Jairzinho Rozenstruik me dijo que quería ganar con boxeo y por KO, revela profesor cubano de Miami
Cuando Jairzinho Rozenstruik dejó tendido en el suelo a Augusto Sakai, una sonrisa iluminó el rostro de Pedro Roque. De alguna forma, ese nocaut validó el trabajo de varias semanas en su gimnasio de Miami para dotar al gigante de Surinam de un boxeo más eficiente y ordenado.
Que Rozenstruiks contaba con un poder descomunal, de eso no había duda. Pero Sakai poseía mejores movimientos y se le consideraba el striker superior, pero con un golpe de derecha que burló la guardia de su oponente, el Bigi Boy recuperó el respeto de todo en la UFC y cimentó su puesto en el ranking de la división pesada.
“Apenas trabajamos seis semanas juntos, pero yo traté por todo los medios de que fuera a esa pelea en las mejores condiciones posibles’’, explicó Roque tras ver la victoria de su pupilo el sábado en Las Vegas. “El nunca antes había tirado ese gancho de derecha y me prometió que iba a utilizarlo. Cuando vi a Sakai en el piso, me di cuenta de que lo aprendió a la perfección’’.
Rozenstruik venía de una derrota desabrida ante un joven prospecto en ascenso como Cyril Gane en un combate donde ninguno de los dos propuso mucho en el centro del octágono y que terminó siendo material de crítica para expertos y aficionados.
El surinamés visitó el gimnasio del profesor cubano sin estar muy convencido de la utilidad del viaje, pero tras la primera sesión de entrenamiento con Roque, se percató de que había llegado al lugar perfecto para perfeccionar ese boxeo que era como una asignatura pendiente.
“Cuando él habló conmigo esa vez me dijo que buscaba ganar con el boxeo y con un nocaut’’, reveló Roque. “En los primeros entrenamientos me di cuenta de sus carencias y traté de encontrar remedios para esos problemas. Lo mejor es que creo que todavía queda mucho espacio para mejorar’’.
Como número seis en el ranking, Rozenstruik espera poder aspirar a una pelea titular más temprano que tarde en una división que comanda Francis Ngannou y que encuentra a otros monstruos como Derrick Lewis y Stipe Miocic, para no hablar de Jon Jones, quien pudiera entrar en la pintura de un momento a otro.
Pero no cabe duda de que, con Roque a su lado, Rozenstruik ha encontrado maneras para asumir esos retos de una forma superior, dejándoles saber a todos los implicados en la categoría máxima que está de vuelta y con sed de venganza.
PONZINIBBIO VS. BAEZA, UN CLÁSICO
Una vez más Santiago Ponzinibbio tuvo que buscar el extra en el fondo de su corazón. En una pelea que desde ya es finalista a la mejor del 2021, el argentino derrotó por decisión unánime a Miguel Baeza, dos guerreros muy conectados con el sur de la Florida.
Ponzinibbio, quien entrena en American Top Team en Coconut Creek, venía de una derrota ante Li Jianliang después de una largo período de inactividad debido a un rosario de enfermedades, y se temía que no pudiera recuperar aquella tremenda forma física que lo tuvo a las puertas de un título del mundo.
Delante, tenía a uno de los mejores prospectos de la UFC, porque Baeza -uno de los pupilos del gimnasio MMA Masters de Miami- llegaba invicto y los expertos afirman que posee madera para lograr cosas grandes en las Artes Marciales Mixtas. No cabe duda de que la tiene, pero esta noche no fue la suya.
Baeza comenzó muy bien el combate y con un exacto juego de piernas disminuyó la movilidad del argentino que le costó trabajo leer a su oponente en los primeros cinco minutos, al punto que muchos pensaban que el triunfo del muchachos de raíces boricuas sería cuestión de tiempo.
Pero el argentino sacó de donde no había y, apelando a un boxeo superior, comenzó a meter el jab en el rostro del boricua, combinado con la mano derecha, y poco a poco inclinó la balanza del combate a su favor para ganar los últimos dos asaltos.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de junio de 2021 a las 1:18 a. m..