LeBron James quiere traerse a Pat Riley a los Lakers
Apenas terminó la temporada regular de la NBA, el presidente del equipo del Heat, Pat Riley, fue tentado por los Lakers para sustituir a Magic Johnson, quien intempestivamente renunció a la presidencia del equipo de Los Ángeles, después de una campaña para el olvido.
Pero Riley no tiene planes de irse pronto de Miami y en su conferencia anual de despedida de temporada reafirmó su compromiso con la franquicia.
Riley fue entrenador de los Lakers en su época dorada de 1981 a 1990, tiene una casa en California (Malibú) y no era ningún disparate que renunciara a todo y se fuera a arreglar a uno de los equipos de sus amores.
“No voy a comentar sobre la desgracia de otro equipo que atraviesa alguna adversidad en este momento”, dijo Riley en el American Airlines Arena. “No hay duda de que tengo una historia con ese equipo. Estuve allí durante 20 años y todavía tengo muchos amigos en la organización”.
La actual dueña de la organización de los Lakers, Jeanie Buss, hija de su antiguo jefe, pensó en Riley como el candidato ideal, en el mejor de los momentos, aunque el factor LeBron James lo mismo puede jugar a favor que en contra.
LeBron es un magnífico activo para empezar a reconstruir una franquicia, pero de algún modo traicionó a Riley y aunque el actual presidente del Heat se lo ha perdonado públicamente, esa herida sigue abierta.
Es reconocido que King James participa activamente en el reclutamiento de jugadores, cambia a entrenadores y se inmiscuye en todo lo referente al basquetbol en la organización; sin embargo, traer al gran Pat Riley es otra cosa muy diferente.
Aunque la noticia del interés de los Lakers salió del campamento de James. De ahí que se diga que la propuesta nació del propio LeBron, quien parece tener trabajo adicional este verano. Tanto que se ha resistido a los oferta de Charles Backley como comentarista de TNT.
LeBron, aunque no se ha pronunciado públicamente, seguro que ha dado el visto bueno a Riley y le daría la bienvenida. Incluso es posible que, ahora que tiene tiempo, le llame para pedirle que lidere con él el nuevo proyecto.
El general manager Rob Pelinka, en apariencia, dirige la búsqueda de entrenadores en jefe de los Lakers y Riley es perfecto, pero no está desempleado, por el contrario tiene mucho trabajo en Miami.
El Heat tiene un gran problema y Riley ha sido parte del mismo, al crear un equipo mediocre con grandes contratos y poco margen de maniobra que provocan que este verano tenga que hacer malabares para conformar un quinteto competitivo de cara a la próxima temporada.
Aunque la tentación es grande y el final de la historia podría ser perfecta, Riley tiene un compromiso con el Heat y es un hombre de palabra, así que no se irá, menos con alguien que le dejó tirado.
Tal vez el indicado sea Kobe Bryant, otro hombre de la casa con mucha ascendencia, pero tal vez no sea su momento, sobre todo con James ahí.
Así que los Lakers y LeBron tendrán un largo verano reclutando a un presidente, a un entrenador y un par de jugadores de élite.
Lo mismo que Riley que tendrá que acudir al intercambio para poder traer algo de talento a Miami, porque tiene poco dinero para traer agentes libres y un número 13 en la lotería del draft.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de mayo de 2019, 3:55 p. m..