Yoel Romero estuvo en un lugar oscuro, pero ya ha vuelto a ser el mismo. El mito se mantiene
Yoel Romero estuvo en un lugar oscuro como nunca antes. Sucedió después de la pelea contra Israel Adesanya, cuando no pudo apoderarse de la faja mediana de la UFC. Su entrenador Pedro Lay jamás le había visto tan apagado, como si llevara el peso del mundo sobre sus hombros.
Pero esta especie de Atlas cubano que ha vencido tantos obstáculos en la vida solo necesitaba de tiempo para volver a ver la luz. Hoy, a sus 43 años ha recuperado la vitalidad y el gusto por el entrenamiento. Lay reconoce, nuevamente, al Romero incombustible de siempre.
Todavía a marchas lentas debido al coronavirus, la leyenda de Pinar del Río se entrena bajo la guía de su maestro, quien considera que estará listo para la acción en algún momento entre junio o julio. Con la UFC renaciendo en Florida, quién sabe lo que pueda pasar con El Soldado de Dios.
¿En qué estado se encuentra Romero?
“Estamos reiniciando la preparación, entre comillas, porque todos estamos en cuarentena. Hacemos algo de física al aire libre, trabajamos en la resistencia, la potencia muscular, manteniendo la técnica, pero sin mucho volumen de trabajo hasta que todo se normalice’’.
Físicamente es un prodigio, ¿pero cómo está en lo anímico?
“Después de la pelea de Adesanya estuvo como nunca antes lo había visto. Desde el punto de vista anímico un poco cerrado. Lo vi algo apagado como nunca, dolido, triste, pero ya salió de ese hueco y ha puesto mensajes, videos, reconectando con sus fanáticos’’.
A la distancia, ¿cómo valora la pelea?
“Pasiva de ambos lados. La gente lo vio un poco negativo, pero Yoel no estaba peleando con un rival cualquiera. Ese no era Paulo Costa o un Jacaré que tienen patrones fijos. Estaba peleando contra alguien como él: versátil, inteligente e impredecible. No se trataba de tirar golpes por tirar, ni de ir al piso, aunque Yoel intentó dos derribos’’.
Los únicos dos intentos del combate fueron de Romero.
“Y sin embargo, en la estadística solo se mencionan la defensa de Adesanya y de sus intentos de ataque cuando nunca los hubo. No quiero justificar ni hablar nada de esa pelea. Era un rival difícil por su dominio de las patadas, de la distancia. No se podía arriesgar por arriesgar’’.
¿Cuál era el plan real?
“Atraer a Adesanya. Pensamos que iba a hacer más de combate, porque antes de la pelea habló mucho de que iba a pelear, que iba a noquear. Creíamos que para el segundo asalto vendría adelante. Adesanya se deslució como nunca. La gente dice que al campeón hay que matarlo. Sí, pero el campeón también defiende una moral, un prestigio. El era un fanfarrón, partió un tabaco, que si Yoel era un viejo. Contra Yoel no pudo hacer su show’’.
¿Cómo ve una pelea entre Costa y Adesanya?
“Si Paulo Costa evalúa lo que pasó entre Yoel y Adesanya, la pelea entre él y Yoel, le voy cien por ciento a Paulo Costa. Si todos los próximos rivales analizan bien, de ahora en adelante lo presionarán más y él irá para atrás. Paulo es más alocado, más entregado. No puede fallar’’.
Adesanya salió lesionado de las rodillas.
“El mito se mantiene. Todo el que pelea con Yoel sufre las consecuencias. Yo lo veo día a día, los jóvenes en el gimnasio se maravillan cuando lo ven entrenando y se preguntan cómo él puede mantener la intensidad cuando otros se cansan. La edad, para Yoel Romero, no existe’’.
¿Cuándo regresaría Romero? ¿Será posible verlo pronto?
“Eso viene. Y no solamente para Yoel sino para muchos de los guerreros jóvenes que están empezando. Van a tener que nutrir esos carteles con gente de esta región. Yoel necesitaría un mes y algo para volver a pelear. Junio pudiera ser. Tenemos que seguir trabajando’’.
Dana White fue duro con Romero tras el combate.
“Ahora considero que no fue tanto para empañar la imagen de Yoel, como para levantar la imagen de Adesanya que era su gallina de los huevos de oro. Tenía que defender a Adesanaya ante la prensa. Pero tiene que defender su negocio’’.
¿Qué le parecen las carteleras en Florida a partir del 9 de mayo?
“Una locura muy positiva. Estamos renaciendo en un momento malo. Todavía no se ve el fin de la pandemia. Vamos a ver cómo aguanta la UFC económicamente sin público. Para la Florida es una bendición. En un momento de tanta depresión en el mundo, el deporte hace falta’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de mayo de 2020, 8:13 a. m..