NBA

¿Cuál es la verdad de Miami? Mediocre sin remedio o material de playoff

El coach Erik Spoelstra observa el partido entre el Heat y los Cavaliers, el 28 de noviembre del 2017 en Cleveland.
El coach Erik Spoelstra observa el partido entre el Heat y los Cavaliers, el 28 de noviembre del 2017 en Cleveland. AP

Con su cara de perenne infante, Goran Dragic no pudo sonar más honesto: "por estos días no detenemos a nadie en defensa''. Habían pasado apenas minutos de la agonizante derrota en Nueva York y el Heat se aprestaba a tomar el vuelo de regreso a casa. Viajar con la derrota de equipaje nunca es recomendable.

El coach Erik Spoeltra dedicó buena parte de su entrenamiento a ver los últimos dos encuentros para encontrar respuestas a la regresión defensiva de Miami, que equivale a decir el retroceso de todos los planes y las ilusiones. Si difícil de digerir resultó el fracaso en Cleveland, la caída en Nueva York puso sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿a qué aspira este grupo de jugadores?

Durante los trepidantes días previos a la temporada, muchos pronosticadores colocaban al Heat en un rango de posiciones entre la cuarta a la séptima posición en la Conferencia Este, un viaje seguro a los playoffs. Ahora, justo antes del encuentro de este viernes contra Charlotte, ya no parece algo escrito en piedra.

Ciertamente, las cosas no estaban listas para desbancar a los Cavaliers, los fortalecidos Celtics, los incansables Raptors, pero existía la creencia de que Miami podía batirse de tú a tú con los Wizards y los Bucks, que podía superar a los Sixers y a los Pacers. No eran promesas infundadas.

Este mismo grupo de jugadores había terminado a todo tren la segunda mitad de la contienda anterior, quedándose a nada de la postemporada. Era de esperar una progresión, un crecimiento por el tiempo juntos, por el conocimiento profundo del sistema de Miami que se define en una palabra repetida tres veces: defensa, defensa y defensa.

Uno puede tener una noche buena o mala en puntería de ataque, lo que no puede abandonar es el esfuerzo constante y el principio de la marca individual, de la confianza en la rotación, elementos que se han desdibujado y precisan ser retomados urgentemente antes de que sea demasiado tarde.

Esto es lo que Spoelstra debe descubrir y remediar. ¿Cómo Miami es capaz de superar a Boston y a los Timberwolves, y sucumbir ante los Knicks y los Pacers? El patrón inconsistente se advierte en el calendario. Todavía hay tiempo para enderezar el rumbo, pero eso se logra con hábitos de excelencia, rutinas ganadoras.

Si la temporada terminara ahora Miami estaría fuera de los playoffs. Ya veremos cuando el Día de Navidad cierre sus horas y comience de verdad la NBA importante, donde los gigantes comienzan a separarse de los chicos, los más duros del pelotón. ¿Dónde estará el Heat para ese momento? Solo los jugadores tienen la respuesta.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2017, 4:13 p. m. with the headline "¿Cuál es la verdad de Miami? Mediocre sin remedio o material de playoff."

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