Una mala noche: Chris Sale apaga a Miami y los Bravos aplastan a unos Marlins sin respuestas
Había poco espacio para el optimismo y menos aún para las excusas.
Los Marlins vivieron una de esas noches donde todo parece salir mal al mismo tiempo y terminaron aplastados 9-1 por los Bravos, un equipo que juega ahora mismo como una máquina perfectamente aceitada y que encontró en Miami a un rival incapaz de responderle en ningún departamento.
Mientras los Bravos golpeaban con autoridad y ejecutaban casi sin errores, los peces naufragaban entrada tras entrada frente a un dominante Chris Sale, quien recordó por qué sigue siendo uno de los brazos más peligrosos de las Grandes Ligas cuando está saludable.
El veterano zurdo trabajó siete entradas de apenas cuatro imparables y una carrera, sin regalar boletos y con ocho ponches. Sale controló el juego desde temprano, atacó la zona con agresividad y nunca permitió que Miami encontrara ritmo ofensivo.
La alineación local terminó con apenas cuatro hits y solamente un corredor en posición anotadora en toda la noche.
La única carrera de los Marlins llegó en el primer inning gracias a un elevado de sacrificio de Heriberto Hernández que impulsó a Xavier Edwards. Después de eso, el ataque desapareció completamente.
La otra cara de la moneda fue Janson Junk, quien tuvo una salida complicada desde el segundo episodio y jamás logró contener a la ofensiva de Atlanta.
El derecho permitió ocho carreras en cinco entradas, incluyendo cuadrangulares de Austin Riley y Dominic Smith, que prácticamente sentenciaron el encuentro.
Riley abrió el castigo con un jonrón de tres carreras en el segundo inning y los Bravos terminaron de romper el juego con un demoledor sexto capítulo de cinco anotaciones.
Allí aparecieron los batazos oportunos de Matt Olson, Ozzie Albies y el vuelacercas de Smith que vació las bases y convirtió el marcador en una pesadilla para Miami.
Para empeorar la noche, los Marlins también fallaron defensivamente. Un error de fildeo de Owen Caissie y un mal tiro de Esteury Ruiz en el octavo inning regalaron otra carrera a Atlanta y reflejaron el tono general de un partido donde nada funcionó para el club de casa.
Entre las pocas notas rescatables estuvo nuevamente Otto López, quien conectó dos de los cuatro hits de Miami y continuó siendo uno de los bates más consistentes del equipo en esta temporada.
También vio acción el cubano Víctor Mederos, quien lanzó una entrada en blanco por Atlanta, permitiendo un boleto, pero sin conceder hits.
Los Bravos siguen consolidándose como uno de los equipos más peligrosos de la Liga Nacional.
Los Marlins, mientras tanto, continúan buscando respuestas en una temporada donde las derrotas comienzan a acumularse con demasiada facilidad.