NBA

La reconstrucción de Miami, una promesa que flota en el viento

HASSAN WHITESIDE reacciona tras anotar una canasta el 22 de diciembre en Miami.
HASSAN WHITESIDE reacciona tras anotar una canasta el 22 de diciembre en Miami. pportal@miamiherald.com

La reconstrucción es una promesa que flota en el viento. Pat Riley y el jefe de jefes, Mickey Arison, lo han dicho de manera clara. Quieren darle un vuelco a la situación del equipo y quieren hacerlo cuanto antes, algo que recalcaron hace unos días ante la menguante base de fanáticos.

¿Pero qué significa el "cuanto antes'' en términos temporales? Personalmente, no creo que veamos algo drástico antes de que finalice la temporada y por mucho que se desee por ahí, la resignación y la paciencia deben ser las palabras de orden, que quedan varios meses de aquí al final de este tortuoso camino.


Los rumores de cambio circulan encima de las cabezas de Hassan Whiteside y Goran Dragic, al punto que ambos jugadores comienzan a mostrar el cansancio lógico de lidiar día a día con las mismas preguntas e idénticas incertidumbres.

Del otro lado se insinúa que Boston estaría preparando un paquete por Whiteside o que Sacramento se prepara para desembarcar en Miami a DeMarcus Cousins en un canje donde intervendrían tres equipos y vería la salida de Dragic.

En principio y a la larga, ninguno de estos rumores le dejaría algo positivo a Miami, que no debiera dejar partir a Whiteside, sino todo lo contrario. Lo mejor que podría hacer Riley sería sumar otra estrella al lado del gigante, alguien que le facilitara su accionar ofensivo, atrajera la atención y asumiera el liderazgo que tanto se echa en falta dentro de este grupo.


Del segundo rumor…pues bien. Cousins es una versión deteriorada de Dwight Howard. Un centro dominante, pero que ha ido dejando una estela de cadáveres a su paso por la liga. Las noticias de los Kings no son positivas, y si bien Miami posee una estructura basada en el respeto y el profesionalismo, este hombre grande parece incapaz de dejarse influenciar hacia el lado bueno "de la fuerza''.

Por otra parte, el Heat camino sobre un medio cenagoso. Sus chances no son los suficientemente atractivos como para soñar con los playoffs, pero tampoco los necesariamente nefastos para finalizar con uno de los puestos altos rumbo al Draft Universitario.

Con cinco equipos con récords peores, Miami debe confiarse una vez más a la magia de su presidente para estructurar un canje de esos capaces de cambiar una franquicia o una atrapada descomunal en la agencia libre.


Riley demostró cuánto puede cambiar la fortuna de una franquicia cuando se trajo primero a Alonzo Mourning y luego a Shaquille O'Neal, para no hablar ya de la formación del "Big Three''. Todos esos movimientos trajeron los mejores momentos de la organización.

¿Podrá hacerlo una vez? Solo nos queda esperar que sí, aunque el panorama de la NBA se ha vuelto más complejo y Miami no posee el gancho de un Dwyane Wade para atraer a otras estrellas de primer nivel. A pesar de todo, la reconstrucción es la única alternativa por muy difícil que parezca.

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