Ilia Topuria está en Miami para afilar sus armas en la UFC. No olvides ese nombre que promete
Ilia Topuria entró con pie derecho en la UFC, pero no está conforme. Después de vencer de manera convincente a Youssef Zalal -el favorito de la casa-, se apresta a regresar a fines de noviembre al octágono para demostrar que puede ser parte de la nueva generación de estrellas en la compañía.
Ciudadano del mundo y fluido en varios idiomas, este georgiano afincado en España vino a entrenar a Miami, al gimnasio MMA Masters, para su próximo combate con la meta de continuar el buen momento de su país de adopción en las artes marciales mixtas.
Apoyado en una base de lucha grecorromana y con un cinturón negro de jiu jitsu, Topuria confía en poseer las herramientas para ser campeón del mundo, pero no da nada por sentado. Todo le ha costado un gran esfuerzo que el agradece como un proceso benefactor. No olviden ese nombre.
¿Cómo evalúas tu debut en la UFC?
“Realmente, no me gustó lo que hice, porque estoy acostumbrado a finalizar a todos mis oponentes, pero teniendo en cuenta todo lo que he tenido que pasar antes del combate, el haber tenido el coronavirus unos 15 días antes del combate. Los efectos se me habían quedado en el cuerpo y no rendía igual que siempre, pero lo importante fue la victoria’’.
¿Qué esperas para tu segunda presentación?
“Para mi segunda pelea espero sorprender a mucha gente, porque en la primera no se vio ni la mitad de mi potencial y en esta pelea espero demostrar mucho más de lo que es capaz Ilia Topuria y todo mi equipo. Estamos haciendo un sacrificio gigante. Hemos dejado atrás la familia, me voy a perder el primer cumpleaños de mi hijo’’.
¿Por qué elegiste Miami y MMA Masters para entrenar?
“Nuestro manager está en Miami. Fuimos a varios gimnasios, pero cuando entramos aquí sentimos una energía. Estoy acostumbrado a entrenar en un gimnasio que es como si fuera una familia. Aquí me dio ese aire de respirar a familia y no solo se viene a entrenar y matarse uno. Se ve que los muchachos se apoyan como una gran familia. Eso me atrapó y los profesores son increíbles’’.
¿Cómo comienzas a practicar MMA?
“En Georgia practicaba la lucha grecorromana y me atrapó el deporte. A los 15 años me mudé a España con mi familia, pero no encontré un gimnasio de grecorromana y al final, por casualidades de la vida, entré en el gimnasio Climent Club, donde conocí el arte suave, el jiu jitsu brasileño, un deporte creado para que el pequeño pueda vencer al grande’’.
Y te hiciste profesional.
“A los 16 años me senté con mi padre y le dije que no quería ir más al instituto, porque no podía entrenar con los estudios. Eso no era lo mío. El me apoyó y me dijo que si quería hacer algo, te dejo que lo hagas, pero hazlo hasta el final. Y hasta el día de hoy’’.
¿Te fue difícil crecer para llegar a este momento?
“Ha sido un camino maravilloso. Cuando haces algo y el tiempo pasa rápido, es porque lo estás pasando bien. Todavía estoy aprendiendo. La mayoría de los luchadores no disfruta el camino porque lo pasan mal por los recortes de peso, se ponen nerviosos a la hora de la pelea. Yo lo disfruto, amo este momento. No pienso en el día del combate’’.
¿Cómo ves el momento de las MMA en España?
“Estamos creciendo muchísimo. Hace años no se podría imaginar que tuviéramos tres peleadores en la UFC. Hemos evolucionado muchísimo. Estamos demostrando que tenemos nivel en el país y espero que nuestros triunfos le abran el camino a otros compañeros’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de noviembre de 2020, 9:39 a. m..