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Un grave problema azota al Heat que busca urgente remedio antes de que sea muy tarde

El coach del Heat Erik Spoelstra le da instrucciones a Josh Richardson en la segunda mitad del partido ante los Hawks, el 3 de noviembre de 2018 en Atlanta.
El coach del Heat Erik Spoelstra le da instrucciones a Josh Richardson en la segunda mitad del partido ante los Hawks, el 3 de noviembre de 2018 en Atlanta. Foto: AP

La inconsistencia ha sido una característica de las alineaciones del Heat desde que el núcleo del grupo se creó en el verano de 2016. El inicio de temporada con marca de 11-30 y luego el repunte 30-11 en la campaña 2016-17 fue el cambio más grande en la historia de la NBA.

Desde pérdidas decepcionantes ante equipos con problemas como los Nets, Magic, Knicks y Kings emparejados con victorias alentadoras sobre algunos de los mejores equipos de la liga como los Raptors, Celtics y 76ers marcaron la campaña pasada.

Cualquier sensación de consistencia ha sido fugaz para el Heat en las últimas dos temporadas.

La inconsistencia de Miami ahora está apareciendo dentro de los juegos otra vez en este inicio de contienda.

El comienzo con récord de 3-5 del Heat ha incluido un puñado de actuaciones desiguales.

Esa tendencia continuó en la derrota del sábado 123-118 ante unos Hawks en reconstrucción.

El quinteto que dirige Erik Spoelstra se quedó atrás hasta por 15 puntos en el marcador y permitió que Atlanta anotara 102 puntos con un 58.2 por ciento de efectividad en los tiros en los tres primeros cuartos.

La defensiva del Heat finalmente se endureció en el cuarto parcial y limitó a los Hawks a 21 unidades con un 35 por ciento de acierto en los disparos de campo.

Pero ni siquiera eso fue suficiente para superar tres cuartas partes de un juego defensivo muy irregular.

“La defensa del último cuarto y el esfuerzo de los muchachos es lo que se requerirá en los 48 minutos de juego”, expresó el entrenador Spoelstra, previo al partido del Heat este lunes contra los Pistons en Detroit para concluir una gira de tres partidos.

El Heat ha superado a su oponente en el cuarto parcial en cuatro de sus cinco reveses en esta temporada, pero eso no impidió que esos juegos finalizaran en derrotas porque sus oponentes los superaron por 50 puntos en los primeros tres cuartos.


Un último cuarto de calidad simplemente no ha sido suficiente para que Miami comience esta temporada y no será suficiente para avanzar en un equipo que tiene un pequeño margen de error y que no alberga en su plantilla a una súper estrella.

“Tenemos que salir con un sentido de urgencia al principio del juego”, aseguró Josh Richardson, quien anotó 32 cartones ante Atlanta el sábado, la mejor puntuación de su carrera.

“Creo que ya hemos tenido demasiados juegos este año en los que tenemos una buena segunda mitad o un buen cuarto parcial. Pero hemos sido inestables y permitimos que el otro equipo se caliente”.

¿Qué tan inconsistente ha sido el Heat dentro de los partidos esta temporada?


Miami amaneció el domingo como el sexto mejor equipo que juega el último cuarto de la liga, pero ocupa el puesto 20 en rendimiento en la primera mitad.

Una razón para esta discrepancia podría ser el ritmo. El Heat parece tener problemas cuando el partido se juega a un ritmo más rápido pues promedia 103.3 posesiones por 48 minutos en la primera mitad de esta temporada. Sin embargo, en el último cuarto ha jugado a una velocidad más metódica (98.5 posesiones por 48 minutos).

Independientemente del ritmo, Spoelstra solo quiere ver un esfuerzo defensivo completo de Miami.

“No me importa qué liga o a qué ritmo vas, ese no es el basquetbol del Heat”, comentó Spoelstra después de que el Heat le permitiera 123 puntos a los Hawks.

“Mantuvimos a Atlanta en 49 puntos en la segunda mitad. Se requería una increíble intensidad y esfuerzo para eso. Bueno, eso es lo que se va a necesitar por 48 minutos o más si es necesario”.

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