Largo regreso termina en derrota. Braxton Garrett vuelve tras 23 meses, pero los Mellizos lo castigan
El regreso de Braxton Garrett representaba una de esas historias que los Marlins necesitaban abrazar con fuerza en medio de una temporada marcada por sobresaltos, lesiones y movimientos de emergencia.
Veintitrés meses después de su última apertura en las Grandes Ligas, el zurdo volvió finalmente al montículo de Miami con la responsabilidad de llenar un vacío enorme dejado por la lesión de Robby Snelling, quien probablemente termine pasando por el quirófano.
Pero el béisbol no siempre concede regresos soñados.
Los Mellizos olieron sangre desde temprano y atacaron sin misericordia a Garrett en camino a una victoria de 9-1 la tarde del miércoles en Target Field, apoyados además por una excelente actuación del derecho Zebby Matthews, quien silenció completamente a la ofensiva de los peces durante siete entradas.
Para Garrett era mucho más que una simple apertura. Era un examen físico y emocional después de una ausencia interminable.
El zurdo mostró por momentos el repertorio que alguna vez lo convirtió en pieza importante de la rotación de Miami, pero también evidenció la lógica falta de ritmo competitiva tras casi dos años lejos de una salida de este calibre.
Minnesota no tardó en hacerlo pagar.
Los Mellizos explotaron en el segundo inning con un racimo de cinco carreras que prácticamente definió el partido.
Austin Martin abrió la fiesta con un doble de terreno que remolcó dos anotaciones, luego Josh Bell agregó otro doble productor de dos más y finalmente Víctor Caratini empujó la quinta con un rodado por el cuadro.
Garrett apenas pudo trabajar 1.1 entradas, permitió cuatro hits, cinco carreras limpias y otorgó cinco boletos en una noche donde constantemente trabajó detrás en los conteos. Aunque ponchó a tres bateadores, necesitó 64 lanzamientos para sacar apenas cuatro outs.
Después de semejante golpe inicial, Miami nunca encontró la manera de reaccionar.
Matthews, por su parte, lució exactamente como el abridor dominante que Minnesota necesitaba. El derecho limitó a los Marlins a apenas cuatro imparables en siete entradas sin permitir carreras, mientras mezclaba comando, agresividad y velocidad para mantener incómodos a los bateadores de Miami durante toda la noche.
Los peces apenas pudieron colocar corredores con cierta amenaza y terminaron bateando de 5-1 con hombres en posición anotadora. La única carrera llegó demasiado tarde, en el octavo inning, gracias a un sencillo impulsor de Otto López que llevó al plato a Xavier Edwards.
López volvió a ser uno de los pocos puntos luminosos para Miami al conectar dos imparables y remolcar la única carrera del club.
Liam Hicks y Cristopher Morel también aportaron un hit cada uno, pero la ofensiva volvió a quedarse corta en una noche donde el pitcheo rival impuso condiciones desde el inicio.
Mientras tanto, el bullpen de los Marlins hizo lo posible por evitar un desastre mayor. Anthony Bender y Lake Bachar combinaron cuatro entradas sin permitir carreras para darle algo de estabilidad al juego después de la tormenta inicial.
Sin embargo, John King recibió tres anotaciones en el octavo episodio y Minnesota terminó ampliando cómodamente la ventaja.
Ryan Kreidler y James Outman encabezaron el ataque de los Mellizos.
Kreidler anotó tres veces y Outman produjo tres carreras, incluyendo un doble de dos anotaciones en el octavo inning que terminó de sepultar cualquier esperanza de reacción.
Para Miami, más allá de su segunda derrota en la serie, la gran interrogante seguirá siendo qué versión de Garrett podrá aparecer en las próximas semanas.
Los Marlins necesitan desesperadamente brazos saludables y competitivos en una rotación golpeada, especialmente ahora que el panorama de Snelling luce cada vez más preocupante.