NBA

El Heat tiene un problema a la vista y si no lo soluciona puede perder el tren

El jugador del Heat Kelly Olynyk (der.) trata de entrar al aro ante la marca de Mason Plumlee, de los Nuggets, en el segundo cuarto del partido celebrado el 8 de enero de 2019 en Miami.
El jugador del Heat Kelly Olynyk (der.) trata de entrar al aro ante la marca de Mason Plumlee, de los Nuggets, en el segundo cuarto del partido celebrado el 8 de enero de 2019 en Miami. dsantiago@miamiherald.com

El Heat (19-19) es sin duda un equipo bipolar que tumba gigantes y cae ante los más pequeños.

Ubicado en el sexto puesto antes de enfrentar este martes a los Nuggets (26-12), líder en la Conferencia Oeste, el equipo de Miami comienza este martes la primera de una estadía de tres partidos en el Americam Airlines Arena.

Entre sus víctimas cuenta con equipos ilustres como los Bucks, los Rockets, los Clippers, los Trail Blazers y los Spurs.

Sin embargo, no ha podido con los Hawks (tres veces), el Magic (dos veces) y los Nets. Además de caer en juegos cerrados con los Lakers, los Raptors y los Pacers.

El quinteto de Miami no tiene estrellas pero si un buen conjunto de clase media que defiende muy bien, sobre todo en zona, a pesar de que algunos equipos comiencen a adaptarse a ello.

“No estamos obligados a usarla. La empleamos cuando creemos que es necesaria para el juego”, dijo el entrenador del Heat Erik Spoelstra. “Es bueno que tus oponentes estén más preparados para ello”.

Una de sus insignias, Udonis Haslem, reafirmó este lunes en su plan de retirarse al final de esta temporada y que por tanto dirá adiós junto a Dwyane Wade, quien no deja de ser noticia.


Su “alley-oop” sin mirar con Derrick Jones le ha dado la vuelta al mundo en la derrota en Atlanta, además de su posible inclusión en el Juego de las Estrellas, cuya votación popular por parte de los aficionados está a punto de cerrar.

Wade está sobresaliendo en su “último baile” con el Heat con 14 puntos por partido, con el equipo girando en torno a él y jugando a su paso.

El problema del Heat es que está consiguiendo salir airoso cuando logra imponer precisamente su paso (lento) y pasa serios apuros cuando es su rival el que marca un ritmo frenético.

Esta es ahora la nueva tarea del entrenador Spoelstra: tratar de frenar a los equipos “corredores” e imponerle su ritmo para no perder el tren, ya ahora todos saben que al Heat hay que correrle.


A eso se le suma la batalla por un puesto en la rotación de Dion Waiters, en principio ya recuperado, y del francotirador Wayne Ellignton, cuyo número lleva tiempo sin ser llamado.

Spoelstra, si realmente cuenta con ellos, tiene este martes ante los Nuggets la opción de darles una oportunidad. O tal vez decida hacerlo contra los Celtics el jueves o ante los Grizzlies el sábado, antes de tomar la carretera donde el equipo de Miami jugará seis de los siguientes siete juegos.

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