NBA

Los Raptors celebran tras impedir que los Warriors ganasen su tercer título consecutivo

Se terminó la temporada de la NBA con los Raptors como los justos campeones al derrotar este jueves a los Warriors 114-110 en el Juego 6 en el Oracle Arena y así destronarlos al ganar 4-2 las Finales de la NBA.

De este modo el equipo de Toronto merecidamente consiguió el primer título de su historia apoyándose en el liderazgo del delantero Kawhi Leonard, el MVP de las Finales, pero sobre todo en un gran trabajo colectivo muy bien dirigido por el novato entrenador Nick Nurse.

Si bien la llegada de Leonard ha sido clave, también lo fue la llegada de Marc Gasol, que junto a Pau conforma la primera pareja de hermanos con un anillo de la NBA.


Nurse movió muy bien sus piezas y hay quedarle mucho crédito. Le dio galones al camerunés Pascal Siakam para ayudar a Gasol y puso a Serge Ibaka a venir del banco potenciando una segunda unidad liderada por el francotirador Fred VenVleet.

El armador Kyle Lowry justificó porqué ha ido cinco veces al juego de las estrellas y fue clave durante toda la serie secundando a Leonard.

Los Raptors fueron un equipo rocoso en defensa y versátil en ataque, que lo mismo acertaban en los triples que dominaban la pintura, con mucha profundidad y que tuvo la suerte de mantenerse saludable.

Todo lo contrario de los Warriors que prácticamente perdieron a su mejor hombre, Kevin Durant (pierna), para las Finales, jugando apenas 12 minutos en el Juego 5 y para colmo perdieron en medio del Juego 6 a Klay Thompson (rodilla).


El escolta, quien estaba siendo el mejor, después de destronar a LeBron James como el tercer anotador de triples en una finales, pero tuvo que abandonar el juego tras sufrir la ruptura de su ligamento anterior cruzado en su rodilla izquierda.

Para ganarles había que matarlos y eso precisamente fue lo que ocurrió con dos bajas fundamentales.

Sin contar los heridos porque el centro Kevon Looney jugó con una costilla fracturada y que el otro centro DeMarcus Cousins llegó renqueante tras lesionarse el muslo al inicio de los playoffs.

Stephen Curry hizo todo lo que pudo y estuvo a gran altura, lo mismo que Draymond Green, pero al final no les alcanzó.

Golden State buscaba su tercera corona consecutiva, algo que no se consigue desde 1998 cuando un tal Michael Jordan consiguió ganar con los Bulls su tercer anillo consecutivo por segunda ocasión, pero descubrió que es algo muy difícil.

El Heat del “Big Three” estuvo a punto en el 2014, tras ganar en el 2012 y2013, pero cayó con los Spus donde casualmente limitaba Kawhi Leonard, que ganaba su primer trofeo Bill Russell como MVP de las Finales.

Ahora todo Toronto, el único equipo canadiense en la liga, celebra el tan ansiado triunfo después de llevar varios años quedándose fuera de la discusión del título, al caer siempre en los playoffs.

Pedro González es un experimentado reportero que hace 15 años cubre al Heat de Miami, la NBA, el Open de Miami, el judo y todo el fútbol, tanto local como internacional.
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