Boxeo

Voy a cumplir 40 años, pero me siento de 35, a ver si se atreven a pelear conmigo, dice guerrero cubano

Luis “King Kong’’ Ortiz se acerca a los 40 años y no se oculta para decirlo. Por el contrario, el peso pesado de Cuba ostenta su edad con orgullo y, quizá, como cebo para que otros rivales se decidan a enfrentarlo.

Por el momento, su vista está puesta en Christian Hammer, el hombre que enfrentará el sábado 2 de marzo en el Barclays Center de Brooklyn, un lugar que le trae recuerdos agridulces por su batalla contra Deontay Wilder exactamente en marzo del 2018.

Hammer debe ser un oponente de cierto calibre y Ortiz no lo contempla con desdén, pero él busca mucho más: la revancha contra Wilder o el chance de retar a un campeón como Anthony Joshua.

El 2 de marzo rompe la temporada del King Kong…

“Estoy activo, estoy listo para una nueva revancha. Mi deseo es pelear por el título del mundo y me siento en óptimas condiciones, pero lo importante es que mi equipo me mantiene activo en espera de que llegue ese momento. Voy a cumplir 40, pero me siento de 35’’.

¿Qué significa volver a Nueva York?

“Pelear allí me da mucha fuerza. Ya sea contra Wilder o con Joshua. Solo quiero que los pesos completos me tomen en cuenta, pero en Brooklyn hay un público que entiende de boxeo, que conoce al King Kong y aprecia lo que traemos al ring en este momento’’.

Este Hammer le aguantó 12 rounds a Povetkin.

“Yo no soy Povetkin. Somos dos boxeadores muy diferentes, pero conmigo la cosa es distinta y diferente. Todos entienden el riesgo de pelear conmigo, al menos este aceptó el reto. Este es mi año, si Al Haymon y mi manager y mi promotor me llevan a pelear por un título’’.

¿Confías en la revancha contra Wilder?

“La mejor oportunidad que tiene él es volver a sacar a King Kong del ring, y eso dudo que pase. El puede buscar otras opciones, pero al final yo estaré aquí esperando por él’’.

¿Te sientes reconocido?

“Le agradezco primero a Dios por lo que ha hecho por mí y por mi familia, y luego a mi equipo de trabajo. Si incluso no llegara a ser campeón del mundo, estoy feliz con lo que Dios me ha dado’’.

Te imaginas de chico en Camagüey…

“No me recuerdes de eso que todavía siento la acidez de comer tanto boniato en el monte, fue una niñez dura. Por eso siempre tengo a mi familia presente. Aquí botamos a veces la comida y allá la necesitan tanto’’.

Muchos boxeadores hablan con agradecimiento de ti.

“A todos los boxeadores que llegan les hago saber el trabajo que yo pasé aquí. Nadie les va a decir las cosas en realidad como son, como las pasé, porque los inicios en este país son duros’’.

¿No tienes miedo a enseñar tus secretos en el ring?

“Me gusta ayudar a todos, aunque nunca enseño la última carta’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de enero de 2019, 8:09 a. m..

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