De la Hoya convierte en oro aún las peores peleas
Oscar de la Hoya se convirtió en el gran ganador de la pelea que Saúl “Canelo” Álvarez derrotó por decisión unánime a Julio César Chávez Jr., en 12 asaltos, la noche del sábado en Las Vegas, Nevada.
Ese combate entre un Canelo (26 años) empeñoso y un Chávez Jr. (31) en declive valía poco y lo transformó en un evento global. El 23 de febrero pasado proclamaba: “Cuando suben dos mexicanos al ring hay guerra garantizada”, durante la escala en Houston, Texas, en la gira de promoción con ambos boxeadores. Los 20,510 boletos en la T-Mobile Arena se agotaron antes de los 10 días de haber sido puestos a la venta.
El Junior, quien había peleado solo una vez en el 2016 y se decía que estaba sobre las 180 libras de peso, no era una amenaza para Canelo. Los hechos lo demostraron. Los tres jueces lo vieron perder 120-108 el sábado. Y la iniciativa del combate la tuvo siempre el de Guadalajara. El hijo del legendario campeón de Culiacán parecía que tenía como único objetivo terminar de pie.
Uno de los comentaristas de la transmisión dijo que la del sábado había sido la peor de todas las grandes peleas que se han programado en la historia del boxeo.
A De la Hoya solo le bastaba el triunfo de Canelo. Tenía todo planeado para ese desenlace. Había empezado a negociar con el triple campeón mundial Gennady Golovkin (37-0, 33 nocauts), a quien según el portal Boxing News 24 le ofrecieron $15 millones para disputar sus coronas con Álvarez.
“Empezamos las negociaciones para la pelea [Canelo vs. Golovkin] algunos meses atrás, pero las paramos por respeto a Chávez Jr.”, explicó De la Hoya tras el triunfo de Canelo del sábado. “Un par de semanas después reanudamos las conversaciones y el combate se acordó en cuestión de días”.
No hay que olvidar que Canelo es el imán de taquilla. A su anterior pelea, en septiembre pasado cuando noqueó al hasta entonces invicto Liam Smith, por la corona de los medianos junior de la Organización Mundial de Boxeo, asistieron más de 51,000 fanáticos al estadio de los Cowboys, el AT&T en Arlington, Texas.
Cuando Canelo (49-1-1, 34 nocáuts) ganó el sábado a Chávez Jr. se desató el show preparado y presentaron al de Kazajistán ante los cientos de miles de telespectadores de pago por ver. El combate entre Canelo y Golovkin se realizará el 16 de septiembre próximo en un lugar por definir.
“No sé exactamente dónde será la pelea, pero he recibido llamadas de todo el mundo para ser la sede”, explicó De la Hoya. “Todavía no he respondido llamadas de Dubai y Gran Bretaña, donde el sábado pasado llevaron 90,000 personas para la pelea que Joshua ganó a Klitschko. Esas negociaciones se iniciarán muy pronto. Este es el combate más esperado desde Mayweather vs. Pacquiao, pero en la nuestra sí verán acción”.
Todo indica que el AT&T será el escenario, por cercanía a México y por las facilidades de promover la pelea en Estados Unidos, el mercado más fuerte.
Se dice que De la Hoya, quien ha convertido en una ciencia el negocio de promover peleas, tiene en mente hacer una saga de tres peleas entre Canelo y Golovkin. Fuera del ring, el dueño de Golden Boy Promotions continúa produciendo oro.
Golovkin posee las coronas de WBC, WBA, IBF en los medianos.
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Esta historia fue publicada originalmente el 7 de mayo de 2017, 8:02 p. m. with the headline "De la Hoya convierte en oro aún las peores peleas."