Desafió una dictadura y ahora destroza rivales en la jaula, esta es la historia del “Unbroken’’ de Venezuela
Nadie ha podido romper a Roybert Echeverría en la jaula en su carrera profesional. El venezolano es uno de los prospectos más grandes de las artes marciales mixtas en la Florida y este viernes regresa a Titan FC en busca de su sexta victoria sin la sombra de un fracaso.
Todos le conocen como “Roy, The Unbroken”, porque si su cuerpo es fuerte como una roca, su mente y su forma de concebir la vida son igualmente poderosas, quizá porque ha experimentado episodios que otros gladiadores jamás entenderían, como luchar contra una dictadura.
En las calles de su Venezuela enfrentó a las fuerzas de un régimen que pisotea la democracia y cuando no le quedó otra alternativa que venir a este país, lo hizo con la conciencia de que algún día habrá de regresar a un país libre y como campeón de la UFC.
¿Cómo llegas a esta pelea de Titan?
“Muy bien, la pelea llegó con corto aviso, pero nunca he parado de entrenar. Solo he tenido que ajustar detalles, estrategias y el peso para estar listo, pero ya estamos listos y vamos a demostrar de qué estamos hechos’’.
¿Quién es Roy?
“Un venezolano más que vino desde su país, huyendo de todo lo que está pasando allá, la dictadura, a luchar por mis sueños. Gracias a Dios, este país me ha brindado las oportunidades. Aquí estamos demostrando de que está hecha la raza latina y los venezolanos’’.
Háblame de tu comienzo en las MMA.
“Mi papá me incluyó en este mundo de las artes marciales, él fue mi primer entrenador, es cinturón negro de jiujitsu. Empecé con él desde los ocho años de edad. Empecé con el judo y luego me dediqué al jiujitsu por completo. A los 16 años tuve mi primera pelea de MMA. Fue una transición un poco brusca’’.
¿Por qué?
“En Venezuela, las MMA no eran tan conocidas, no era tan profesional como lo tomo hoy día, pero siempre supe que quería dedicarme a esto y veía las estrellas de la UFC, Tito Ortiz, Chuck Liddell. Eran ídolos, gente que me inspiró y que me motivaron para estar aquí hoy en día’’.
Vas en busca de tu sexta victoria profesional, ¿cómo valoras ese camino?
“Ha sido más de lo que esperaba. Va a ser mi sexta pelea en menos de 12 meses. Estoy muy agradecido con la empresa Titan, con mi gimnasio Goat Shed que me ha dado oportunidades. Debo seguir trabajando muy duro para cumplir todas mis metas’’.
¿Una de esas metas es la UFC?
“Sí, es una meta bien clara, llegar a la UFC. Entreno con todas mis fuerzas para lograr eso. Titan es una excelente plataforma para hacerlo. En cada pelea quiero demostrar que tengo el nivel. Hoy soy un prospecto en la división (125 libras), pero me atrevería a decir que al mismo nivel de los mejores. Es solo cuestión de tiempo para que se diga todo. No me quiero imaginar cuando llegue ese momento. El tiempo de Dios es perfecto’’.
Pero en el tiempo tuyo, ¿cuánto te tomaría?
“Podría decir a mediados del próximo año, unas tres o cuatro peleas más. Lo mío es hacer mi parte y que él haga la suya, pero si los planes fueran como yo los hago y no como él los hace, diría que en unas tres o cuatro peleas ya estaré listo’’.
¿Por qué Unbroken?
“Unbroken es una palabra con la cual me identifico bastante. Significa inquebrantable, intacto. Lo como un estatus mental, no solamente físico. Debo ser fuerte, inquebrantable ante cualquier situación. No importa cuán duros sean los golpes de la vida o el deporte, ser inquebrantable determinará cuán lejos puedes llegar o enfrentar cualquier situación. He pasado por muchas cosas que han fortalecido mi carácter y me han hecho más fuerte’’.
¿Cómo te gustaría que te vieran en las MMS?
“Roy, la leyenda. Una leyenda para Latinoamérica y el mundo. Un venezolano que estuvo en las calles batallando contra la dictadura, por la independencia de su país y ahora lucha por sus sueños. Un hombre que rompió fronteras. Tengo muchos planes más allá del deporte y quiero que se me recuerde como una leyenda en las MMA y un ejemplo de vida’’.
Cuéntame de tus protestas contra el régimen en Venezuela.
“Formé parte de lo que fue la resistencia. Viví las represiones del 2014, el 2016, inclusive en el 2017, donde no me quedó más remedio que emigrar. Fue una experiencia trágica, de sentimientos encontrados, pero eso es parte de lo que me hace inquebrantable. Lo llevo conmigo siempre’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2021, 11:54 a. m..