Miami Dolphins

¿Pueden los Dolphins llegar lejos en 2026? Entrenador Hafley tiene las armas para sorprender

El linebacker de los Dolphins Chop Robinson (44) realiza un ejercicio en un entrenamiento con el equipo, el 27 de mayo de 2026 en Miami Gardens, Florida.
El linebacker de los Dolphins Chop Robinson (44) realiza un ejercicio en un entrenamiento con el equipo, el 27 de mayo de 2026 en Miami Gardens, Florida. mocner@miamiherald.com

Fue un momento durante un ejercicio que Chop Robinson probablemente haya repetido más de cien veces a lo largo de su carrera profesional como defensive end.

Empujar hacia atrás el trineo de bloqueo, desplazar los cojines que simulan a un oflensive linemen hacia la izquierda y colocar la cabeza y el cuerpo en el exterior de su hombro izquierdo para asegurarse de que el flanco está bien fijado.

La primera vez que Robinson realizó el ejercicio lo hizo tan mal que el entrenador de la línea defensiva, Austin Clark, le obligó a repetirlo una y otra vez hasta que el jugador elegido en la primera ronda por los Dolphins en 2024 lo hizo bien.

“Siempre me está presionando con todo, pero es bueno tener un entrenador así’’, expresó Robinson refiriéndose a Clark, un vestigio del cuerpo técnico de Brian Flores y Mike McDaniel.

“Me está encima las 24 horas del día, los 7 días de la semana, pero sé que quiere que sea el mejor jugador que pueda ser y que me convierta en un atleta completo’’.

Ayuda necesaria para el siguiente paso

Entrenamientos como los que Miami ha realizado el mes pasado durante el programa de pretemporada están diseñados para enseñar técnica, ayudando a los jugadores a abordar áreas de mejora para que puedan dar el siguiente paso en su carrera profesional.

Ese siguiente paso es diferente para cada uno, pero necesario si esta franquicia en reconstrucción quiere lograr una temporada respetable en 2026.

Y por eso creo que el desarrollo de los jugadores, más que las victorias y las derrotas, debe ser la forma en que se evalúe a este nuevo régimen y a estos nuevos entrenadores.

Malik Willis, un jugador suplente de toda la vida al que los Dolphins le ofrecieron $45 millones en dinero garantizado para que se convirtiera en el quarterback titular de Miami, debe aprender a convertirse en un pasador preciso.

Greg Dulcich debe aprender a influir en el juego en todas las facetas —recepción de pases, protección de pase y bloqueo en jugadas de carrera— que desempeña un tigh end.

Jonah Savaiinaea debe mejorar su problemática protección del pase, que le convirtió en el peor offensive guard de la NFL en 2025 según ProFootballFocus.

Un trío necesario para la línea defensiva

Miami cuenta con tres piezas moldeables en Kenneth Grant, Jordan Phillips y Zeek Biggers y necesita a este trío para construir una línea defensiva contundente.

Dante Trader Jr. dejó entrever el talento necesario para ser titular como novato la temporada pasada, pero su juego irregular le valió el descenso de categoría y el ostracismo.

Jeff Hafley, quien se abrió camino en las filas de los entrenadores trabajando con cornerbacks y safeties, debe ayudar a Trader a pulir su juego para que pueda convertirse en el jugador que tiene potencial para ser.

Lo mismo puede decirse de Jason Marshall Jr., JuJu Brents, Ethan Bonner y Storm Duck, cuatro cornerbacks que han demostrado tener el potencial necesario para jugar en la NFL.

Pero, ¿podrá el cuerpo técnico de los Dolphins convertir a alguno de ellos en titulares fiables y constantes en la NFL?

De eso va esta temporada: tomar lo que Hafley y su cuerpo técnico heredaron y algunos de los jugadores que trajeron consigo, como Willis, pulirlo y convertirlo en un pilar fundamental.

Necesitamos ver desarrollo y eso requiere un cuerpo técnico de primera categoría.

“Lo que me volvería loco serían situaciones donde un jugador es superado en un pase largo o un touchdown y el entrenador se limita a empezar a gritar. Quiero decir, ¿a quién le estás gritando? El jugador ha sido superado y es un fastidio, ¿no? Ve a hablar con él y pregúntale qué vio. ¿Por qué vio lo que vio? ¿Qué hizo en su primer paso, dónde tenía la mirada? Analiza con él por qué hizo lo que hizo’’, comentó Hafley, explicando su estilo de entrenamiento.

“¿Por qué estaba en posición de retraso? ¿Por qué no estaba por delante? ¿Por qué terminó como lo hizo? ¿Por qué no se dio la vuelta? ¿Por qué jugó con el hombro delantero?’’.

“Escúchale’’, continuó Hafley. “Después, dile lo que has visto y qué podría hacer para corregirlo’’.

Novatos con mucho por ofrecer

Ese es el valor del cuerpo técnico, y las incógnitas en ese aspecto son la razón por la que no estoy dispuesto a afirmar que este equipo de los Dolphins de 2026 carezca de talento y que la temporada vaya a ser un desastre.

Lo que le falta al equipo de Hafley son nombres consolidados y de probada eficacia; una productividad en la que se pueda confiar si están en forma.

Pero hay talento, un potencial que se podría aprovechar en esta plantilla, que está llena de jugadores jóvenes con mucho por ofrecer.

Hay antiguos jugadores seleccionados en las primeras rondas del draft, como Tutu Atwell, David Ojabo y Lonnie Johnson Jr., todos ellos elegidos en la segunda ronda que no cuajaron en su anterior equipo.

Esta es su segunda, si no tercera oportunidad, y contar con entrenadores que les ayuden a mejorar los aspectos más débiles de su juego les vendría muy bien a todos.

Miami también cuenta con jugadores de segundo año como Trader, Grant, Phillips y el tailback Ollie Gordon II, por nombrar solo a algunos, que tuvieron dificultades en su temporada de novatos.

Esperemos que hayan aprendido de esas lecciones y puedan aumentar su impacto en su segunda campaña.

Los Dolphins también tienen antiguos suplentes como Willis, Dulcich y Robinson, jugadores a los que se les está dando la oportunidad de demostrar que son titulares de la NFL, y novatos con el talento y las cualidades —versatilidad e inteligencia— en torno a las cuales Hafley quiere construir su franquicia.

La única forma de que todos esos jugadores den el siguiente paso adelante es a través del entrenamiento y de las oportunidades.

Se puede decir lo que se quiera sobre la agencia libre y el talento adquirido en el draft, pero en mi opinión lo que diferencia a una franquicia de la NFL con opciones de título del resto del pelotón es el desarrollo de los jugadores, algo que ha sido extremadamente irregular para Miami en las últimas dos décadas.

Tal y como se perfila esta temporada, pronto sabremos si Hafley y su cuerpo técnico tienen lo que hace falta para dar un giro a esta franquicia, y el camino comienza con el desarrollo de los jugadores.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de junio de 2026, 9:34 a. m..

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