendario regular de la competencia y fueron a discutir el título en una serie extra de tres juegos a ganar dos.
En el primer partido celebrado el 2 de diciembre de 1970, Huelga se enfrentó al mejor lanzador que hasta ese momento habían enfrentado las escuadras cubanas en estos torneos, el derecho estadounidense Burt Hooton, que los había derrotado por blanqueada 3-0 en la etapa de clasificación donde solo les permitió un incogible (dentro del cuadro) del matancero Wilfredo Sánchez.
En este primer desafío, ambos serpentineros se enfrascaron en cerrado duelo extendido a once entradas que se decidió por un sencillo del propio Huelga que puso arriba a Cuba y otro incogible del hombre proa Wilfredo Sánchez que impulsó otra carrera.
En la parte final de la oncena el espirituano dominó a los tres bateadores para sellar la victoria 3-1.
El segundo desafío ocurrió dos días después (4 de diciembre) y los antillanos abrieron con un racimo de cuatro anotaciones ante Richard Troedson, pero el abridor capitalino Santiago “Changa’’ Mederos tuvo que ser sustituido por una lesión en la parte alta de la tercera entrada cuando los estadounidenses anotaron dos para acercarse en la pizarra ante el relevista derecho Manolito Hurtado, quien en la quinta entrada permitió una amenaza seria de los norteamericanos.
En esta situación, sin importarle el cansancio de los once episodios que había tirado solo 48 horas antes, Huelga le pidió la bola al mánager Servio Borges con el choque en ese momento 4-3 favorable a Cuba y con dos hombres en circulación.
Huelga apagó el fuego retirando a 14 de los 16 bateadores que enfrentó para asegurar la victoria 5-3 y convertirse en la figura principal del torneo.
Huelga también superó a Estados Unidos 5-3 en los VI Juegos Panamericanos de 1971 celebrados en Cali, Colombia.
Al finalizar el campeonato se midió a una selección integrada por los mejores peloteros del resto de los equipos y los venció 6-0 con solo dos incogibles tolerados y 15 ponches propinados.
En la XX Serie Mundial de 1972 en Managua, Nicaragua, retiró por su orden a 21 bateadores de la República Federal Alemana (RFA), con 18 de ellos por los strikes. Perdió la posibilidad del juego perfecto cuando Borges lo sustituyó en el octavo.
Después de hacer esta joya ante un equipo débil como Alemania, para no dejar dudas volvió a tirar blanqueada 2-0 ante Japón con un imparable tolerado y superó en la lomita al pitcher submarino Hideo Furuya.
En los Juegos Centroamericanos de 1970 en Ciudad Panamá, Huelga terminó con balance de dos triunfos sin reveses y sin permitir anotaciones limpias en 18 entradas. Finalizó como líder en efectividad del torneo.
Al bate también se lució al conectar tres incogibles en seis turnos (.500).
La marca que dejó José Antonio Huelga en campeonatos mundiales amateurs, Juegos Panamericanos y Juegos Centroamericanos fue de siete victorias y una derrota.
Ganó otros dos partidos de postemporada frente a Estados Unidos y obtuvo varios triunfos extras en juegos foráneos por invitación.